Madrid se reafirma una vez más como punto neurálgico de la moda española con el inicio de una nueva edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, que repite por segundo año consecutivo en la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.
Desde primera hora, el entorno del Ayuntamiento se llena de actividad: prensa, diseñadores, modelos, invitados y curiosos se mezclan en un ambiente vibrante que anticipa una jornada clave para el sector.
En el interior, el espacio -marcado por su espectacular bóveda acristalada de 2.800 metros cuadrados- se convierte en el escenario donde se presenta y se celebra el talento nacional. Un enclave imponente que acoge el pulso creativo de la industria y que permite vivir de cerca la energía de la pasarela.
Esta 41ª edición supone un paso decidido en la ambición de posicionar Madrid dentro del calendario internacional de la moda, acercándose a referentes como París o Milán. La expectación es máxima ante una jornada que reúne a algunos de los nombres más relevantes del panorama español, con propuestas para el otoño-invierno 2026-2027. Entre los momentos destacados, el debut de SEV -la nueva línea ready-to-wear de Sophie et Voilà-, el esperado regreso de Juan Vidal y los desfiles de firmas como Pedro del Hierro y Claro Couture, configuran un día llamado a marcar un antes y un después.
Sophie Et Voilà - SEV RTW
Saioa Goitia, directora creativa y CEO de la firma, presentó en Madrid su nueva línea ready-to-wear, SEV, marcando un paso natural en la evolución de la casa. Lejos de suponer una ruptura, este lanzamiento amplía el universo de la marca: por un lado, Sophie et Voilà continúa centrada en el ámbito nupcial, mientras que SEV abre una nueva vía orientada al prêt-à-porter.
Fiel a ese ADN que ha definido sus colecciones de novia -caracterizadas por una construcción casi arquitectónica y una estética depurada-, SEV traslada esos códigos a una propuesta pensada para el día a día y para ocasiones especiales. Una colección que equilibra estructura y sensibilidad, con siluetas precisas y funcionales, donde el trabajo de patronaje se convierte en eje central. En primera fila, nombres habituales del universo de la firma siguieron de cerca este debut, reflejando la expectación generada.
El minimalismo vertebra toda la colección, con prendas que destacan por su construcción impecable y su claridad formal. La paleta cromática -que transita entre el azul cobalto, verde oliva, lila, terracota, blanco y negro- introduce una nueva riqueza visual sin perder coherencia. Entre las piezas clave, destaca un traje con americana envolvente y drapeada, reinterpretado en distintos tonos y convertido en uno de los leitmotiv de la colección.
Juan Vidal - Edén
Juan Vidal regresó a la pasarela madrileña en un momento especialmente significativo de su trayectoria, tras haber sido reconocido la noche anterior con el premio a Mejor Diseñador Nacional en la Opening Dinner by NARS. Un reconocimiento que el propio diseñador entiende no como una meta, sino como un impulso dentro de un proceso creativo en constante evolución, donde cada colección supone un nuevo capítulo en el lenguaje de la marca.
Su vuelta no pasó desapercibida: el desfile reunió a numerosas figuras clave de la moda española, reflejo del respeto y la admiración que Vidal genera dentro de la industria. Sobre la pasarela, presentó “Edén”, una colección que nace de un viaje a Estambul y que encuentra en la granada su principal símbolo, entendida como metáfora de la convivencia de universos diversos dentro de una misma narrativa.
La propuesta se construye a partir de contrastes y emociones, con prendas que envuelven, se adaptan y dialogan con el cuerpo desde múltiples códigos. Las flores, presentes a través de estampados bucólicos superpuestos, recorren la colección aportando textura y profundidad. La paleta cromática -dominada por rosados, rojos y tonos cálidos, junto al negro- refuerza esa dualidad entre lo íntimo y lo expresivo, consolidando una colección rica en matices y con una fuerte carga sensorial.
Pedro del Hierro - Jardín de Invierno
Fiel a cada edición, Pedro del Hierro volvió a convertirse en uno de los desfiles más esperados y comentados de la jornada, algo que quedó patente en un front row repleto de nombres clave de la cultura, la moda y el panorama social. Sin embargo, más allá del foco mediático, el verdadero protagonismo residió en la puesta en escena ideada por sus directores creativos, Nacho Aguayo y Álex Miralles, quienes construyeron una experiencia sensorial que trascendía la propia pasarela.
El desfile, acompañado por música en directo, desplegó una atmósfera envolvente en la que cada elemento —desde la escenografía floral hasta la materialidad de las prendas— contribuía a sumergir al espectador en el universo de “El jardín de invierno”. La colección femenina se articuló en torno a una estética donde conviven la oscuridad y cierta decadencia con destellos de luz, a través de tejidos ricos como moiré, lanas o faux fur, enriquecidos con encajes, perlas y sutiles contrastes. Los toques metálicos en plata y oro, junto a referencias botánicas y ornitológicas, reforzaron ese imaginario natural que recorre toda la propuesta.
