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Los dos rejoneadores son sacados a hombros de Las Ventas
Los dos rejoneadores son sacados a hombros de Las Ventas (Foto: Arjona)

San Isidro: triunfalista mano a mano de Diego Ventura, que cortó tres orejas, y Leonardo Hernández, que se llevó dos

Percance de Espada, con traumatismo, y oreja a la heroica para Joselito Adame el sábado

sábado 27 de mayo de 2017, 22:25h

Diego Ventura sigue acumulando triunfos en Madrid, donde con la de este domingo ya suma un total de 14 salidas a hombros por la Puerta Grande. En un mano a mano triunfal, y triunfalista como es habitual con el público festivo y nada exigente, Ventura cortó una oreja a su primero, dos a su segundo y fue ovacionado con el terceo. Mientras que Leonardo Hernández, ovacionado en su segundo, cortó una de los otros dos, por lo que también salió a hombros. Con lleno en los tendidos se lidiaron toros, reglamentariamente despuntados, de los tres hierros de Niño de la Capea: Carmen Lorenzo, San Pelayo y El Capea, que dieron juego.

En la corrida a pie del sábado, un compatriota de Joselito Adame dijo cuando el mexicano, para asegurar el trofeo, se tiró a matar como un cañón y sin muleta al último de la tarde para agrandar sus méritos : “¡Pues puro macho!”. Merced a ello, cortó una polémica oreja. Con una corrida interesante de El Torero, el lote de Ginés Marín le impidió repetir su éxito de hace dos días, y el confirmante Francisco José Espada fue volteado por su primero sufriendo conmoción cerebral.

Lo que son las cosas al mayor de la dinastía de los Adame se le habían escapado dos toros de posible triunfo y caminaba cuesta abajo en su único cartel isidril. Sobre todo ante su segundo, ‘Oropéndolo’ un cinqueño serio y con gran fijeza y movilidad desde que salió y le puso en apuros con el capote. Y que en la flámula derrochó fijeza, casta y nobleza a partes iguales, ofreciendo sus orejas a un coletudo inspirado, que no fue el caso del mexicano, quien para no quedar más en evidencia, limitándose a aprovechar su viaje sin mando alguno, decidió acortar las distancias, que era todo lo contrario a lo que demandaba 'Oropéndolo'.

Tampoco Joselito Adame supo sacar partido del anterior, que dio menos juego y entraba algo rebrincado al engaño, pero el coletudo no encontró el lugar mágico de las distancias y las querencias y volvió a fracasar. Sin embargo salió a por todas ante el que debía haber correspondido a Francisco José Espada, de menor calidad en su juego que 'Oropéndolo', pero al que fue sobando poco a poco y con el que brilló en templados redondos y naturales unidos con la rima de la ligazón. Y para el final se jugó las femorales con unas bernadinas de escalofrío cambiando el viaje del burel.

El cotarro, que ya había perdido casi la esperanza de ver algo artístico en la tarde, se entregó al mexicano. Y éste decidió apostar el todo por el todo despreciando la muleta y echándose sobre ‘Omaní’ a cuerpo limpo-‘¡pues puro macho!’- enterró el estoque aunque se quedó colgado de un pitón y en una escena tragicómica los dos, toro y torero, rodaron por la arena. El público, conmocionado, solicitó mayoritariamente la oreja –excesiva por los méritos muleteros- y el usía accedió.

Peor le fue al confirmante Espada, quien frente al toro de la ceremonia destiló clasicismo para apuntar bellas suertes por ambos lados, aunque sin llegar a ‘romperse’. También se tiró a matar con decisión, y muleta, resultando volteado de manera espectacular y con el golpazo de la caída fue llevado a la enfermería, desmadejado y conmocionado, de donde ya no salió.

El máximo triunfador en lo que va de ciclo, amén de autor de la mejor faena y la única premiada con dos orejas, Ginés Marín, quería repetir en su segundo paseíllo, pero entre la invalidez de su primero y la falta de entrega del distraído que le correspondió en suerte, o desgracia, en segundo lugar, el jerezano nada pudo hacer salvo algún detalle de clase.

Ficha

Toros de EL TORERO, de desigual trapío, con 4º muy bien presentado y 3º chico además de inválido. Todos nobles y cumplidores en el caballo, 1º y 4º encastados. JOSELITO ADAME: silencio; silencio; oreja. FRANCISCO JOSÉ ESPADA, que confirmaba alternativa: ovación tras dos avisos que recogió la cuadrilla tras ser llevado a la enfermería. GINÉS MARÍN: silencio; silencio. Plaza de Las Ventas, 27 de mayo. 17ª de Feria.Tres cuartos de entrada. Enfermería: Francisco José Espada fue atendido de traumatismo cranoencefálico, con pérdida de conciencia de cinco minutos de duración y traumatismo facial pendiente de estudio radiológico. Joselito Adame, de constusión de cresta ilíaca derecha y erosiones múltiples en cuero cabelludo-

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