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SAN ISIDRO 2019

A Del Álamo se le fue el único toro encastado y Morenito pechó con un lote imposible

El extremeño, valentísimo, quedó colgado del pecho de un pitón del tercero que afortunadamente no penetró

Momentos de terrible angustia se pasaron en los tendidos cuando el tercer toro de la tarde, cornalón y astifino, metió uno de sus pitones en el chaleco de Tomás Campos durante varios larguísimos segundos. Por fortuna, no le hirió y el chaval siguió porfiando ante el burel -que ya se lo había colgado del glúteo minutos antes igualmente sin herirle (foto)-, con un auténtico derroche de testosterona que impresionó al cotarro en un festejo en el que el flojo encierro de Las Ramblas poco permitió a la terna, sobre todo a Morenito de Aranda, con un lote infumable. Con una excepción, el bravo y encastado segundo, que se le fue a Juan del Álamo sin el triunfo que le ofrecía el bicorne.

El escaso juego del encierro lidiado condicionó un festejo gris

El mexicano fue un ejemplo de pundonor mientras Juanito y Antonio Grande pasaron casi desapercibidos

La serie de festejos en los que siempre ocurre algo positivo, que están dando lugar, orejas aparte, a la mejor Feria de San Isidro de los últimos años, se cortó este lunes con una novillada plana por la sosería de las reses de Fuente Ymbro, antítesis de la bravura. Pero que salvo el peligroso lote de mexicano Diego San Román (en la foto), que anduvo sobrado de valor, eran manifiestamente bonancibles y toreables, lo que, a excepción de leves apuntes, no lograron en ningún momento sus compañeros de terna Juanito y Antonio Grande.

Tres encastados toros de Adolfo lidiados en la segunda parte de la corrida y tres vulgares

El sevillano sufre herida de 25 cm. y lesiones en pierna izquierda, y Román de 5 aunque leve

La expectación que se creó con el reto que suponía el debut del número uno actual, Roca Rey, frente a bicornes de divisas duras, en este caso la de Adolfo Martín, era grande. Y el peruano cumpliò de sobra en su segundo con una faena de altos kilates artísticos que malogró a espadas. Como también destacó otrea labor valerosa y ortodoxa de Román, que le valió una oreja. Y la parte negativa fue para un entregado Manuel Escribano, corneado de importancia por el cuarto. Todo ello ante un interesante encierro de 'adolfos' que si bien defraudaron en la primera parte, los tres siguientes fueron un dechado de casta.

Vuelta al ruedo para Robleño y ovaciones para Gómez del Pilar y Ángel Sánchez

Con los ojos clavados en lo que acontecía sobre la arena en casi dos horas y media de festejo. Es un resumen a vuela pluma de la primera corrida del trío dedicado al encaste Albaserrada, en este caso con bicornes de José Escolar, diversos de juego, pero siempre exigentes; o sea, toros, así, sin más. Y frente a ellos tres más que dignos matadores -destacando Fernado Robleño,con una muy apaludida vuelta al ruedo- que además de las teclas que tenían que tocar en sus respectivos lotes, tuvieron un enemigo muy especial: el fortísimo viento que condicionó un festejo vivido con intensidad abajo y arriba y en el que Gómez de Pilar y Ángel Sánchez fueron muy aplaudidos.

Para ir a la Ventas lo ideal es coger el autobús. Ya en el trayecto captas quién se dirige a la Monumental para ver la corrida de la Feria de San Isidro. Y no
resulta extraño intercambiar con el desconocido comentarios como “: ¡qué, ¿se llenará?”. Es aconsejable bajarse, traspasada la plaza de Manuel Becerra porque siempre encontrarás un bar donde se arremolinan los aficionados saboreando el último café. Luego todos son prisas... Hay que atravesar el fielato de la puerta de arrastre y el empleado- que se cree dios- en la puerta con ese sonsoneque que te rompe los tímpanos del “¡ aquí no entra nadie hasta las seeeiiis !!. No valen las seis menos dos minutos, tienen que ser las 6... Y al mismo tiempo, a tu lado entran como Pedro por su casa los enchufadillos que, normalmente, no reparan en que te estás derritiendo a pleno sol y a 30 grados donde la piedra quema..

