La Reserva Federal de Estados Unidos redujo los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual, situando el tipo de referencia entre 3,75% y 4,00%. La decisión, adoptada por una mayoría de diez votos frente a dos, llega en un momento de incertidumbre debido al cierre del gobierno federal, que ha limitado la disponibilidad de datos económicos clave.
El banco central también decidió suspender la reducción de su balance y reanudar compras limitadas de bonos del Tesoro, con el objetivo de asegurar suficiente liquidez en los mercados financieros. En su comunicado, el organismo destacó que la inflación, aunque menor a lo previsto tras los aranceles impuestos por la administración, se mantiene por encima del objetivo del 2%, lo que exige cautela en las próximas decisiones. Además, los responsables de la política monetaria reconocieron que su análisis se basó en datos previos al cierre gubernamental y que los indicadores disponibles sugieren un crecimiento moderado de la economía.
Dos miembros del comité discreparon sobre el rumbo de la política monetaria. Uno propuso un recorte más agresivo para estimular la actividad económica y contrarrestar la desaceleración del empleo, mientras que otro se opuso al considerar que la inflación sigue siendo elevada y que mantener los tipos era la opción más prudente. El presidente del banco central subrayó que no existe un rumbo predeterminado en las decisiones futuras y que cada paso dependerá de la evolución de los datos disponibles. Hoy será el BCE el que tome el relevo del protagonismo, y se espera que mantenga los tipos sin cambios en el 2%.