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Los 100 mejores discos de los años 80 (Del 40 al 31)

Los 100 mejores discos de los años 80 (Del 40 al 31)

miércoles 23 de septiembre de 2015, 17:11h

Después de las 100 mejores canciones del pop español o los 50 mejores discos de lo que llevamos de década (2010-2014), ahora llega el momento de repasar una de las décadas más conflictivas de la historia de la música, los años 80. Unos años donde el tecno pop convivía con los grupos heavy, los sintetizadores y el maquillaje le ganaban el terreno a las Les Paul y donde, a la izquierda del dial, fuera de toda exposición comercial se cocía la revolución alternativa que explotaría en la década siguiente.

40. MADONNA Like a prayer (1989)

Madonna forma junto a Michael Jackson, Prince y Bruce Springsteen el póker de superestrellas de los 80. Es de los cuatro la que tiene menos clamor crítico. Una pena porque a la ambición rubia nunca le ha faltado talento. Hasta este 1989 era, principalmente, una artista de singles (como prueba el magnífico ‘The inmaculate collection’) pero ese año decidió que quería sacar un disco que probase su valía como artista. Y cuando Madonna quiere algo lo suele conseguir. Para ello llamó a Prince (suya es la guitarra que abre el disco en la canción titular) y se desnudó completamente en las letras. Ya sea ajustando cuentas con los violentos hombres de su vida, ‘Till death do us apart’ habla sobre su fallido matrimonio con Sean Penn y ‘Oh father’ sobre su padre, recordando a su madre muerta en ‘Promise to try’ o sobre su particular amor a Dios en ‘Like a prayer’. También están la irresistible ‘Express yourself’, la poppie ‘Cherish’ o la psicodélica ‘Dear Jessie’ que no desentonaría en el ‘Skylarking’ de XTC.

39. VIOLENT FEMMES Violent Femmes (1982)

Una guitarra acústica suelta uno de los riffs más recordados de la historia, una caja desnuda da dos golpes y un bajo acústico se une a la fiesta. Así empieza un disco en el que más es menos como en los mejores tiempos de Jonathan Richman y los Modern Lovers. 'Blister in the Sun', 'Kiss Off', 'Add It Up', 'Gone Daddy Gone' o 'Prove My Love' son prueba de la grandeza de una banda totalmente original.

38. MY BLOODY VALENTINE Isn't it anything (1988)

Al segundo disco de los irlandeses My Bloody Valentine le suele pesar demasiado la grandeza de ‘Loveless’, el disco que vendría a continuación, pero no conviene restarle ningún mérito a uno de los discos fundamentales a la hora de crear toda una nueva escena, la del ‘shoegaze’. Kevin Shields comenzaba a explorar todos los sonidos posibles que se le podían sacar a una guitarra eléctrica a través de un amplificador, sin olvidarse de regalarnos sus inolvidables melodías.

37. THE POGUES Rum, Sodomy & the Lash (1985)

“Nada sino ‘Ron, sodomía y latigazos’” es, supuestamente, la respuesta que dio Winston Churchill cuando le hablaron de la gloriosa tradición naval británica. No es de extrañar que la banda de folk irlandés más punk de la historia decidiera llamar así a su obra maestra. Shane MacGowan saca a relucir una voz macerada en alcohol para cantar unas canciones con las que macerarse en alcohol, como bien sabe el detective McNulty de la policía de Baltimore, a las que no les falta su corazoncito como en las inolvidables ‘A pair of Brown eyes’ o ‘Dirty old town’.

36. THE CURE Disintegration (1989)

‘Disintegration’ es el gran disco de Robert Smith y The Cure, la obra en la que su parte más pop se conjuga a la perfección con la más oscura y (ejem, ejem) siniestra. Un disco para escuchar de un tirón en el que se conjugan las plegarias amorosas de ‘Lovesong’ con las tinieblas de ‘Lullaby’ o la emoción de ‘Pictures of you’ con las sombrías texturas de ‘Fascination street’, sonando totalmente compacto.

35. XTC Skylarking (1986)

XTC era una de las bandas más originales de la ‘Nueva Ola’ pero Andy Partridge y Colin Moulding buscaban sitio para dar rienda suelta a su amor por la psicodelia más ‘sixtie’. En 1984 formaron una banda de tributo/parodia llamada Dukes of Stratospheare. La experiencia les sirvió para ampliar su paleta sonora. A esto sumaron su colaboración con Todd Rundgren en tareas de productor a la hora de elaborar su mejor disco hasta la fecha, ‘Skylarking’. Al principio no se incluyó su canción más recordada, la brutal ‘Dear God’.

34. THE SMITHS Strangeways here we come (1987)

Para la dupla Morrissey/Marr ‘Strangeways here we come’, el canto de cisne de los Smiths, es el mejor disco de la banda. Si la Reina no estuviera muerta sería difícil discutir con ellos. Musicalmente es el disco más ambicioso y variado de los de Manchester con Johnny Marr arropando su maestría con las seis cuerdas con teclados, cuerdas, saxofones y armónicas. Destacar alguna de sus diez canciones es muy difícil, debido al enorme nivel de todas ellas, pero puestos a elegir el dardo de Moz contra la industria discográfica en ‘Paint a vulgar picture’, la brillantez de la cínica ‘Girlfriend in a coma’, la perfección de 'Stop Me If You Think You've Heard This One Before' o la frase lapidaria de Morrissey sobre los coqueteos de Marr con otras bandas, ‘I won’t share you’ que cierra una de las discografías más brillantes de la historia.

33. THE GO-BETWEENS 16 lovers lane (1988)

Lo increíble de este disco es que es romántico sin decantarse nunca por el sentimentalismo barato ni por el cinismo de salón. Es uno de esos discos raros de pop en los que no hay una sola canción mala o que te apetezca saltar, claro que no todas son igual de buenas, '16 lovers lane' tiene canciones buenas, como 'Clouds', 'The devil´s eye' o 'I´m all right', muy buenas como 'You can´t say no forever', 'Love goes on' o 'Dive for you memory', inicio y final del disco, y excelentes como las otras cuatro. 'Quiet heart' es pop barroco en su mejor expresión, 'Love is a sign' es una magnífica canción pop que combina mandolinas, cuerdas y una de esas melodías que a Forster y a Mclennan les salían tan a menudo pero que son enormemente difíciles de conseguir. Con 'Streets of your town' consiguieron lo más parecido que tuvieron nunca a un éxito, con los coros de la nueva incorporación Amanda Palmer y un sencillo y emotivo solo de guitarra española. En 'Was there anything I could do' Palmer vuelve a tener un prominente papel, en este caso con su violin. Además la canción es una prueba más de que Forster y McLennan no tenían nada que envidiar a sus coétaneos británicos Morrissey y Johnny Marr...

32. THE REPLACEMENTS Let it be (1984)

Los Replacements son el eslabón perdido entre el rock clásico y el punk, el grupo que te demuestra que no hay tanto que separe a Keith Richards de Johnny Ramone. Discos como ‘Let it be’ les convierten en claros candidatos al título de mejor banda de rock’n’roll de la década.

31. DEXY’S MIDNIGHT RUNNERS Searching for the Young Soul Rebels (1980)

El debut de los de Kevin Rowland es una explosiva mezcla de Northern Soul con energía punk que tiene su mejor ejemplo en la espectacular ‘Geno’. Pero no es la única canción memorable del disco que cuenta también con 'Burn It Down', 'Seven Days Too Long' o 'There, There, My Dear'

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