La publicación atrasada de los datos laborales en Estados Unidos volvió a mostrar un escenario desigual. Las nóminas de septiembre sorprendieron al alza, con 119.000 nuevos empleos, pero las revisiones negativas de los meses previos y el aumento del desempleo hasta el 4,4% confirman una desaceleración gradual del mercado laboral.
La cancelación del informe de octubre y el retraso del dato de noviembre hasta el 16 de diciembre dejan a la Reserva Federal con escasa visibilidad a pocas semanas de su reunión. Con la inflación aún por encima del objetivo y un crecimiento que se mantiene sólido, la ausencia de referencias actualizadas podría reforzar la opción de mantener la pausa en los recortes. En Europa, la atención se desplaza hacia los PMI preliminares de noviembre, que se publican hoy y podrían mantenerse en torno a 52,5, consolidando un tono moderado de expansión. El panorama del Reino Unido contrasta con la debilidad de su industria, que registró la mayor caída de producción desde 2020 en un contexto de incertidumbre ante el presupuesto del 26 de noviembre, que podría incluir nuevas subidas de impuestos. Alemania sigue siendo determinante para la región, con la energía industrial como eje clave para sostener la actividad.
En Asia, un miembro del Banco de Japón defendió continuar la normalización gradual de los tipos para evitar desequilibrios futuros, apoyándose en precios firmes y un mercado laboral ajustado.