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Los 100 mejores discos de los años 70 (del 60 al 51)

Los 100 mejores discos de los años 70 (del 60 al 51)

miércoles 28 de septiembre de 2016, 11:33h

Después de repasar los 50 mejores discos de lo que llevamos de década (2010-2014), los 100 mejores discos de los años 60, 80 y 90 llega el momento de repasar los mejores discos de la década más excesiva, para lo bueno y para lo malo, del siglo XX. Los años 70 son la evolución lógica de la anterior década, el rock and roll se convierte en un circo y las estrellas se convierten en actores, la industria mueve ficha y comienza a crear sus propias estrellas, las estrellas de rock pasan de ser proscritos a codearse con la jet set. La década de los 70 es de las más controvertidas pero, a la vez, la más rica que ha dado la música del siglo XX. Fueron diez años en los que la música popular fue capaz de crear algunas de sus mejores páginas y a la vez caer en los peores estereotipos que se la achacan, pero sin duda es el momento en el que la música popular alcanzó su mayoría de edad, Bowie lideró la década y varias revoluciones, Marvin Gaye puso la vista en el ghetto, Neil Young nos convenció de que "el rock and roll está aquí para quedarse" y Bob Marley dio voz al Tercer Mundo. Los 70 tienen muchas más de 100 obras maestras pero éstas son las 100 elegidas.

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60. Talking Heads - Fear of music (1979)

Los Talking Heads eran la sección intelectual del punk neoyorquino y la escena CBGB, en su primera gira, junto a los Ramones éstos se sorprendían cuando el cuarteto de David Byrne sacaba tiempo para ir a los museos. Ése punto 'arty' se nota en toda su producción pero es, a partir, de 'Fear of music' cuando se empieza a imponer, el punk para ellos era una filosofía más que una cerrada estructura musical. Pero que nadie piense que la banda era puramente cerebral, a éstos 4 blanquitos les gustaba bailar y hacer bailar a su público. Ésto queda claro desde el principio con 'I Zimbra', cuyos ritmos africanos se adelantan un año a los logros de su siguiente disco, 'Remain in light'. Pero el disco encierra muchos otros tesoros y sonoridades. Desde el himno 'Life during wartime' hasta la preciosa ¿balada? 'Heaven', 'Fear of music' puede ser considerada la mejor colección de canciones de la carrera de los Talking Heads.



59. Stevie Wonder – Innervisions (1973)

Stevie Wonder es una de las tres o cuatro figuras más importantes de la década. Con 21 años dejó que expirara su contrato con Motown y renegoció las condiciones con el tirano Gordy desde una posición de fuerza, logrando una total independencia artística. 'Innervisions' fue la tercera maravilla consecutiva que salió de aquel contrato y para muchos es su mejor obra. En el disco se puede apreciar todo el rango musical y vocal de Wonder, una mezcla de soul, funk, rock, toques latinos, jazz y baladas con Wonder haciéndose cargo de casi todos los instrumentos (en las dos canciones más conocidas, 'Higher Ground' y 'Living for the City', además de 'Jesus Children of America', los toca todos) y voces. Pero, además, también se puede apreciar al Wonder letrista, el hombre que se había convertido en el portavoz de la comunidad negra y denunciaba el abuso de drogas en su comunidad, 'Too high', el racismo sistemático en 'Living for the city' (una canción que sigue siendo totalmente válida en EEUU 40 años despues) o las políticas del presidente Nixon en 'He's Misstra Know-It-All'. Las visiones interiores de Stevie Wonder le confirmaban como el visionario de la música negra, el hombre que marcaría el camino para la siguiente generación de superestrellas como Prince o Michael Jackson.



58. Neil Young – Harvest (1972)

El disco de mayor éxito de su carrera, siendo el disco más vendido en EEUU en 1972, es también uno de los más escorados hacia el country rock de su carrera. Aquí no hay Crazy Horse ni largos guitarreos, si salvamos el de ‘Words’. Eso no le resta un ápice de calidad a un disco que contiene dos de las mejores canciones de toda su carrera, ‘Heart of gold’ y ‘Old man’. Además también aparecen aquí el lamento por los amigos perdidos por la heroína (un aviso para Danny Whitten incluido) en ‘The needle and the damage done’ y ‘Alabama’, la canción que llevó a escribir la gloriosa (e infame) ‘Sweet home Alabama’.



