En 2012 Cecilia Giménez se convirtió, sin buscarlo, en una de las restauradoras más famosas. Aunque no fue con las mejores críticas, la aragonesa hizo famoso al Ecce Homo de Borja gracias a su controvertida restauración. Hoy ha fallecido a los 94 años.
Cecilia era una aficionada a la pintura y se ofreció a restaurar la obra de Elías García Martínez, que lucía ya en muy mal estado en el santuario de la Misericordia del pequeño pueblo de Zaragoza.
Restauración única
Con toda su buena intención y mucho esfuerzo y dedicación, Cecilia restauró el Ecce Homo, aunque su resultado fue todo un escándalo. La imagen se viralizó rápidamente y aunque cosechó multitud de críticas y burlas, causó un efecto inesperado: todo un aluvión de visitas al santuario.
La entonces octogenaria, lo hizo sin pedir permiso con la intención de que la obra, muy deteriorada, pudiese seguir en su pueblo. El Ecce Homo no tenía una gran relevancia artística ni pertenecía a ninguna colección especial, pero era una obra muy querida por los habitantes de Borja. Ella misma se dio cuenta del destrozo y avisó al responsable de Patrimonio de la localidad para confirmarle los daños...
Medios de todo el mundo se hicieron eco de esta peculiar restauración y desde entonces se convirtió en todo un símbolo del municipio y atrae ahora a miles de visitantes.
Las redes la recuerdan con cariño
Cecilia Giménez ha muerto en la residencia de dicho municipio, lugar donde vivía junto a su hijo, pues tiene una discapacidad intelectual.
Su muerte no ha pasado desapercibida para muchos y las redes se han llenado de comentarios cariñosos hacia ella: