Será un conciertazo similar a los que ya ha llevado a cabo recientemente, con triunfo, en las salas madrileñas Café Central y AC Recoletos Jazz. Porque su sonido es inconfundible: un bolero de Machín tiene aire flamenco, unos tangos suenan al compás de un son, y el soniquete de una bulería se mezcla con la rítmica de lo afrocubano.
Además, para este recital del viernes, Caramelo estará acompañado de otros tres grandísimos y reconocidos músicos: al cante Kiki Cortiñas, Ernesto Hermida al bajo y Bandolero en la percusión. Mejor, imposible.