El pasado viernes 6 de febrero se celebró la quinta y última de la sesiones, que han conformado el Seminario de Tauromaquia de Colmenar Viejo. Se da la circunstancia, que con este se han cumplido cuarenta años que se puso en marcha, dentro de la extinta Universidad Popular Municipal, este tipo de actividad cultural centrado en la cultura taurina de Colmenar Viejo. Para su creador y director, el sociólogo Miguel Ángel de Andrés, estos cuarenta años han servido para poner en debate la cultural y la sociedad, de un lugar donde el toro bravo ha sido uno de los elementos coordinadores de su cotidianidad, y que en la actualidad, a pesar de su menor incidencia, sigue siendo un elemento cultural destacado.
Las sesiones de este años comenzaron el viernes 9 de enero, con la presencia de tres de los más antiguos participantes que han pasado por el Seminario, en aquellos momentos iniciales jóvenes aficionados: Poli de la Morena, que había intervenido en el primero años, en 1986, en una mesa redonda donde se analizó la afición taurina local, y que en el momento actual se encuentra alejado de este mundo, por lo que él considera un exceso de politización y manipulación de los poderes políticos. Miguel Ángel Santamaría, que en aquellos entonces era un jovencito asistente, expuso su visión de la realidad actual y la que le ha tocado vivir en su etapa de alcalde de la localidad, cuando hubo de tomar la decisión de que durante dos años fuera el Ayuntamiento el que se encargará de la gestión por la mala situación que pasaba la Fiesta con el consiguiente desinterés de la parte empresarial en su gestión.
Y como tercer invitado estuvo Javier Martín Gómez, que dijo haber llegado al Seminario cuando estaba en el Instituto, y que estos años ha aprendido mucho de cultura taurina, tal como tienen como fin principal estas sesiones, de los muchos y variados personajes, locales y nacionales, que han pasado por ellas.
La segunda de la sesiones, del viernes 16 de enero, tuvo como invitada la ganadera, Cristina Huerta, a la que acompañaron en la mesa el director del seminario, y el periodista y crítico taurino Emilio Martínez.
La ganadera en su intervención narró la historia de su ganadería, que fue creada por sus antepasados y que ella dirige en este momento con la ilusión y responsabilidad que supone mantener un proyecto heredado y la ilusión de hacerlo con un encaste, que para ella es el de mayor interés por su afición, y por considerar que es el que tiene una embestida más intensa y una bravura completa; con las aportaciones del periodista, se fueron analizando las diferencias entre este encaste y el de la más extenso en la actualidad, lo de procedencia Juan Pedro, y que es preferida por las llamada figuras, aunque no por los buenos aficionados, que lo que demanda es la variedad de encastes, que conlleva la riqueza la variedad de comportamientos y de matices.
La tercera, tuvo como introductores a José Francisco Matellano, Luis Checa y Alonso Matellano y como invitado al torero Uceda Leal, al que presentaron con su larga trayectoria como matador de toros, que ha actuado varias veces en la plaza de La Corredera, y que ha fraguado una carrera de torero profundo en la Plaza de Las Ventas, resaltaron su condición de torero de Madrid. El torero desgranó su concepción del toreo y su visión del panorama actual de la tauromaquia. Hubo numerosas preguntas de los asistentes que fueron contestadas con soltura por el protagonista, pero mostrándose siempre un tanto conservador frente a los acontecimientos actuales.
En la cuarta jornada se homenajeó al torero local Luis Cancela, que el pasado mes de agosto había cumplido cuarenta años de su alternativa, que tomó en la plaza de Soto del Real, localidad próxima a Colmenar Viejo, siendo el tema de varias preguntas de los asistentes. Luis Cancela hizo un amplio y detallado recorrido por su historia taurina con amplias referencias a su tío Miguel Cancela, como precursor e inductor en esa profesión, así como a su primo Carlos Aragón Cancela, narrando, además de su carreras paralelas, las muchas coincidencias que tuvieron en sus actuaciones, y el interés y división que se produjo en la afición local por cada uno de los primos. Como determinación final, los asistentes y el torero acordaron que cuando haga buen tiempo, organizaran un tentadero para que Luis haga una demostración, ante una vaca, del buen estilo que aún conserva.
Y en la quinta y última de las sesiones, la del viernes 6 de febrero, con Javier de Andrés como copresentador, intervino el ganadero José Vázquez Arroyo, representante de la ganadería de José Vázquez, que con el 9 como hierro, es la decana de las ganadería españolas, pues es la antigua ganadería de Aleas, y por lo tanto lleva pastando en fincas colmenareñas desde hace más de dos siglos y medio. El ponente, que demostró gran dominio de la oratoria y conocimiento del tema, además de contar los pormenores de las circunstancia que han sucedido desde que su familia es propietaria, repaso técnicas de crianza y selección, así como circunstancias que se han dado desde que ellos compraron la ganadería en el año 1983. No rehuyó ninguna de las preguntas de las que le hicieron los presentes, y polemizó, serena y educadamente en algunas de ellas.
Por otro lado, se había invitado, pues este año hace cincuenta años del famoso acontecimiento denominado popularmente “el zapato”, sucedido en 1986, cuando el joven Albero Navarro, lanzó, sin acertar en el objetivo, un zapato a un picador que estaba haciendo mal y con saña la suerte, y que tras una determinación de los agentes del orden se produjo una revuelta de los jóvenes. El protagonista narró brevemente, y de manera simpática, lo sucedido aquél día, ante el recuerdo y gratitud de los asistentes.
Según el criterio de varios de los habituales a este tipo de actos, este de la celebración del cuarenta aniversario, ha sido uno de los más didácticos y en los que se ha podido aprender más, lo que les anima a continuar en el tiempo, más allá de que las autoridades locales no muestren ningún interés por ello, como han demostrado al no asistir a ninguna de las sesiones de este extraordinario y abultado aniversario.