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'Trainspotting 2' y la importancia de la banda sonora
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'Trainspotting 2' y la importancia de la banda sonora

jueves 16 de febrero de 2017, 12:54h
La semana que viene se estrena la segunda parte de 'Trainspotting', una de esas películas consideradas como 'generacionales', que vuelve con sus personajes principales, y su audiencia, 20 años más mayores. Buena parte de su éxito y de su posicionamiento en la cultura popular, fue por una banda sonora cuidadosamente seleccionada por su director, Danny Boyle, y el escritor de la novela en la que está basada, Irvine Welsh, que vendió millones de copias y, más importante, supo capturar el momento de su tiempo.
'Trainspotting' comenzaba a 200 km/h con sus personajes corriendo por las calles de Edimburgo mientras Renton, intepretado por Ewan McGregor, soltaba el famoso monólogo de "Elige la vida. Elige un empleo..." a los sones del 'Lust for life' de Iggy Pop. Era una declaración de intenciones por parte de su director, Danny Boyle, que iba a componer su película a partir de canciones, en un estilo influido por el Scorsese de 'Malas calles' o el Tarantino de 'Pulp Fiction'. Claro que para lo que iba a hacer Boyle no valía cualquier canción sino una radiografía de lo que estaba pasando en el Reino Unido en ese momento.



Por un lado tenemos el momento de esplendor del 'Britpop', eligiendo a algunas de sus bandas más emblematicas como Blur, Pulp o Elastica. La ausencia de Oasis es pura locura Gallagher, cuando Danny Boyle le pidió a Noel Gallagher una canción para la banda sonora de su película este rechazó la oferta pensando que se trataba sobre una película sobre personas que miran trenes, tomándose el título de la película literalmente. A pesar de su ausencia, Boyle supo aprovechar una escena que iba a ser barrida en poco tiempo, con canciones de sus grupos más destacados pero bastante desconocidas, en el caso de Blur, 'Sing' que aparecía en su poco recordado primer disco y en el de los de Jarvis Cocker, 'Mile End', una canción que fue un descarte de 'Different class' y terminó como cara B.

Ese buen ojo para elegir los temas llegaría a su momento más recordado con el 'Born slippy' de Underworld. La banda escocesa ya había sacado el aclamado 'Dubnobasswithmyheadman' pero el director se fijó en una canción que había aparecido en 1995 como cara B de un single, se trataba de 'Born Slippy.NUXX' y, como si de una revelación se tratase, decidió que sería perfecta para terminar la película. Tras su inclusión en la banda sonora se convirtió en un tremendo éxito por su cuenta, llegando al número 2 de las listas británicas. Fue la canción que impulsó a la banda sonora, su aparición en la película junto a otras canciones de Leftfield o Bedrock dio visibilidad dentro del público rock a la música electrónica. Ese mismo año los Chemical Brothers tendrían un tremendo éxito con 'Setting sun' con la voz de Noel Gallagher. El grupo que mejor había sabido conjugar las dos, rock y electrónica, Primal Scream fue el encargado de hacer la canción con el mismo nombre que la película. Al año siguiente las listas de éxitos se llenarían con discos como el primero de Daft Punk, el 'Dig Your Own Hole' de Chemical Brothers o el 'The Fat of the Land' de The Prodigy.



La tercera incorporación de la banda sonora fue la de los héroes de los 70 de los protagonistas, Iggy Pop, Lou Reed o Brian Eno, por no hablar del ausente en la sombra, David Bowie. De ellos sí que se recuperan algunas de sus canciones más significativas como la mencionada 'Lust for life' o el 'Perfect day' de Reed. En cuanto Eno, este era el encargado de musicar, con su colaboración del año 83 junto a Daniel Lanois 'Deep blue day', una de las escenas más recordadas de la película, la inmersión en el retrete del protagonista en busca de la droga perdida. Como se puede ver cada canción que aparece tiene una misión y está perfectamente metida en la trama.

Ahora llega la segunda parte y ya hemos podido escuchar su banda sonora. A falta de saber el resultado en pantalla, se puede decir que Boyle y Welsh han hecho sus deberes sobre el papel. Mucho ha cambiado la música en estos 20 años y ahora es casi imposible hablar de escenas, si algo ha hecho la generación de Internet es abrir mentes y oídos. Las bandas actuales, educadas a base de playlists y Spotify han tenido acceso a más música que ninguna generación anterior, lo que hace que el eclecticismo sea mucho mayor. El tráiler de la película viene musicado por Wolf Alice y su 'Silk'. Un grupo que comenzó siendo comparado con el grunge de Seattle y que en 'Silk' comienza sonando a The Cure o New Order para terminar en plan 'popstar'. Es lo que tiene cuando, como dicen ellos mismos, puedes escuchar una canción de Glen Campbell en un momento y al otro pasar a una de Deftones.



Algo similar pasa con el grupo que más aporta a esta nueva banda sonora, los escoceses Young Fathers, ganadores del Mercry Prize hace tres años con su disco de debut, 'Dead'. Lo suyo es el hip hop mezclado con la música alternativa, algo así como unos TV On The Radio encabezados por Tricky. La canción que el propio Boyle ha dicho que es la heredera del 'Born Slippy.NUXX' de la primera parte es 'Only God Knows'. El director la ha calificado como "el corazón de la película". Aunque también hay guiños más evidentes a la primera parte, con sus dos canciones más recordadas, 'Lust for life' y el propio 'Born Slippy' recibiendo remixes de The Prodigy. Como en aquella también hay tiempo para recordar canciones antiguas más conocidas, pero esta vez más centradas en los 80, como el 'Relax' de Frankie Goes to Hollywood, el 'Radio Ga Ga' de Queen o el 'Dreaming' de Blondie y el '(White Man) in Hammersmith Palais' de The Clash (que son de finales de los 70).

Evidentemente, pelicula y banda sonora tendrán que lidiar con una importante carga nostálgica, pero en lo que respecta a la segunda parte, parece que sus creadores tienen la lección aprendida y han optado por una renovación inteligente sin olvidar lo que funcionó en la primera.
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