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El polifacético músico oficiará una semana en este templo

El Café Central gana la batalla contra el cierre y lo celebra con el inigualable Ruibal

El Café Central gana la batalla contra el cierre y lo celebra con el inigualable Ruibal

lunes 12 de enero de 2015, 08:31h
Nunca es tarde, ya se sabe. Porque la dicha alcanza dimensiones maravillosas. Ahí es nada, ese templo de la música en directo que es el mítico Café Central ha ganado una batalla en su guerra contra el cierre en aplicación de la ley de actualización de rentas antiguas y, hasta saber qué acontece con la guerra, sigue con su extraordinaria programación para bien de su laica iglesia de catecúmenos que adoran este altar en cuyo escenario sólo ofician los mejores. Como el inigualable, único, irrepetible y polifacético Javier Ruibal a partir de este lunes 12.
Este polivalente sacerdote tan íntegro en su música como en su filosofía artística y personal que es Javier Ruibal va a ofrecer una semana de conciertos con la versión jazzística de sus conocidas, y queridas, canciones en compañía de tres enormes músico como su hijo Javi (percusión), Diego Villegas (otro polivalente en los instrumentos de viento) y José Recacha (guitarra, bajo y lo que sea menester en cuerdas).

También este enero que ha venido cargado con la noticia de que el Central sigue lo inauguraron con anterioridad a su actuación otros enormes artistas como José Luis Gutiérrez Iberjazz trío y  el quinteto de Sebastián Chames. Después de Ruibal, será el turno de otros 'monstruos' como Andreas Prittwitz y su Lookinback (entre el 19 y el 15) a quien sucederá O Sister! (a partir del 26 y hasta el 1 de febrero). En cualquier caso, para saber de su siempre atractiva programación nada mejor que entrar en su página pinchando aquí: Café Central.

Volviendo al asunto de la amenaza de cierre, y como publicaba nuestro periódico hermano Madridiario, resulta que los contratos de arrendamiento anteriores a mayo de 1985 acaban de expirar al empezar el año y muchos negocios han visto cómo tenían que negociar nuevos alquileres o cerrar sus puertas por la entrada en vigor de parte de la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, conocida como ley Boyer.

Aprovechar una rendija legal

Pero,tras un sesudo estudio del equipo jurídico del Central se descubrió que había un inesperado hueco, una especie de rendija en la normativa que ha obligado a cerrar muchos establecimientos con solera. Merced a ella, ahora este mítico café-bar madrileño ha vuelto a recuperar la esperanza. Porque ha descubierto que había una disposición adicional en la ley que otorga una moratoria adicional de cinco años para aquellos locales que hubiesen sido traspasados antes de 1990. Y así sucedió con este local.

Y resulta que en 1981 una antigua socia que figuraba en el contrato dejó el negocio y el resto tuvo que pagar un traspaso para continuar en el mismo lugar, según explica uno de los socios, Gerardo Pérez. No obstante, aún esperan una respuesta del propietario del local y no descartan que el caso acabe en los juzgados. De hecho, este mes han vuelto a pagar la misma mensualidad que los anteriores y el dueño del local la ha devuelto.

El propietario no quiso negociar, según el Café Central. "Es lamentable porque habrá habido casos en los que hayan podido llegar a un acuerdo", afirma Gerardo Pérez, quien asegura que se enteraron hace dos años de que estaban afectados por esta ley aunque se aprobó hace dos décadas. "Es como si vas al médico y te dicen que te quedan dos años de vida", asegura. 

Ahora celebran poder continuar. "Vamos a intentar estar estos cinco años y queremos hacerlo mejor, cambiando los gastos, para ver si es posible continuar más allá de 2020", señala Pérez. La música en directo sigue sonando en la plaza del Ángel. El templo de la música en directo se ha hecho con una prórroga en esta batalla que ojalá sea e anticipo de una guerra ganada. Larga vida al Central.
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