57. Elvis Costello & The Attractions - This year's model (1978)

Si alguien pensaba que el torrente de creatividad, y canciones, se iba a secar tras su espléndido debut, 'This year's model' fue la confirmación de que se equivocaban. También fue el inicio de la más fructífera de sus colaboraciones, el primer disco en el que le acompañaban los Attractions, la banda junto a la que se convertiría en el 'Rey de la Nueva Ola'. Claro que a los que se parecían, en imagen, era a la versión cabreada de Buddy Holly y los Crickets. Con Nick Lowe repitiendo en la producción 'This year's model' es el disco que mejor suena de su carrera y en el que más cerca estuvo de la energía del punk con una nueva ristra de clásicos como 'Pump It Up', 'This Year's Girl', '(I Don't Want to Go to) Chelsea' o 'Lipstick Vogue'.



56. Michael Jackson - Off the wall (1979)

Cuando la gente piensa en Michael Jackson, suele hacerlo sobre un bailarín y un intérprete de canciones magistral, pero pocos son los que piensan en él como un músico extraordinario y, permítanme recordarlo, Michael lo era. 'Off the wall' fue su quinto disco de estudio en solitario pero el primero realmente en el que pudo hacer lo que quería musicalmente, tras cuatro discos en los que Motown le explotó como estrella infantil, el último hacía ya cuatro años. Desde entonces Michael había abandonado el sello de Berry Gordy junto a sus hermanos (menos Jermaine) se había mudado a Epic Records donde había aprendido todo lo posible del dúo de productores/compositores Kenneth Gamble y Leon Huff, creadores del antecedente de la música disco, el sonido Philadelphia. Pero Jackson no solo había aprendido de ellos, con una carrera en el mundo del espectáculo desde que era un niño pequeño, el joven prodigio había ido absorviendo como una esponja de todos los grandes, James Brown, Stevie Wonder, Diana Ross, los Chic de Nile Rodgers o los propios Beatles. Sin duda, Jackson podría reclamarle el título a James Brown de "el hombre más trabajador del 'show bussiness'". Su meta era clara, ser la mayor estrella del mundo y estaba más que preparado para conseguirla. 'Off the wall' fue el primer paso, consiguió que el prestigioso Quincy Jones le produjera el disco tras coincidir con él en el 'remake' de 'El Mago de Oz' (en el que Michael interpretó al espantapájaros en 1978). En la lista de compositores, además del propio Michael que firma tres de las canciones de la explosiva primera cara, aparece gente como Paul McCartney (que compuso 'Grilfriend' para Michael), Stevie Wonder o Rod Temperton (responsable de 'Rock with you' y 'Off the wall'). El disco se abre 'Don't Stop 'Til You Get Enough', un bajo y la voz de Michael dan paso a esas cuerdas tan disco y al himno definitivo para la pista de baile, uno del que nunca se tiene suficiente. Lo increíble es que, a pesar de semejante inicio, la primera parte no decae en ningún momento, con otros cuatro rompepistas capaces de llevar el éxtasis a la pista de baile. La segunda parte no está al mismo nivel pero sirve para mostrar al Michael más sentido, en las baladas 'She's out of my life' o 'It's the Falling in Love', y para terminar con la explosiva y tajante 'Burn This Disco Out'.



55. Nick Drake - Bryter Layter (1971)

Tras la nula recepción comercial de 'Five leaves left' Nick Drake volvió al estudio de grabación; rodeado de la flor y nata del folk rock británico, el productor Joe Boyd, miembros de Fairport Convention como Dave Pegg, Dave Mattacks o el imprescindible Richard Thompson, además de otras figuras como John Cale, responsable de la viola y el clavicordio de 'Fly' y del celeste, el piano y el órgano en 'Northern sky'); y grabó el disco definitivo del folk barroco. Un disco que a día de hoy resulta imposible pensar que volviera a ser otro absoluto fracaso comercial. La carrera de Belle & Sebastian se puede indagar en 'Hazey Jane II', una canción que demuestra que no todo es tristeza en el universo Drake, aunque el tono melancólico sigue siendo el predominante en un disco en el que aparecen canciones tan increíbles como 'Northern Sky', 'At the Chime of a City Clock', 'Fly' o 'Poor boy'.



