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Las 10 mejores canciones de The Cure

Las 10 mejores canciones de The Cure

lunes 21 de noviembre de 2016, 15:10h
Este domingo ha comenzado la gira de The Cure por España, con una excelente primera parada en Madrid, que continuará el 24 en Bilbao y el 26 en Barcelona, con una parada en Lisboa el 22 entre medias. Para celebrarlo vamos a repasar algunas de las canciones más destacadas del repertorio de Robert Smith.
10. A Night Like This (1985)

Tras la trilogía gótica y la particular psicodelia de 'The top' Robert Smith encontró la fórmula perfecta de la banda con 'The head on the door', un disco mucho más luminoso y pop pero en el que no se sacrificaba para nada la emoción. Uno de los mejores ejemplos es este 'A Night Like This', una de las canciones más intensas de su carrera.



9. Pictures of You (1989)

'Disintegration’ es el gran disco de Robert Smith y The Cure, la obra en la que su parte más pop se conjuga a la perfección con la más oscura y (ejem, ejem) siniestra. Un disco para escuchar de un tirón en el que aparecen maravillas como 'Pictures of you'. Una canción en la que su capacidad melódica tiñe de melancolía una letra que se le ajusta como un guante.



8. Friday I'm in Love (1992)

Que Robert Smith era un gran compositor de canciones pop ya lo sabía todo el mundo pero que el hombre que había sido la cara del movimiento gótico se sacara de la manga una de las canciones más alegres de la historia ya es otra cosa. Hay quien la menosprecia y la acusa de banalidad, como le sucede al 'Shiny happy people' de R.E.M., pero si una canción es capaz en tres minutos de poner una sonrisa en la boca del más avinagrado no es banal, es un milagro.



7. A Forest (1980)

La primera canción que consiguieron colar en las listas de éxito británica y una de las más representativas de su fase gótica, más preocupada en la atmósfera que se crea que en la melodía. En ella se puede notar la influencia de su paso como guitarrista en directo con Siouxsie and the Banshees. Publicada en abril de 1980 suena similar a otros grupos de la época como Joy Division o Bauhaus, pero mientras en los cantantes de estos grupos hay una frialdad germánica en la voz de Smith se puede notar una calidez que sirve de perfecto contrapunto a la claustrofóbica música y letra.



6. Lovesong (1989)

Lovesong es el regalo de boda de Robert Smith para su prometida y novia de toda la vida. Es, también, la canción que sirve de contrapunto al oscuro mundo de 'Disintegration'. El rayo de luz en las tinieblas depresivas de su obra más personal (estuvo a punto de grabar esas canciones en solitario). Una hermosa canción de amor que le costó 10 años tener la madurez, y el valor, suficiente para hacer sin que sonara cursi ni obvia.



5. In Between Days (1985)

Una de las canciones más redondas, y pop, de su carrera, con una maravillosa introducción y, una vez más, una letra sobre miedos y pérdidas encima de una melodía totalmente infecciosa. Musicalmente recuerda al 'Dreams Never End' de New Order, un grupo que, posteriormente, se cobraría el 'homenaje' fusilando otra de las grandes canciones de los Cure.



4. Lullaby (1989)

'Lullaby' es una nana aterradora en la que Smith no canta sino que susurra con resultados escalofriantes, como cuando lanza aquello de "The spiderman is always... hungry!", dando paso a unos violines que se le ajustan como un guante. Al parecer el cantante se basó en las nanas que le cantaba su padre de niño que siempre terminaban con algo aterrador tipo 'cierra los ojos y duérmete o sino nunca te despertaras'. Básicamente lo que suele ser una nana: "Duermete niño, duermete ya, que viene el coco y te comerá..."



3. Close to Me (1985)

A Robert Smith siempre le ha gustado sorprender y no dar a la gente lo que espera de él. Tras ser etiquetado como líder espiritual del movimiento gótico, gracias principalmente a 'Pornography', decidió sacar 'Let's Go to Bed', una canción que estaba en las antípodas de ese movimiento. Así que tampoco es tan extraño que para la opresiva y, a la vez, alegre 'Close to Me' decidiera meter a una sección de vientos tocando un poco de 'hot jazz' de Nueva Orleans.



2. Boys Don't Cry (1979)

La canción que sirvió como segundo single de la banda fue lanzada en junio de 1979 y demuestra que, desde sus inicios, Robert Smith ha tenido mucha facilidad para escribir las canciones más descorazonadoras junto a las melodías más pegadizas. Como curiosidad se puede añadir que fue relanzada como single en 1986, aprovechando la creciente popularidad de la banda, con la voz regrabada de Smith.



1. Just Like Heaven (1987)

'Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me', su séptimo disco, fue un paso más en la dirección pop de 'The head on the door', sirviendo de recipiente para algunas de las canciones más recordadas de su carrera. Entre todas sobresalía 'Just Like Heaven', tres de los minutos más perfectos que ha dado la música popular en su historia. Desde su inicio instrumental, con los instrumentos entrando uno a uno, primero la batería y el icónico riff de bajo abriendo el camino al paraíso, luego otro riff con la guitarra eléctrica, al que después se le suma la guitarra acústica y, por último, el teclado. Para cuando a los 50 segundos entra la voz de Robert Smith ya sabes que estás ante algo único. Su influencia fue tan inmediata que en menos de dos años, ya se había convertido en un clásico absoluto, con New Order tomando gran parte prestada para su propio 'All the way' y Dinnosaur Jr. logrando darse a conocer en Europa gracias a su versión.

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