Conocen sus canciones al dedillo incluso aquellos que muestran incapacidad manifiesta de aprenderse letra alguna. Vean, si les resulta familiar o no, aquello de “Libre / Como el Sol cuando amanece /Yo soy libre como el mar /Libre / Como el ave que escapó de su prisión / Y puede, al fin, volar /Libre / Como el viento que recoge mi lamento / Y mi pesar / Camino sin cesar / Detrás de la verdad / Y sabré lo que es al fin, la libertad”.
Es el estribillo de Libre, la canción que da título a ‘Nino Bravo: Libre, el musical’, que permanecerá en el madrileño Nuevo Teatro Apolo hasta finales de agosto para meter de cabeza a centenares y centenares de espectadores en la vida y la obra del genial Nino Bravo, el artista valenciano que nos dejó en 1973 por un maldito accidente de tráfico, y que ahora reviven Melomans,bajo la dirección escénica de Santiago Sánchez y Víctor Lucas (L’OmImprebís), a través de un espectáculo preñado de un gusto musical exquisito, apuntes personales sobre Nino, un humor fresco y sorprendente y un puñado de emociones.
Por si no les suena, déjenme decirles que el grupo de voces a capela Melomans está integrado por cuatro voces privilegiadas, las de Edu Escartí, Gonzalo Manglano, Javi Reig y Pau Ferrer. Ellos solitos son capaces de mantener vibrando a todo un teatro durante más de 100 minutos reinterpretando con un gusto exquisito las más de 60 canciones que Nino Bravo nos dejó como herencia musical. Y todo ello con una fuerza dramática tremenda, que hacen que Melomans transiten por aquellos años 70 del siglo pasado cruzándose con voces tan familiares como las de Carmen Sevilla, Raphael, Julio Iglesias, Lola Flores o José María Íñigo, y con compositores de la talla de Augusto Algueró, Manuel Alejandro, o José Luis Armenteros.
Y vayan desechando la idea de que escuchar a cuatro artistas únicamente con sus voces, sin acompañamiento musical adicional, debe de resultar bastante tedioso. ¡Nada de eso! Son los propios Melomans quienes aportan con sus propias voces el sonido de las guitarras, el viento o la percusión en muchas canciones a través de bucles, secuenciaciones y otros efectos sorprendentes de sonido, que ellos mismos se encargan de mostrar en algunas canciones para que todo el mundo vea que ahí no hay trampa ni cartón.
Por lo demás, la pieza de teatro musical está construida con una dramaturgia sólida que firman también Santiago Sánchez y Víctor Lucas que aseguran un ritmo apropiado en la acumulación de datos biográficos y anécdotas que los propios Edu Escartí, Gonzalo Manglano, Javi Reig y Pau Ferrer se encargan de llevar a la práctica convirtiéndose en el propio Nino Bravo, los integrantes de sus primeros grupos musicales en los que creció, en los ejecutivos de las discográficas con las que tuvo que lidiar el artista valenciano, o los personajes de la farándula de la época que, aun estando muy lejos de que apareciesen las primeras redes sociales, animaban también el cotarro social a través de la radio, la tele y las revistas del corazón.
Más que ajustadas al espíritu del musical la iluminación de Antonio Castro, la escenografía de Luis Crespo, los títeres de Edu Borja yel vestuario de Gabriela Salaverri quienes, junto al resto del equipo artístico, levantan un musical de los que hacen época, de esos que son capaces de acoger a todas las generaciones de una misma familia (nietos, hijos, padres, abuelos…), no sólo sin defraudar a ninguna, sino entusiasmando y hermanando a todas ellas. Unos se embarcarán en la nostalgia mientras otros, los más jóvenes, quedarán boquiabiertos con sus descubrimientos sobre Nino Bravo, un cantante con una voz inigualable que, cincuenta años después de su muerte, sigue vivo en el recuerdo de todos.
‘Nino Bravo: Libre, el musical’
Idea original: Melomans, Santiago Sánchez, Víctor Lucas Dramaturgia: Santiago Sánchez, Víctor Lucas Melomans: Edu Escartí, Gonzalo Manglano, Javi Reig, Pau Ferrer Swing: Fer Barber Dirección de escena: Santiago Sánchez, Víctor Lucas Dirección musical: Melomans y Víctor Lucas Producción musical y Diseño de sonido: Erik Bosío, Nacho Mañó, Guille Escartí Arreglos musicales: Moi Bautista, Lorenzo Subrizi, Erik Bosio, Melomans Música incidental original: Melomans Diseño de iluminación: Antonio Castro Diseño de escenografía: Luis Crespo Diseño de vestuario: Gabriela Salaverri Diseño y coach de títere: Edu Borja Diseño gráfico: Luis Manglano videocreación y fotografía: Guille Escartí, Luis Manglano Construcción de escenografía: Background Producciones, Los Reyes del Mambo Sastrería: Gabriel Mesa, Rosalía Miota Coach vocal: Tere Núñez Jefatura técnica: Daniel Serrano Ingeniero de sonido: Guille Escartí Técnicos de gira: Marc Torner, Vicent de Castro, David Sivera Regiduría: Fer Barber, Kike Llorca Maquinista: Omar Plastino Producción ejecutiva: Elcoshow Asistencia técnica: Audiosait Logística: Anvi Logística Cultural Distribución: Isabel Rufino Agradecimientos: Los Superson (José Juesas, Salvador Pelejero, Juan Cortés, Vicente López), Familia de Nino Bravo, Museo Nino Bravo, Darío Ledesma, Arturo Blay, Radio Valencia -Cadena SER, Mabel Jiménez, Carles Sanchis, Omar Lara, Jorge G. Bastidas, María Cortés, Raquel Payá, Toni Miranda, Tato Baeza, Juan Carlos Ortega, El Pont Flotant, Marga Landete, Artea Espai, RTVE, SGAE, INAEM, Universal Music Spain, Ajuntament de València, Institut Valencià de Cultura, Generalitat Valenciana Teatro Nuevo Apolo, Madrid Hasta el 31 de agosto de 2025