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Un viaje inolvidable a la época dorada de los piratas
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Un viaje inolvidable a la época dorada de los piratas

viernes 24 de julio de 2020, 16:19h

La piratería ha existido desde que el mundo es mundo. Las primeras historias de piratas se remontan a mucho tiempo antes del nacimiento de Cristo. Pirata es un concepto intrínsecamente vinculado a una especie de ladrón del mar. Otro concepto vinculado a la piratería es el de corsario, que en realidad eran piratas legales que compartían las ganancias con algunos gobiernos como el inglés.

Los primeros ataques piratas los encontramos en el Mediterráneo, en las épocas del Imperio Romano, con los cilicios, piratas de origen turco que sembraban el terror por toda la costa mediterránea. Más adelante, ya en la edad media encontramos a los vikingos, a los que también se les puede considerar piratas, dada su agresividad en los ataques a diferentes aldeas costeras.

La época dorada de la piratería

Pero la época dorada de la piratería la encontramos a partir del siglo XVI, en la época de Isabel I de Inglaterra, que legalizó la escuadra de piratas de uno de los nombres más conocidos, Francis Drake, a quien la reina otorgó el título de sir. Drake fue el azote de los españoles que navegaban por el mar Caribe.

Una de las claves de esta época dorada es que el sistema monetario internacional se basaba en el oro. Monedas de varios tamaños y valores eran fundidas en oro puro. Este aspecto, unido a las complicadas relaciones de Inglaterra con España, era el caldo de cultivo perfecto para iniciar una especie de guerra de guerrillas en el mar Caribe, en donde los piratas ingleses atacaban sin descanso a los barcos españoles en búsqueda de un preciado botín que, en parte, acabaría en manos del gobierno inglés. La situación llegó a ser tan insostenible que el rey español, Felipe II se planteó declarar la guerra a Inglaterra en cuanto tuviera una razón de peso para ello, algo que finalmente sucedió a finales del siglo XVI y desembocó en una guerra que arruinó a ambos países.

Viajes con historia

Para los apasionados por toda esta historia que acabamos de explicar, no puede haber nada más recomendable que viajar a las tierras de los piratas. La zona del Caribe es el lugar emblemático de la edad de oro de los piratas, pero también un lugar repleto de hermosas playas y atractivos destinos, como las Bahamas, Puerto Rico, las Islas Caimán, Jamaica, San Martín, Cuba, República Dominicana, Guadalupe o las Bermudas.

Se trata de una región compuesta por muchas islas dentro de su gran extensión de más de 200.000 kilómetros cuadrados. Desde España, lo más recomendable es volar a Guadalupe, para luego desplazarse por la zona, algo que puede hacerse tanto en barco, como en avión a los diferentes destinos, pues todos disponen de aeropuerto.

La zona del Caribe tiene uno de los mejores climas del mundo, con temperaturas cálidas durante todo el año. La mejor época para visitar el Caribe es de diciembre a abril, cuando el clima es algo más fresco, más seco y con menos humedad. Es importante comentar que la época de julio a octubre concentra la mayor posibilidad de huracanes, de los que sólo se libra la zona del sur, como Trinidad y Tobago.

Un repaso a la historia

La zona del Caribe concentra numerosos vestigios históricos de lo que se consideró el azote de los mares caribeños. Era la época dorada de la piratería y es cuando más piratas famosos se conocen, como Edward Teach, alias Barbanegra; Anne Bonny, John Roberts, Henry Morgan, Calico Jack (quien, por cierto, es el autor de la Jolly Roger, la bandera pirata con una calavera negra con dos espadas cruzadas sobre fondo negro), Francis Drake, entre muchísimos nombres más.

Entre 1630 y 1697, los piratas tomaron América Central como su principal sede. Port Royal, el puerto principal de Jamaica, fue famosa por ser la base de piratas más famosa del mundo. En 1692, Port Royal fue arrasada por un terremoto, por lo que los piratas de desplazaron a Nueva Providencia, en Bahamas. Esta isla acabó proclamándose República Pirata en 1715, hasta 1720.

El tercer punto principal de la historia de los piratas en el Caribe fue Panamá y llegaron a establecerse, en Nueva Orleans, ciudad al sur de los EE.UU. Como decíamos, las víctimas propiciatorias de los piratas eran los barcos españoles. Sin duda alguna, las noticias sobre las riquezas del Nuevo Mundo corrieron como la pólvora y desataron los continuos ataques de piratas corsarios (autorizados por el reino de Inglaterra) a esos barcos cargados de riqueza que surcaban el Atlántico a lo largo de tres siglos.

España no tenía medios navales, ni humanos para defender un territorio de tanta extensión como la descrita y que estaba salpicado de miles de islas e islotes en donde podían morar los piratas, a la espera del paso de un barco hispano a quién atacar.

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