El viento condicionó las labores de la terna, pero Chacón y Cortés debieron estar mejor

El francés, cuyo valor impresionó al público al volver herido a la cara del toro, sufre una cornada de 25 centímetros en región perianal

Un valeroso Juan Leal cambió una grave cornada ante su primer enemigo por una oreja del mismo que recibió antes de entrar a la enfermería. El percance resblandeció al cotarro, sobre todo porque el francés, visiblemente herido y con parte de la taleguilla ensangrentada, volvió a la cara del animal, y pasó a los dominios del doctor García Padrós con el trofeo en la mano. Un fortísimo viento dificultó a los coletudos y es un atenuante a su flojo papel frente a una corrida brava en el caballo y nobilísima a la que se le caían las orejas, lo que no lograron ni Octavio Chacón ni Javier Cortés. En el festejo de rejoneo del domingo, con sólo media entrada y toros reglamentariamente afeitados de Los Espartales, cortaron una oreja Martín Burgos, Joa Moura Junior y Joao Telles, Pérez Langa dio vuelta al ruedo y fueron ovacionados Roberto Armendáriz y Rui Fernandes.

Mansa aunque noble corrida de Zalduendo

El extremeño, inspiradísimo y creativo, fue el protagonista de una tarde con detalles de Curro Díaz y Luis David

Las dos faenas más creativas, inspiradas y artísticas, incluso desempolvando antiguas suertes en desuso las festoneó un inmenso Antonio Ferrera, que seguro ni él habría soñado y las saboreamos los afortunados espectadores del festejo de este sábado..Puro talento improvisado que conmocionó Madrid y le dispara a la cumbre con esas tres justas orejas que cortó para salir en volandas por la Puerta Grande. Su protagonismo tapó los intentos de Curro Díaz y Luis David, quienes también apuntaron cosas sueltas en un encierro de Zalduendo de poco juego excepto los dos de Ferrera, que era su día. En el espectáculo de rejoneo del domingo, con lleno, Leonardo Hernández cortó dos orejas y salió a hombros, una fue para Diego Ventura y fue apaludido el confirmante Juan Manuel Munera, ante toros de Cortés de Moura.

Unos 'alcurrucenes' con poca casta ofrecieron escaso juego

El lorquino cortó una oreja y el madrileño, que se salvó milagrosamente de una cornada al entrar a matar al primero, gustó en varios pasajes

Una vez más Paco Ureña, con su toreo de clase y arte, anduvo cerca de descerrajar la Puerta Grande y salir a hombros, pero como tantas otras ocasiones sus fallos a espadas se lo impidieron. Estadísticas aparte, el lorquino, volvió a festonear su sello sobre todo en su creativa faena al quinto, del que cortó una oreja. Lo que dejó David Mora fueron algunos pasejes sueltos con percal y flámula, y lo que dejó Álvaro Lorenzo fue nada. Todo ante una desigual corrida de Alcurrucén en presentación y juego..

Mal Octavio Chacón y peor Daniel Luque

El extremeño anduvo derrochando entrega y torería con el encastado 6º en un encierro de muy mala presentación

Más vale tarde que nunca. Porque el sesgo negativo que llevaba el festejo se arregló en parte con una intensa, entregada y artística faena de Emilio de Justo al último de la función, de gran boyantía en la muleta, que le valió al extremeño una oreja sin discusión. Decepcionó el resto del encierro del de Galapagar -muy mal presentado en general-, como ya acontece en tantas veces en los últimos tiempos, aunque frente al 4º y 5º debieron estar mejor Octavio Chacón y Daniel Luque.

Regular tirando a mal Angel Jiménez e importante petardo de El Galo, que desaprovecharon sendos lotes de triunfo

La segunda aparición de la divisa de La Quinta en el abono, tras la desigual corrida que abrió el ciclo, mejoró mucho en líneas generales. Sus bicornes, justos de fuerza, todos cárdenos y pariguales de presencia, ofrecían tal grado de nobleza que parece mentira que la terna no cortara ni una oreja. Se disculpa a Francisco de Manuel, pródigo en excelentes verónicas toda la tarde y cuyos dos bureles fueron los más paradotes, lo que no impidió al madrileño para lucir, además de los lances capoteros, su buen concepto con la flámulla también. Pero Ángel Jiménez y El Galo -en mayor medida- desaprovecharon una gran ocasión para triunfar en la cátedra que ojalá no le pese en sus carreras.