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Alejandro Escovedo da otra clase de Rock con mayúsculas en Madrid

Alejandro Escovedo da otra clase de Rock con mayúsculas en Madrid

martes 21 de marzo de 2017, 12:24h
Alejandro Escovedo volvió a demostrar este lunes en la Sala El Sol de Madrid que es uno de los músicos más infravalorados de la historia, volviendo a derrochar entrega y presumiendo de un cancionero realmente espectacular en el que el rock de raíces se da la mano con el glam y el punk, dando como resultado una verdadera clase de Rock con mayúsculas.

El tejano estuvo bien acompañado por la banda italiana Don Antonio en la que destacaba su guitarrista, con un poso muy rockero, bebiendo de los inagotables 'Chuckberry fields forever'. Fueron ellos los que abrieron el concierto con su música instrumental en la que terminaron revindicando el twist como género más divertido de la historia. Tras un breve parón volvieron al escenario pero esta vez acompañados por el gran nombre de la noche, un Alejandro Escovedo dispuesto a dejar bien a la Biblia del género 'americana, 'No Depression', cuando le nombró mejor artista de la década de los 90 (y eso que el autor de 'Gravity' no tocó ninguna canción propia que no fuera del siglo XXI). Los acordes de 'Can't make me run' abrieron con calma el concierto y la trompeta con sordina de la versión en estudio era sustituida por el saxo barítono de Don Antonio. Fue la preparación adecuada para la tormenta perfecta que se iba a desatar con la siguiente canción.



'Horizontal', una de las canciones más potentes de su último disco, 'Burn something beautiful, abría la parte más rockera del concierto y es que si a Alejandro le solemos encuadrar dentro del género 'americana' o rock de raíces, nunca ha perdido su amor por el punk, el glam y el rock más abrasivo. Como también demuestra 'Beauty of your smile', también de 'Burn something beautiful', guitarras afiladas y muchas ganas de pasárselo bien, demostrando que lleva sus 65 años con algo más que gracia. Sin tiempo de tomar un respiro, suena 'Castanets', su canción más significativa, y el espíritu del mejor rock and roll se hace presente en la sala, no es de extrañar que fuera una de las canciones favoritas de Joe Strummer. Como punto final a esta explosión rockera suena 'Shave the cat' un homenaje a otra de sus grandes influencias, Marc Bolan y los T. Rex, no en vano estamos hablando de alguien que llamó a una de sus bandas Buick Mackane, en honor a la canción de Bolan.

Las cosas se calman con la emocionante 'Sister love soul', una canción que dedicó en su disco 'Real animal' al gran Jeffrey Lee Pierce de Gun Club pero que ahora le sirve para homenajear al padre de todo esto, un Chuck Berry que puede que se haya ido pero nunca será olvidado. La parte acústica continúa con 'Bottom of the world' una canción sobre la ciudad en la que ha desarrollado gran parte de su carrera, Austin, y que ha abandonado recientemente por Dallas (aunque según me dijo antes del concierto se está planteando la posibilidad de vivir en Europa, en concreto parecía prendado de Cádiz). Musicalmente recuerda al 'Powderfinger' de Neil Young, un músico del que también se acordaría más adelante. 'Down in the bowery' es una de sus canciones favoritas, no en vano, fue la que cantó a dúo con uno de sus héroes, Ian Hunter, y está dedicada a su hijo, Diego. 'Sally was a cop', una de sus canciones más populares, le sirvió para criticar a Trump, alguien del que me dijo "odio utilizar la palabra odio, pero odio a Trump".

'Luna de miel', una canción sobre su accidentada ídem, con huracán incluido, volvió a traer la electricidad y la furia rock, antes de dar paso a una de sus canciones más redondas de su carrera, 'Always a friend', lo más parecido a un clásico 'power pop' de su repertorio. Con su segunda parada en 'Real Animal' abandonaron por primera vez el escenario para volver poco después con una sentida versión de otro grande que nos ha dejado recientemente, Leonard Cohen. 'A thousand kisses deep' le sirvió para aparecer por primera, y última vez, sin su guitarra al hombro. Como colofón una espléndida versión del 'Like a hurricane' de Neil Young, en la que también parecieron cabalgar sobre un caballo salvaje.



En definitiva, un gran concierto al que la única pega que le puedo poner es que no hubiera más tiempo para repasar un repertorio y una carrera tan larga como la suya, con ninguna parada en nada anterior a 'A man under the influence'. Pero, desde luego, eso no empaña un concierto en el que volvió a demostrar que su clase está muy por encima de su fama. Claro que, como muy bien dijo, quién necesita fama cuando tienes la posibilidad de tocar y ser apreciado por tus héroes, gente como John Cale, Patti Smith, Bruce Springsteen o Ian Hunter.

Setlist:

Can't make me run (Big Station)
Horizontal (Burn something beautiful)
Beauty of your smile (Burn something beautiful)
Castanets (A man under the influence)
Shave the cat (Burn something beautiful)
Sister love soul (Real animal)
Bottom of the world (Big Station)
Down in the bowery (Street songs of love)
Sally was a cop (Big Station)
Luna de miel (Burn something beautiful)
Always a friend (Real animal)

A thousand kisses deep (Leonard Cohen)
Like a hurricane (Neil Young)

(Fotos: Miguel Ángel Ariza)

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