La zona euro concentró ayer la atención de los mercados por la combinación de señales de recuperación económica y estabilidad en el discurso del BCE. “Por un lado, el fuerte repunte del índice Sentix confirma un cambio relevante en el sentimiento inversor. El salto a terreno claramente positivo, hasta 4,2 puntos en febrero desde −1,8 el mes anterior, acompañado por la mejora simultánea de expectativas y situación actual, refuerza el escenario de que la recesión ha quedado atrás, con Alemania empezando a actuar como vector de apoyo y no como lastre. Este elemento refuerza el escenario central de un crecimiento moderado para 2026.
Por otro lado, el BCE refuerza un mensaje de continuidad. Las intervenciones de distintos miembros del Consejo subrayan que la caída reciente de la inflación responde a factores transitorios -principalmente energía- y no altera el anclaje de expectativas a medio plazo. El consenso interno es amplio: no hay razones para modificar la política monetaria salvo desviaciones claras y persistentes del escenario base. El rango del debate se mantiene estrecho y controlado. La lectura conjunta es clave: mejora del ciclo sin presión para relajar ni endurecer condiciones financieras. Este escenario -confianza al alza y BCE cómodo- consolida un entorno europeo de transición ordenada, con riesgos a la baja más acotados que en meses anteriores y sin urgencia de respuesta.