www.diariocritico.com

tertulia

Mariano Rajoy realmente sólo ha dicho que todo es mejorable en esta vida cuando le han preguntado por la culebrilla informativa de la Semana Santa (y los últimos dos años al menos), los sempiternos problemas de comunicación del PP. Con su respuesta, el presidente ha terminado de desesperar a los analistas políticos sin excepción. "Tendremos que corregir lo que haya que corregir" fue la frase del jefe del Ejecutivo que destacó Juan Pablo Colmenarejo en La Linterna.

Tras el desbarajuste asociado a toda campaña electoral -y al fútbol-, las tertulias regresaron prácticamente al completo en el primer lunes de resaca tras la cita con las urnas de los que nos esperan de aquí a final de año. Fue el momento para un análisis más sosegado y para escuchar a los sociólogos, Narciso Michavila en 13TV y Juan Díez Nicolás en 24h, que firmaron el veredicto de la noche: el hastío de los ciudadanos con los partidos tradicionales, no sólo con el PP, es lo que les ha hecho perder una ingente cantidad de votos que han aprovechado formaciones emergentes como Ciudadanos y que sobre todo han ido a parar a la abstención como es el caso de los populares. Lo peor es que saben lo que se les viene encima, "pero no tienen ganas" para evitarlo.

Un muerto muy vivo, un título de película para una auténtica historia de terror: el acoso y derribo de Ignacio González, resucitado en la tarde del miércoles por su amiga y ex jefa Esperanza Aguirre, "la presidenta del PP de Madrid", enfatizaba Antonio Jiménez en 13TV. Un asunto de "interés nacional", dijo el director de El Cascabel para justificar por qué le dedicaba el barómetro de la audiencia. "¿Apoya a Ignacio González como candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid?".

El 'run run' que recorre Madrid es que Mariano Rajoy quiere dar una sorpresa este martes durante su discurso en el Debate del Estado de la Nación. Una sorpresa que no figura en las que se han filtrado ya, "sino en un anuncio de tipo social. De algo más gordo, que tenga mucha repercusión", aseguraron ayer tarde al alimón en El Confidencial de La Linterna Federico Quevedo y Fernando Jáuregui. Pero el 'run run' de verdad que se trajeron los colaboradores de Juan Pablo Colmenarejo fue el de lo que se puede llamar "la jugada andaluza".

Manuel Chavés y José Antonio Griñán -y Zarrías, y Moreno, y...- cuelgan del clavo ardiendo de la imputación 'a medias' al que se agarra al PSOE para no aplicar sus promesas de limpieza. Está claro que el Supremo les ha colocado en un limbo polémico como quedó claro en las tertulias de la noche del martes. El problema es dónde se pone el listón de la vara de medir, y desde expertos como Edurne Uriarte a portavoces políticos como Rafael Merino (PP), creen que se debería haber establecido en la apertura de juicio oral, no en una imputación fácil de conseguir y de usar en la contienda política. "Ejecuciones al amanecer", las definió Fernando Jáuregui. Para Antonio Casado, el problema son "los bocazas" que ahora son prisioneros de sus palabras y que han obligado esta mañana al portavoz socialista, Antonio Hernando, a comparecer dos veces ante los periodistas.

Era obvio que el cadáver político de Tomás Gómez recorrería las tertulias del jueves. No se oyó una sola voz en su favor, pero casi tampoco en el de su verdugo, Pedro Sánchez, con pocas excepciones. Su "operación de alto riesgo", como la definió Charo Zarzalejos, puede ser fatal para sus expectativas. Como en todo funeral, nadie se resistió al humor negro, como el mote que le han colocado a la gestora que ahora manda en el PSM: "Todos los hombres de Rubalcaba". Ah, y lo de Ángel Gabilondo parece cada vez más en el aire...

Ricardo Huercio, decano del colegio Oficial de Pilotos, y Estefanía Matesanz, decana del colegio de ingenieros aeronáuticos en 24h, Borja Díaz Capelli, portavoz del colegio de pilotos aeronáuticos en la Cope, Ariel Shocón, portavoz del SEPLA en el Cascabel. Seguramente, olvido a alguno de los numerosos profesionales relacionados con los aviones que tantas tragedias nos dan últimamente, protagonistas de todas y cada una de las tertulias de la noche del martes. No podían responder al por qué, pero sí ilustraron a la audiencia sobre algunas dudas no aptas para profanos, por ejemplo cómo ha podido influir la edad del aparato siniestrado.

La portada de El País con una información sobre "el comisario del 'caso González", el famoso comisario Villarejo, reavivó a última hora la polémica que ha llevado al presidente de la comunidad de Madrid a su tumba política, cerrada a cal y canto tras difundirse la grabación de su encuentro en La Mallorquina. El foco se dirige ahora hacia el Ministerio del Interior, al que se pidieron explicaciones desde todas las tertulias. Mañana habrá tiempo. Anoche la protagonista absoluta fue por supuesto Esperanza Aguirre y la tormenta que desató el domingo para contestar a una filtración que según Isabel San Sebastián no tenía otro objeto que "humillarla".

"Para alquilar balcones". La castiza expresión de Antonio Casado describe bien la expectación ante el final anunciado de Ignacio González o, mejor dicho, de sus aspiraciones a ser candidato del PP el próximo 24 de mayo. La sombra de su ático marbellí persigue al aún presidente de la Comunidad de Madrid, pero en las tertulias se apunta otra víctima del 'fuego amigo' contra González: el propio PP, salpicado por otro escándalo en vísperas de unas elecciones y aún sin una cara que poner en sus principales carteles electorales. La última palabra la dirá, como siempre, Mariano Rajoy, que hoy "se ha desentendido totalmente de él", certificó Carmen Remírez a modo de pista.

Tertulias con sabor internacional, un menú con un primer plato por cortesía de Venezuela y un plato fuerte servido por la Rusia de Putin. Y, de postre, Grecia, con su economía más temblorosa que un yogurt. Todo aderezado con las 'primarias' del PSM. Pero el protagonista de la noche fue el lazo naranja de Alberto Garzón, el candidato de Izquierda Unida a la presidencia del Gobierno, en la televisión pública, en La Noche de 24H. No es el primero, con el permiso de Pablo Iglesias.

Varoufakis ganó la partida al sempiterno Antonio Miguel Carmona mientras fintaba las estocadas de los contertulios de Antonio Jiménez, con su propio veredicto: "Dentro de 93 días sabremos si la decisión [de Pedro Sánchez] es acertada". Pero en el resto, de Juan Pablo Colmenarejo a Santiago Martín, el ministro de Economía griego se llevó la polémica y las críticas como tema destacado de la noche. Pocas o ninguna voz se pusieron de su parte. No ha gustado que se levantase de la mesa a la primera de cambio.