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Los libros y la vida

'Lagrimas de cocodrilo': San Valentín tiene octava

"Lagrimas de cocodrilo": San Valentín tiene octava

martes 12 de febrero de 2013, 14:18h
Hoy es el último día del Carnaval, pero el 14 será San Valentín, y algunos (y algunas) prefieren regalar libros. Una pausa inicial en la cuaresma, que este año vendrá, dice la pitonisa, llena de dimisiones.... Y de ventas, que a veces es otra manera de dimitir. 

El carnaval llega hoy a su final. Es el martes de la carne, el último de los días en que la cristiandad celebra la igualación de todos, en el placer de todas las carnes,  en que se rompen las jerarquías, aunque sea pura literatura, pura ilusión,  y una, gracias al disfraz, puede ser quien quiera ser. O nadie. Hoy, en que se anuncia un asteroide más grande de lo normal, que va a rozar la atmósfera de la tierra, si no deciden borrarlo del universo con una Bomba, y entonces a lo peor, más mal que bien....El Papa, que dimite, y ya tenemos portada en los periódicos para dos meses, si sobrevivimos al asteroide o a la ocasional Bomba como hemos sobrevivido a la profecía maya. Y no, dimisiones parece que ya no más. Ratzinger, que no da bastante ejemplo.

Mañana, miércoles de ceniza, toca entrar en época de penitencia, con lo penitenciados que estamos ya el área católica de Europa. Pero menos mal que el jueves es ¡San Valentín! El día de los enamorados! En España es una fiesta reciente, aunque, si hay que creer a San Google, tiene raigambre romana. Para los curiosos perezosos dejo el enlace de la Wikipedia aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_San_Valent%C3%ADn

En cualquier caso, y fuera entronizado el santo por los pequeños grandes almacenes de los cincuentas o no, pasa con San Valentín como con Halloween: que cada vez se impone más. Y es que un día de celebrar el amor de las parejas, el estado de enamoramiento, hasta cuando es sólo un recuerdo. Es un día de regalar algo para recordar que se ama, que se ha amado.

La propuesta de la editorial Trama está llena de sana ironía y estupenda literatura. En una caja, que lleva como título general El amor es un cuento, ha recogido tres pequeños volúmenes, que son tres clásicos, y que recomiendo vivamente: El Amor es la desgracia, de Jean Roís de Corella, El Amor en serio, de Richard Carlile, y Del Matrimonio, de Emile ZolaCorella, un sacerdote noble de la valencia del Siglo XV, recorre con sus historias de amor infeliz -los amores felices no tienen historia- desde la perspectiva del aristócrata, las sacristías y los salones... Carlile, por su parte, escribe en El amor en serio, el primer tratado sobre sexo desde una óptica progresista, y canta las bondades de la práctica sexual, y la separa del matrimonio. Estamos ya en la Inglaterra del Siglo XIX, y el Romanticismo y la modernidad enseñan la patita. Una gran novedad es la declaración de igualdad de hombres y mujeres en cuanto a la necesidad y el derecho a la realización sexual. Y por fin, Zola, azote de la naciente burguesía, denuncia, en un puñado de relatos que recorren la sociedad de su siglo, la mercantilización del matrimonio, un contrato descarado que no deja lugar al amor.... Irónico y muchas veces feroz, es una delicia este Del matrimonio.

Pero pasa el 14 y llega el 15. El mundo editorial sigue latiendo como una pecera viva, en la que, al tiempo que surgen pequeños sellos editoriales, hay peces grandes que se comen otros medianos y hasta grandes y poderosos. La concentración imparable. Según fuentes bien informadas, el 15 culminaría la operación por la cual las editoriales literarias del grupo Santillana -las que tras la reestructuración del grupo se vienen llamando Prisa Ediciones, pasarían a formar parte de la todopoderosa Random House Mondadori. El paquete de editoriales incluye sellos de referencia, como Alfaguara, Taurus, Aguilar, El País-Aguilar, Manderley, y alguno más. Para ser más exactos, tras meses de negociación, ese día habría una oferta final a la que Juan Luis Cebrián tendría que responder en un sentido o en otro. Muchos creen que finalmente no va a vender. Y a mí me alegraría: me da mucha lástima ver caerse el imperio progresista que levantaron Jesús de Polanco y Pancho Pérez González en aquellos años buenos de este país. Cosas del corazón. 

 

Ediciones anteriores de 'Lágrimas de cocodrilo'

 

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