www.diariocritico.com
Las mejores sagas del cine (2): La trilogía del dólar
Ampliar

Las mejores sagas del cine (2): La trilogía del dólar

Las sagas, secuelas, precuelas, 'remakes' y universos diversos se han convertido en el gran cáncer del cine actual, arrinconando a las ideas originales y sepultando cualquier soplo de aire fresco bajo el aplastante peso de la taquilla y las posibilidades de comercialización del producto (juguetes, juegos, ropa...) pero, dicho esto, hay unas cuantas honrosas excepciones que se pueden tener muy en cuenta. En diversas entregas (¿no querían sagas?) iré desgranando película a película algunas de mis favoritas. Tras repasar las andanzas de la familia Corleone, llega el momento de adentrarnos en la reinvención de un género 100% americano por parte de un italiano que no hablaba ni una palabra de inglés y cuya primera parte era una copia de una película japonesa de samuráis. Bienvenidos a la ‘trilogía del dólar’, también conocida como la del ‘hombre sin nombre’.

Si hacemos caso a la RAE esto no es una saga y, si nos ponemos puntillosos, el hecho de que sea una trilogía está cogido por los pelos. Su principal creador, Sergio Leone, nunca habló de estas tres películas como tal y fue un productor estadounidense el que creó el término para poder venderlas mejor en EEUU. Pero aun así, hay muchas cosas que unen a estas tres películas, tanto por temática como por unidad temporal. Con ellas Leone, Ennio Morricone y Clint Eastwood volvieron a insuflar vida al género desde el desierto de Almería. Partiendo de un estilo visual absolutamente único, grandes composiciones, mezcladas con primerísimos planos en los que se puede apreciar cada pequeña arruga en el rostro de sus personajes, y una banda sonora que se le ajusta como un guante (cortesía del maestro Morricone) Leone consigue crear su propio Oeste, uno tan potente que apenas necesita argumento o diálogos para mantener al espectador fascinado con lo que sucede en pantalla. El hecho de que fueran producciones muy limitadas monetariamente hizo que el vestuario de Eastwood fuera siempre el mismo en las tres y el hecho de que Leone no quisiera saber nada del pasado o el futuro, hizo que su personaje no tuviera nombre en ninguna, recibiendo distintos apodos, Manco, Rubio (o Blondie) o Joe (una única vez, al final de ‘Por un puñado de dólares’). Este hecho hizo que algunos hayan querido ver que el ‘hombre sin nombre’ es el mismo personaje en las tres películas, donde siempre es un cazarrecompensas. Según esta teoría las películas se seguirían en el tiempo, siendo ‘El bueno, el feo y el malo’ una especie de precuela, ambientada durante la Guerra Civil estadounidense, en ella se puede ver al final al personaje de Clint Eastwood tapando el cadáver de un soldado confederado y cogiendo su manta. En la siguiente escena, esa manta se ha convertido en su icónico poncho. El mismo que lleva al comienzo de ‘Por un puñado de dólares’, una película donde es golpeado salvajemente por el clan de los Rojo, destrozándole la mano. Al final de la misma lleva la mano cubierta por vendas. Al comienzo de ‘La muerte tenía un precio’ el personaje de Eastwood es apodado el Manco y lleva la mano parcialmente cubierta.

Por un puñado de dólares (1964)



La película que sentó las bases del ‘spaghetti-western’ es una clara copia del ‘Yojimbo’ de Akira Kurosawa, con Clint Eastwood retomando el papel que en la original hacía el gran Toshiro Mifune. Un cazarrecompensas (un samurái en la original) llega a un pequeño pueblo donde dos familias se disputan el control y comienza a hacer trabajos para unos y otros sin que se enteren respectivamente. Kurosawa ganó un juicio por una trama totalmente robada (posteriormente el maestro japonés afirmaría que había ganado más con ‘Por un puñado de dólares’ que con ‘Yojimbo’). Claro que la trama era lo que menos le interesaba a Leone, más preocupado de orquestar esos grandes planos, esas miradas eternas en primer plano y ese magnífico uso de la banda sonora de Morricone. Todavía no es una obra maestra, ‘Yojimbo’ la supera con creces, pero todos los elementos que explotarían en las dos siguientes ya están aquí, el Oeste se volvía sucio y violento, y la moralidad de las leyendas ‘fordianas’ se iba diluyendo.

