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Comparecencia del Gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en la comisión de Economía
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Comparecencia del Gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en la comisión de Economía (Foto: Congreso de los Diputados)

El Banco de España no prevé una recuperación total hasta finales de 2022 y apuesta por un política fiscal ambiciosa

martes 30 de junio de 2020, 13:19h

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha presentado las conclusiones del informe anual de 2019 con la mirada puesta en la crisis económica derivada de la emergencia sanitaria de la covid-19 y sus efectos a futuro.

Entre sus principales conclusiones destaca que el nivel económico previo al coronavirus no se prevé alcanzar hasta finales del 2022.

"La actividad económica ha venido recuperándose gradualmente en las últimas semanas, pero esto no evitará un descenso del PIB muy acusado en el conjunto de 2020. En las últimas semanas, el avance que se ha producido en el contexto del proceso de desescalada dispuesto por el Gobierno ha permitido una cierta recuperación de la actividad y del empleo, que se espera que se prolongue y acelere en los próximos trimestres. Con todo, la magnitud de la caída en la actividad registrada en la primera mitad del ejercicio implicará una contracción muy intensa del PIB en el promedio del año 2020", explica el Banco de España justo el día en que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado que el primer trimestre cerró con una caída histórica del 5,2% del PIB.

Si bien las últimas previsiones del Banco de España -como las del FMI- apuntan a un rebrote en los próximos años, el organismo no considera probable recuperar los niveles económicos hasta finales de 2022.

"A pesar del notable repunte de la actividad proyectado para 2021 y 2022, la crisis tendrá un efecto persistente sobre el empleo y sobre las cuentas públicas. Tanto las últimas proyecciones del Banco de España como las de la mayoría de los analistas apuntan a un repunte importante de la actividad en los dos próximos años. No obstante, la recuperación del PIB prevista solo permitiría retornar a niveles de actividad próximos a los previos a la crisis hacia finales de 2022. Estas proyecciones apuntan también a un aumento muy notable y persistente de la deuda y el déficit públicos, así como de la tasa de paro. En concreto, esta última aumentaría con intensidad este año y permanecería en niveles claramente superiores a los registrados antes de la pandemia durante varios años. Por su parte, el déficit y la deuda de las Administraciones Públicas también se elevarían de forma muy significativa en el año en curso, y solo mejorarían de forma muy limitada al final del horizonte de proyección, cuando, incluso en los escenarios más favorables, la deuda pública superaría el 110% del PIB", concluye el organismo.

Política fiscal

Precisamente ante esta situación el Banco de España reclama una política económica y fiscal "ambiciosa" a medio plazo acompañada de un fuerte impulso a nivel europeo.

"La gravedad de la situación creada por la pandemia ha elevado el grado de necesidad y urgencia de dar una respuesta adecuada a estos desafíos. La coyuntura extraordinariamente compleja en la que se desenvolverá la economía española en los próximos trimestres y la envergadura de los retos que debe abordar nuestro país en el medio plazo representan una amenaza para la capacidad de crecimiento presente y futura, y, por lo tanto, para el empleo y el bienestar social. Por ello, se requiere una respuesta de política económica ambiciosa. En algunos casos, esta respuesta debe materializarse a través de nuevas actuaciones en el corto plazo. En otros, estas actuaciones han de aplicarse una vez superado el episodio recesivo actual y sus efectos económicos más adversos, si bien su diseño y comunicación deben acometerse sin dilación. Este es el caso, por ejemplo, en el ámbito de la política fiscal, donde no cabe una retirada prematura de las medidas de estímulo dispuestas en la actualidad, ya que esto aumentaría el riesgo de que el crecimiento económico sufra daños más duraderos, si bien, al mismo tiempo, convendría avanzar en el diseño y anuncio de un plan de consolidación fiscal a medio plazo suficientemente detallado, para su implementación una vez que se haya superado esta crisis", apunta el informe.

Y añade que "las políticas nacionales deben complementarse con acciones a nivel europeo que incluyan avances decididos en la estructura institucional de la UE y la UEM, aún inconclusa".

"La política fiscal debe ser la primera línea de defensa frente a la crisis. Es la más adecuada para paliar la pérdida de rentas de hogares y empresas con acciones inmediatas, focalizadas y ajustadas a una duración incierta y heterogénea", valoró el propio Hernández de Cos en un videocomunicado.

- Descenso histórico del PIB: el Banco de España prevé una caída de entre el 16 y el 22% en el segundo trimestre por la crisis de la covid-19

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