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Los libros no se acaban

'Lágrimas de cocodrilo': Las navidades del fin del mundo

'Lágrimas de cocodrilo': Las navidades del fin del mundo

viernes 21 de diciembre de 2012, 08:32h
Si ustedes están leyendo esto hoy, 21 de diciembre, es que el mundo no se ha acabado. Ni siquiera esta cosa digital, el joven cosmos de la red, amenazado, según rumores, por las tormentas solares.

Es verdad que ya se han acabado bastantes cosas, y otras están al caer. El mundo que vendrá, aquí, en este país, no lo va a reconocer ni su madre, aunque si, seguramente, sus bisabuelos. Y estas navidades de 2012 pasarán a la historia como "las navidades del fin del mundo". No hay más que verlas: menos luces en la ciudad, menos gasto hasta de los ricos, y un ambiente de tristeza y mal humor, que arruga a los funcionarios sin paga extra, y no digamos a los parados y freelances, sin ninguna paga. Y luego, las profecías. Que dan mal rollo hasta a los que no nos las creemos.

Hay muchos libros en los escaparates dedicados a la cosa profética, de los Mayas a Nostradamus y Malaquías, pero no pienso hablar de ellos. Y les diré algo: no se venden ni con fórceps. Hay, hasta en los lectores más crédulos, un cansancio enorme de las malas noticias, y hasta los aficionados a esa cosa terrible, que viene a ser tendencia, y me refiero a todas las secuelas de la serie Crepúsculo, de Stephanie Meyer -que publicó en España, Alfaguara- se están mostrando cansaditos de tanto miedo de encargo. De hecho, esta tendencia, en la que los vampiros tan guapos viven la tensión trágica de su diferencia, en amores y aventuras, viene derivando en otra, que es ya directa y explícitamente erótica. El llamado "erotismo para mamás", que en España se nos manifestó un año tarde, el verano pasado, con Cincuenta sombras de Grey, la trilogía de E.L.James, que editó Grijalbo, dirigida a mujeres, en la que, si bien no hay vampiros, si hay mucho vicioso. Sado-maso, fundamentalmente. Y un poquito de amor. Y un personaje, ese Grey, muy rarito. Curioso, porque llevábamos ya unos años de crisis de la literatura porno. Para pensar. Justo en pleno "rearme moral".

Y encima, lo del belén. Mi amigo Pedro García-Ramos, que con Juan Ignacio Macua se inventaron la museología moderna en este país, acaba de hacer la edición no venal pero deliciosa de una pieza teatral, puro microteatro -tan de moda también en la crisis inducida que sufre el mundo del espectáculo- que pone a los personajes del Portal, ante el "posado anual" de cumpleaños y ante el ERE papal a la mula y al buey. No me resisto a ilustrar esta columna con el recortable que lo acompaña. Porque, con tanta desgracia -ahora mismo oigo los helicópteros que nos sobrevuelan, un poquito Apocalypse Now- y tanta amenaza de más desgracias, o hay un algo de humor o vaya navidades que vamos a pasar.

No, el mundo no se acaba así como así, aunque se haya acabado para tantos este año. Por ejemplo, según el balance anual de Reporteros sin Fronteras, 2012 ha sido el año más mortífero para esta profesión desde hace 17. Han sido asesinados 88 periodistas, seis colaboradores de los medios y 47 internautas y "periodistas ciudadanos";  879 detenidos, 1993 agredidos o amenazados, 38 secuestrados, 73 han tenido que huir de su país, 144 blogueros e internautas detenidos, 193 periodistas encarcelados. Para unos el mundo se acabó. Para otros, cambió bastante. No, ya veo que no estoy dando el ejemplo del optimismo.

El que sí lo da es Alberto Anaut, que en este momento, cuando los centros e instituciones culturales están medio asfixiados por los recortes y la insólita subida de los impuestos, cuando las ventas de libros están descendiendo de manera preocupante,- y en fin, cuando la crisis-, va a poner en marcha un centro abierto al público. La Fábrica contará antes de marzo, con un espacio de 400 metros cuadrados en pleno Barrio de las Letras, en el que habrá una librería especializada en fotografía; una galería de arte, más que nada para obra gráfica; café y restaurante; y una zona de formación, en la que se desarrollarán cursos y talleres de las diferentes áreas en las que vienen trabajando: fotografía, arte, literatura, cine y gestión cultural. Ustedes creen que, con lo listo que es Alberto Anaut, animador cultural y editor, entre otras cosas, de la estupenda revista Matador, se iba a meter en ésta si se fuera a acabar el mundo?

Bueno, si se acaba, nada, pero si no, el año que viene, pasadas las navidades con todas las risas posibles, estas "lágrimas de cocodrilo" estarán de vuelta.

 

- Ediciones anteriores de 'Lágrimas de cocodrilo'

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