- Director: Sergio Leone

- Intérpretes: Clint Eastwood, Marianne Koch, Gian Maria Volonté, Wolfgang Lukschy, Sieghardt Rupp, Joseph Egger, Antonio Prieto

- Guión: Sergio Leone, Víctor Andrés Catena, Jaime Comas Gil (Historia original: Akira Kurosawa, Ryûzô Kikushima)

La muerte tenía un precio (1965)



Titulada ‘Por unos dólares más' en su versión original, la película vuelve a estar sustentada en los tres grandes pilares, el genio de Leone, la música de Morricone y la presencia de Eastwood. Ahora se les unía un Lee Van Cleef que iba a ver resucitada su carrera tras estar considerado totalmente acabado en EEUU por su alcoholismo, con una carrera en la que había participado en pequeños papeles en clásicos como ‘Solo ante el peligro’ y ‘El hombre que mató a Liberty Balance’. El argumento vuelve a ser mínimo, dos cazarrecompnesas se unen para atrapar al despiadado Indio (Gian Maria Volonté) y a su banda, el primero que nos presentan es el Coronel Mortimer (Van Cleef) que tiene una motivación personal a la hora de buscar al Indio, el segundo es el Manco (Eastwood), un cazarrecompensas que solo se mueve por el dinero. Nuevamente las líneas entre el bien y el mal se diluyen, en un Oeste cada vez más salvaje. Leone sigue mejorando y a la película ya se la puede considerar un clásico por sí mismo. Es increíble como una película en la que no se nos cuenta casi nada, llena de personajes estereotipados hasta el máximo sea tan fascinante de ver. Y es que, increíblemente, aquí es más importante la forma que el fondo, Leone vuelve a la raíz misma del cine donde la imagen es más importante que la palabra, siendo uno de los pocos directores a los que podrías retirar el diálogo de sus películas (que no la música) y aun así entenderlas y disfrutarlas.

- Director: Sergio Leone

- Intérpretes: Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Gian Maria Volonté, Mara Krupp, Luigi Pistilli, Klaus Kinski, Joseph Egger, Panos Papadopulos, Benito Stefanelli

- Guión: Sergio Leone, Luciano Vincenzoni


El bueno, el feo y el malo (1966)



Básicamente la historia de 'El bueno, el feo y el malo' es que, en medio de la guerra civil norteamericana, tres cazadores de recompensas sin escrúpulos buscan un tesoro que ninguno de ellos puede encontrar sin la ayuda de los otros dos. Nunca tan poco ha dado para tanto, a pesar de su título, aquí no hay buenos ni malos (feos hay unos cuantos) solo gente tratando de sobrevivir en un mundo despiadado, uno en el que mientras te apuntan con un revólver alguien te puede decir: "El mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado y los que cavan. Tú cavas". Eso sí, el alma de la película pertenece a Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez. Puede que Tuco sea 'el feo' pero es mejor no meterse con él, puede que sea un cabrón despiadado pero también tiene su corazoncito, como puede verse en la escena con su hermano. Como bien indicó 'el malo' Lee Van Cleef, Tuco era el personaje más cercano a Leone y, en cierto sentido, el verdadero protagonista de la cinta ya que es el personaje más definido de todos. Una de las razones por las que salió tan bien fue porque Elli Wallach y Leone se hicieron amigos durante el rodaje y fueron modelando conjuntamente al personaje.

- Director: Sergio Leone

- Intérpretes: Clint Eastwood, Lee Van Cleef, Eli Wallach, Aldo Giuffrè, Rada Rassimov, Mario Brega, Luigi Pistilli, Aldo Sambrell, Enzo Petito, Claudio Scarchilli

- Guión: Sergio Leone, Agenore Incrocci, Furio Scarpelli, Luciano Vincenzoni

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.