54. Ramones – Rocket to Russia (1977)

1977 fue el año de la explosión punk, una explosión de la que los Ramones eran los principales responsables. Ése año grabaron dos discos increíbles, 'Leave home' en enero y 'Rocket to Russia' en noviembre, los discos que les debieron haber convertido en estrellas. Pero tras la escandalosa interrupción de los Sex Pistols en EEUU, el punk fue descrito como "la mayor amenaza para el modo de vida occidental, por encima del comunismo soviético". Con un disco con la palabra Rusia en el título (idea del derechista Johnny al que, posiblemente, no le hubiera importado lanzar un cohete allí) y siendo declarados por las bandas inglesas como sus padres espirituales, la carrera comercial de los Ramones se estancó para siempre. Joey siempre había querido ser una estrella y vender millones de discos pero se tuvo que conformar con sacar grandes discos como éste y tener una legión de fieles fans por todo el mundo. Si 'Rockaway Beach' (la mejor canción surf de la historia junto al 'I get around' de los Beach Boys), 'Sheena Is a Punk Rocker' o 'Cretin Hop' no fueron los éxitos que tuvieron que ser, no dejan de ser menos clásicos por ello.



53. Bruce Springsteen - Darkness on the edge of town (1978)

Tras el tremendo éxito de 'Born to run' Springsteen pasó los siguientes años batallando en los juzgados con su primer mánager, Mike Appel. Muchos han visto en esos problemas el lado más sombrío de este disco con el que el 'Boss' comenzaba a ajustarse el traje de 'Working class hero'. Eso sí, a pesar de todo, estamos ante otro de sus mejores discos y, a pesar de todo, es en estos años cuando sus directos alcanzaron su zenit absoluto. El disco está pensado al milímetro por Springsteen que dejó fuera alguna de las mejores canciones de su carrera porque no encajaban con lo que tenía en su cabeza, como se puede ver escuchando el maravilloso 'The Promise'. Un disco para escuchar de principio a fin y sumergirse en las historias de honrados perdedores del 'Boss' que contiene algunos de los hitos de su carrera como 'Badlands', 'Candy´s room', 'Racing in the street', 'Prove it all night' o 'Darkness on the edge of town'.



52. George Harrison - All things must pass (1970)

Para George Harrison siempre fue difícil meter canciones propias en los discos de los Beatles. Competir con la dictadura impuesta por el mejor dúo compositivo de todos los tiempos, Lennon/McCartney, era lo que tenía. Así que cuando los Beatles se separaron, el más callado de los 'Fab Four' tenía un tremendo saco de canciones bajo el brazo. Así que se puso manos a la obra y decidió resarcirse sacando el primer triple disco de la historia. Un disco que sería perfecto si la indulgencia no le hubiera llevado a incluir las jams que componen el tercer disco, claro que las canciones que componen los otros dos se encuentran a la altura de los discos de su ex banda. Otro elemento a considerar fue la mano de Phil Spector que ayudó a lograr un sonido grandioso y espectacular, con múltiples baterías y teclados en cada canción, además de hasta cinco guitarras rítmicas. Por si fuera poco, el disco tiene múltiples pistas grabadas, aunque el elemento principal continúa siendo la característica guitarra slide de George. Destacar canciones es difícil, pues 'All things must pass' funciona como un grandes éxitos de su carrera pero aquí aparecen 'What Is Life', 'My Sweet Lord', las dos versiones de 'Isn't It a Pity', 'Wah-wah', 'Beware of Darkness', 'Awaiting on You All', la titular o 'I'd Have You Anytime', compuesta junto a Bob Dylan, una de las mayores influencias de Harrison en estos momentos, con la inclusión de su versión de 'If Not for You' o el homenaje a su música en 'Apple Scruffs'.



51. Paul McCartney & Wings - Band on the run (1973)

Cuando ya nadie daba un duro porque McCartney volvería a recuperar el favor de la crítica, apareció 'Band on the run', el disco que todo el mundo llevaba esperando por parte de Paul, una continuación de la segunda cara de 'Abbey road' (practicamente obra suya), en la que, por primera vez, Paul se tomaba en serio a sí mismo y a su disco. Una obra que va repitiendo pasajes durante su desarrollo y en la que se encuentra la mejor colección de canciones en solitario del autor de 'Hey Jude'. Desde la titular, otra prueba más de lo bien que se le da enzarzar distintos temas musicales en una única canción, a la fuerza de 'Jet', pasando por ese gran blues-soul que es 'Let me roll it', los coqueteos con la bossa en la delicada 'Bluebird' o la excéntrica y genial 'Nineteen Hundred and Eighty-Five'. Su segunda, y última, obra maestra.

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