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113 cannabinoides se encuentran en el cannabis
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113 cannabinoides se encuentran en el cannabis

La legalización del CBD, un hecho para algunos países y una zona gris para otros

jueves 13 de enero de 2022, 17:47h

Este cannabidiol es uno de los 113 cannabinoides que se encuentran en el cannabis, con la diferencia de que no es psicoactivo


El uso del CBD está cada vez más extendido, algo que no es de extrañar si se tienen en cuentan sus numerosas aplicaciones médicas. Este cannabinoide ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la epilepsia, la esclerosis múltiple, las náuseas, todo tipo de inflamaciones, la ansiedad, el insomnio, o incluso la inhibición de las células cancerígenas. Las propiedades terapéuticas del CBD son más amplias que cualquier otra planta o compuesto fitoterapéutico. Se trata de un antiinflamatorio muy potente, de ahí que lo usen los deportistas de élite, es además analgésico, neuroprotector, antioxidante, ansiolítico, antipsicótico, inmuno-modulador y antitumoral.

Todas estas bondades han hecho que su cultivo, comercialización y uso se haya legalizado en algunos países. En otros en cambio, todavía permanece en una zona gris legal por falta de actualización y adaptación de leyes que provienen de la antigüedad.


Dónde es legal el Cannabidiol

En Países Bajos se puede vender aceite de CBD siempre que su contenido en THC no supere el 0,05%, proceda de cepas de cáñamo industrial permitidas por la UE. En Alemania en cambio, la ley es menos restrictiva y sus ciudadanos pueden comprar una gran variedad de productos de CBD sin ningún problema.

En Italia, ocurre otro tanto de lo mismo, es decir se puede comprar CDB de forma legal, ya que este cannabinoide no aparece en la tabla oficial de drogas del país. En el Reino Unido el aceite de CBD se vende en farmacias, tiendas de suplementos, páginas web y en cualquier otro sitio siempre y cuando no tenga más del 0,2% de THC.

Hay que añadir que, en Reino Unido, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios de este país considera el CBD con fines medicinales como un medicamento legítimo. Así, para vender CBD en este contexto, los negocios deben tener una licencia que garantice ciertos estándares de seguridad, calidad y eficacia.


En Portugal en cambio, solo se puede adquirir CBD con receta médica para el tratamiento de la esclerosis múltiple, las náuseas y los vómitos producidos por la quimioterapia, el VIH o la hepatitis C, para el dolor crónico, el síndrome de Toruette, el Glaucoma, la epilepsia y la pérdida de apetito asociada al cáncer y el SIDA.

En Polonia, siempre que su concentración sea inferior al 0,2& de THC se puede adquirir en cualquier establecimiento. Incluso están permitidas las bebidas con CBD. Lo mismo ocurre con Suiza, República Checa, Canadá o Estados Unidos, que sin bien las empresas que lo comercializan han de contar con una licencia, se puede adquirir legalmente.


En España, la situación legal del CBD es algo complicado. Por un lado, hay un informe emitido en diciembre de 2017 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que se afirmó que el CBD ni es adictivo (a diferencia del THC, el componente psicoactivo de la planta de cannabis) ni produce efectos nocivos para la salud, al tiempo que se confirmaban las enormes posibilidades terapéuticas.

Por otro lado, este cannabidiol todavía no aparece registrado en la lista de suplementos alimenticios autorizados de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Esto hace que el CBD en nuestro país sea un producto que no está auditado, es decir, no es ilegal, pero tampoco es legal usarlo como complemento alimenticio. Así, hasta que el CBD esté en la lista, es ilegal venderlo para consumo humano y, por lo tanto, está prohibido hasta que se le dé forma a su regulación.

A modo de conclusión, se puede resumir que actualmente en España y en la mayoría de los países se puede utilizar el cáñamo industrial de manera legal como un producto cosmético (con su regulación correspondiente de la Agencia del Medicamento) «solo para uso externo».

Esa es la definición predeterminada de uso en los estados miembros de la mayoría de Europa. «Para uso externo solamente” es uno de los requisitos de etiquetado necesarios para que un producto de CBD se registre legalmente y se venda en España. Es ilegal venderlo para consumo humano, tan solo puede comercializarse como un «producto técnico» o “producto de uso externo” si es fabricado en España.


Ahora bien, este vacío legal está obviando los numerosos y probados efectos beneficiosos para la salud de este compuesto natural que carece de efectos adversos. Hay numerosos estudios como por ejemplo el de “Cannabis as a Substitute for Opioid-Based Pain Medication: Patient Self-Report” de Amanda Reiman, Mark Welty, and Perry Solomon, cuyo objetivo es probar la eficacia del CBD frente a los opiáceos, medicamentos, estos últimos, que están causando millones de muertes en EEUU desde hace años y que se siguen prescribiendo por numerosos médicos y son legales porque así lo quiere la industria farmacéutica.
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