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Novedades de Enero

'Lágrimas de cocodrilo': Novelas  de invierno

'Lágrimas de cocodrilo': Novelas de invierno

martes 15 de enero de 2013, 13:14h
Los escaparates de enero están llenos de novedades, y justo ahora se están cerrando las agendas de los suplementos literarios con el anuncio de la programación de las editoriales para 2013. Antoni Marí y Carmen Posadas son dos de los protagonistas del mes.

Enero es un mes curioso para el mundo editorial. Y febrero. Las ediciones de libros son estacionales, funcionan un poco como las aves  migratorias.  Hay esos momentos en que los escaparates abruman de novedades, y esos otros, que invitan al recogimiento de las presentaciones -y los lanzamientos- más sosegados, si es que alguno lo es. A lo mejor, porque el libro que aparece en esas fechas tendrá menos competencia en los espacios promocionales, incluidas la crítica y la información (y esta misma columna, claro). A lo mejor, porque lo que se ofrece al público, en esos meses-valle, no son los esperables bombazos de venta, sino ese otro tipo de libro que busca a los convencidos, a los afines, o al llamado público cautivo. A mí siempre me ha gustado -o me ha tocado- publicar en estos meses de invierno, que llegan hasta Semana Santa, y que se sitúan entre las campañas de Navidad y el Día del Libro -abril. Luego vendrán la Feria de Madrid -Mayo/Junio- y la rentrée de octubre. En esos cuatro pilares trimestrales se acumulará la mayor parte de la producción editorial, las grandes operaciones publicitarias. Así es de cíclico el tema.

Este enero no es muy distinto. Hoy mismo, y en la muy activa librería La Central, de Madrid, se presenta una de esas raras novelas "literarias", la titulada Libro de ausencias, de Antoni Marí, publicada por Tusquets. Es la tercera novela del poeta, y estoy deseando leerla, porque se trata de la historia de uno que ajusta las cuentas, no sólo a la muerte de un amigo, sino a la literatura, a la que le ha marcado, libro a libro, y hay muchos para quienes leer no es distinto de vivir. Lo haré en cuanto termine la reciente de mi también admirado Luis Landero, Absolución, un novelón denso e intenso, con muchos momentos de sabia brillantez, editado por el mismo sello. Landero es, sin duda, uno de esos escritores sin estridencias, seguro, poderoso y más escondido de lo que debiera. Siempre me ha gustado, desde aquella primera Juegos de la edad tardía -han pasado 23 años, Luis!

Dos mujeres bien distintas, y dos géneros bien diferentes, aterrizan también este enero en los escaparates, con títulos curiosamente parecidos. Una, la joven donostiarra Dolores Redondo, publica El guardián invisible, con la que la editorial Destino participa en un lanzamiento internacional, su aparición casi simultánea en varias lenguas. En ella, que abre una trilogía en torno al Valle del Baztán, y presenta un personaje de largo recorrido, la inspectora Amaia Salazar, penetra, un poco a la manera de ciertas novelistas nórdicas como Ann Rosman -La mujer del faro y El cofre del alma, Salamandra- en un mundo en el que los oscuros mitos sangrientos de los viejos panteones precristianos, parecen revivir en ciertos asesinatos en serie.... La tensión de las leyendas del norte ibérico, que parecían encontrar refugio en los estudios antropológicos, y acaso, en las cenizas de lo identitario, renace aquí en una historia que tiene mucho de deuda con la moda de lo sobrenatural y legendario. Y también, y ese es su acierto, con esos oscuros motivos que justifican ritualizar el crimen....

La otra es Carmen Posadas, con su esperada novela El testigo invisible. Es la primera gran apuesta de Planeta para 2013, y estará en las librerías la semana que viene. Créanme si les digo que es una novela ambiciosa y bella, con la que Posadas vuelve al género histórico -antes lo había jugado en La cinta roja- y que, por su especial perspectiva, consigue que unos personajes en principio lejanos, la familia del zar Nicolás II, o el mismísimo Rasputín, cobren una carnalidad, una afectividad compleja y contradictoria que les vuelve humanos y cercanos, y que un tiempo tan crucial y crítico como el que gestó la revolución rusa, aparezca en toda su complejidad. Seguro que el gran acierto es el del personaje narrador de la historia, este viejo ruso, Leonid Sednev, que, ya acabando el siglo XX y su propia vida, rememora su infancia y adolescencia en el palacio de los Romanov, y el viaje que les conducirá al trágico y brutal final, convirtiendo el relato de lo que ocurrió en el de su propia e inseparable educación sentimental. (Si quieren leer mi crítica personal, tendrán que esperar al viernes, que el fin de semana es más propicio para estas cosas).

Pero enero se caracteriza también por el anuncio de los programas editoriales, esos que las casas grandes y pequeñas suelen cumplir con bastante exactitud, a diferencia de otros negocios. No me piensen mal: me refiero, por ejemplo, a los plazos de una obra en casa, a los tiempos de la modista, en fin, hasta las horas en la peluquería. No estaba yo hablando del gobierno. Y según esos programas, que van recogiendo y apuntando en sus agendas, para hacerles un hueco, desde los suplementos literarios hasta los blogs más conspicuos -por ejemplo, el que dirige el novelista peruano, Iván Thays, cuya novela Un sueño fugaz (Anagrama 2011) leí con pasión, y reseñé en su momento-  el año va a ser pródigo en literatura española. Desde ya. Veremos aparecer una nueva de Antonio Muñoz Molina, que acaba de recibir el Premio Jerusalén, que otorga cada año la Feria del Libro de la ciudad sagrada, y que un día lejano de 1977 obtuvo Octavio Paz. Todo lo que era sólido, lo publica Seix Barral, que promete también Alma Venus, de Pere Gimferrer, que nos confortó el año pasado con su magnífico poema Rapsodia, y La ridícula idea de no volver a verte, de mi colega y sin embargo amiga Rosa Montero. Alfaguara ya ha anunciado El azar de la mujer rubia, de Manuel Vicent, y Anagrama, El traspié. Una tarde con Schopenhauer, de Fernando Savater. Y muchas más, de las que iremos dando noticia.

Miren lo que les digo: estaremos en crisis, pero la novela española parece gozar de una salud estupenda.

 

- Ediciones anteriores de 'Lágrimas de cocodrilo'

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