Nuestro país va a ver estos días cómo se derriba el muro.
Ya saben todos que Roger Waters, el que fuera líder de los míticos Pink Floyd, compuso la obra 'The Wall', una alegoría sobre los muros que los seres humanos creamos para apartarnos de la sociedad o de nuestros temores. Por eso se convirtió, en los años 80, como obra artística más que simbólica que representaba las reivindicaciones para derribar el Muro de Berlín, que finalmente cayó en 1989.
Desde entonces, el que ya era un álbum más que reconocido por crítica y público, pasó al mito gracias a las celebraciones que tuvieron lugar en la capital alemana para festejar la caída del muro que separaba la Europa del Este de la occidental. Pero en fin, más allá de las reflexiones pseudohistóricas, aquí está Roger Waters para celebrar los 30 años de la edición de 'The Wall', allá por 1981. Ha recorrido ya medio planeta y ahora le toca el turno a España, que finalmente contará con 4 fechas, que sólo favorecerán a las ciudades más grandes del país, Madrid y Barcelona.
Waters derribará su espectacular muro -con gran montaje y sonido cuadrofónico- en el Palacio de los Deportes de Madrid (los días viernes 25 y sábado 26) y ya al comienzo de la siguiente semana en el Palau Sant Jordi de Barcelona (martes 29 y miércoles 30). Por las imágenes que se han podido ir viendo en los anteriores conciertos, el montaje es verdaderamente espectacular -haciendo honor, al menos, al alto coste de las entradas- y prometen ser dos grandes noches para los aficionados al rock progresivo y el rock más clásico. Crónica del concierto de Roger Waters en Madrid Érase una vez 73 metros de muro. Y en ellos, todas las injusticias, todas las opresiones, todos los miedos, todos los horrores, todas las penalidades que el ser humano nos vertimos sobre nosotros mismos.
Los sistemas y regímenes que nosotros creamos y por los que culpamos al de arriba o al de abajo. Los odios que creamos hacia nuestros hermanos y los males que provocamos para ellos. Todo estuvo en el muro.
El muro que Roger Waters levantó metafóricamente hace 30 años con su grupo Pink Floyd y que ahora lleva a las grandes ciudades del mundo en más de 100 conciertos por todo el planeta.