En paralelo, la colección masculina introdujo un interesante juego cromático, con una base de tonos tierra, verdes y azules, sobre la que emergen acentos en mostaza y crudo. La propuesta se completó con una revisión contemporánea del armario de red carpet, donde destacaron esmóquines reinterpretados —con chaquetas más cortas, tipo torera—, abrigos envolventes en tejidos nobles como alpaca o cashmere y siluetas sofisticadas pensadas para ocasiones especiales. Un ejercicio de equilibrio entre tradición y modernidad que reafirma la solidez de la firma.
Isabel Sanchís - IS AW2026
Tras una pausa en la jornada, la pasarela regresó a la Galería de Cristal para acoger el desfile de Isabel Sanchís, la firma valenciana liderada por Isabel Sanchís y Paula Maiques, cuya presencia en alfombras rojas la ha consolidado como una de las más reconocibles del panorama nacional.
Fiel a su lenguaje, la colección profundizó en la investigación textil, combinando materiales tradicionales con propuestas más innovadoras para construir un discurso contemporáneo. A través de la superposición de prendas y tipologías, la firma generó nuevos volúmenes que difuminan la frontera entre prêt-à-porter y costura, manteniendo siempre ese equilibrio entre sofisticación y estructura que define su identidad. La paleta cromática, dominada por granates y negros, volvió a actuar como hilo conductor de la propuesta.
Como elemento diferencial, la colección incorporó piezas con luz integrada, un ejercicio que fusiona tecnología, artesanía y confección. Desde detalles en forma de flor -uno de los símbolos de la casa- hasta vestidos completos iluminados, estas creaciones introducen una nueva dimensión en su universo estético, reforzando su capacidad para innovar sin perder coherencia.
Claro Couture - Génesis01
La propuesta de Claro Couture para OI2026 se presentó como una reivindicación de la alta costura en su sentido más clásico: una oda a la feminidad, al lujo artesanal y a la sofisticación sin estridencias. Sobre la pasarela, la firma desplegó un universo donde la precisión en la confección y el cuidado extremo por el detalle se convirtieron en protagonistas absolutos, con piezas que evidencian horas de trabajo y una clara vocación por la excelencia.
La colección destacó por sus siluetas refinadas y una estética elegante, donde los brillos aparecían de forma contenida y estratégica, aportando profundidad sin restar protagonismo a la construcción de las prendas. Lejos de lo excesivo, Claro apostó por una sofisticación medida, en la que cada elemento -desde los tejidos hasta los acabados- contribuía a un discurso coherente, clásico y profundamente femenino.
En conjunto, el desfile se percibió como uno de los momentos más suntuosos de la jornada, una pausa de alta costura dentro del ritmo de la pasarela que recordó el valor de lo artesanal y lo atemporal en el panorama actual de la moda española. Una propuesta que no busca reinventar, sino reafirmar con elegancia los códigos que han definido históricamente a la casa.
Teresa Helbig - Savage Swans
La jornada se clausuró con el regreso de Teresa Helbig a la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con una propuesta especialmente evocadora al presentar “Savage Swans”, su colección de otoño-invierno 2026-2027, en el emblemático Teatro Infanta Isabel. La diseñadora catalana celebró los 30 años de su casa rodeada de su círculo más cercano y de numerosas figuras destacadas del panorama social y cultural, desde Eugenia Martínez de Irujo hasta Hiba Abouk, quienes ocuparon un patio de butacas repleto en una noche que combinó moda, emoción y celebración.
“Savage Swans” toma como punto de partida la pluma y la fantasía de Los cisnes salvajes de Andersen para construir una reinterpretación íntima y propia del imaginario Helbig. La colección, más serena y armónica que algunas de sus entregas anteriores, se articula alrededor de vestidos largos y etéreos en tonos empolvados —como rosa, crudo y azul pastel— que flotan desde la pasarela hasta el público, evocando una estética delicada y casi onírica.
Al mismo tiempo, la diseñadora incluyó piezas más estructuradas -minivestidos y shorts- que aportaron un contrapunto más roquero dentro del conjunto, combinados con calzado femenino como Mary-Janes y manoletinas en lugar de botas. El resultado fue una colección que celebra la artesanía, el romanticismo y la evolución estilística de Helbig, reafirmando su voz única dentro del calendario nacional de moda.
Madrid se convirtió ayer en el corazón palpitante de la moda española. Desde la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles hasta el Teatro Infanta Isabel, la 41ª edición de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid reunió creatividad, talento y ambición internacional en un solo escenario. Entre siluetas arquitectónicas, estampados bucólicos y la sutileza de la alta costura, la jornada confirmó que Madrid no solo sigue marcando tendencias, sino que se afirma como un referente global donde innovación, tradición y pasión por la moda se encuentran.