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Los 50 mejores discos de la década (del 10 al 1)
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Los 50 mejores discos de la década 2010-2019 (del 10 al 1)

jueves 21 de noviembre de 2019, 11:02h

Tras nuestro repaso a las series, películas y canciones de la década del 2010, llega el momento de seguir revisando su música más destacada. Es prácticamente imposible definir musicalmente una década en la que las barreras entre géneros han caído definitivamente, donde a la mayor estrella pop, Beyoncé, le escriben canciones Father John Misty o Ezra Koenig, donde el disco definitorio de rap sirve para encumbrar a una nueva generación de músicos de jazz o donde la música disco se ha convertido en vehículo para hacer música protesta. Por otro lado el rock ha sido sustituido definitivamente por el pop, la música urbana y el rap como la música más popular (algo que tampoco le ha sentado tan mal como algunos agoreros afirmaban) y las ventas físicas han sido sustituidas totalmente por visitas y streaming (es más fácil detectar la popularidad del alguien por su importancia en YouTube que por el número de discos (físicos) vendidos.

Es por ello que la gama y el espectro de la mejor música de esta década es realmente amplio, con el punk más rabioso conviviendo con el rap más afilado, el folk más intimista con el neo-soul, y el indie con las estrellas pop. Estas son algunos de nuestros discos favoritos de la segunda década del Siglo XXI:

10. Janelle Monae - The ArchAndroid (2010)

'The ArchAndroid' tenía todas las papeletas para convertirse en uno de los debuts más importante de la década, aunque también para ser el más freak. Que se puede decir de un disco que comienza como una sinfonía y pasa a desarrollar una bizarra historia de ciencia ficción, que musicalmente suena a unas Destiny´s Child producidas por Prince, recuerda a los Outkast más imaginativos (no en vano cuenta con la colaboración de Big Boi) y hace que recordemos a la gran Lauryn Hill. Para disfrutar de este disco hay que dejar los prejuicios en casa y darse cuenta de que Janelle Monae se ha atrevido con una mezcla tan imaginativa que hace que los ecos de Michael Jackson se fundan con los de Simon & Garfukel (en la pastoral '57821') sin que suene a sacrilegio. Dentro de que, a pesar de sus más de 70 minutos, The ArchAndroid se disfruta mucho mejor como un todo, los momentos más destacados del disco los encontramos con 'Locked Inside', una canción que podría haber firmado el Stevie Wonder de los años setenta, 'Tightrope' un bombazo funky soul que se convirtió en el gran llenapistas de la temporada y 'Mushrooms & Roses' donde nos hacía añorar al Prince más inspirado.



9. Queens of the Stone Age - Like Clockwork (2013)

Cuando hacemos estas listas, los críticos tendemos a buscar una narrativa, algo que resuma el zeitgeist de nuestro tiempo, discos que hablen en concordancia con sus tiempos. Este no es uno de esos discos, 'Like Clockwork' es, nada más y nada menos, que un gigantesco disco de rock, uno de los dos mejores que jamás haya hecho esta magnífica banda que ya sacaba discos en los años 90. No lo verás en muchas listas porque no está en sintonía con el signo de los tiempos, ni con la corriente principal poptimista, pero que no te engañen, no se ha hecho un disco de rock mejor que este en los últimos 10 años.



8. Frank Ocean - Channel Orange (2012)

Al principio 'Channel orange' llamó la atención por una canción, 'Thinkin´ about you', en la que Ocean reconocía una relación homosexual, algo prácticamente prohibido entre futbolistas, toreros y la gente cercana al mundo del rap. Pero mucho más allá de la anécdota el paso del tiempo lo ha confirmado como uno de los grandes discos de la década y ha convertido a Ocean en el futuro de la música negra, siendo el siguiente de una lista en la que estarían nombres como los de Stevie Wonder, Prince, D'Angelo o Kanye West.



7. Beach House - Bloom (2012)

'Bloom' fue la confirmación definitiva de Beach House, el dúo formado por Victoria Legrand y Alex Scully sacó la perfecta continuación de 'Teen dream'. Ya no hay sensación de una colección desperdigada de (grandes) canciones, 'Bloom' funciona como una sinfonía en la que las canciones se van continuando unas a otras. 'Myth' abre las puertas a un disco como los de antes, cuando se valoraban como obras en sí mismas. Puede que a muchos les sonase a sacrilegio sus propias referencias al 'Pet Sounds' pero eso es lo que han conseguido hacer, la cuadratura del círculo, un disco redondo. Si no lo han conseguido se han quedado muy cerca y es que el momento en el que aparecen seguidas 'Other people' y 'The hours' es cuando te das cuenta de la grandeza de este dúo.



6. Vampire Weekend - Modern Vampires of the City (2013)

En la prestigiosa NPR afirmaban que 'Modern Vampires of the City' era uno de los mejores terceros discos de la historia, junto a 'After the Goldrush', 'London Calling' y 'Born to Run'". A algunos puede parecerles exagerado (solo el tiempo puede ponerle al lado de esos clásicos) pero da una idea del gran disco que sacaron los de Ezra Koenig, una banda que entró en la madurez entregando su obra maestra.



5. Arcade Fire - The Suburbs (2010)

A la hora de valorar un grupo y su disco hay muchas variantes, depende del nivel de las canciones, de su cohesión, de la producción y un larguísimo etcétera. Una de las variantes que suele ser más importante es la personalidad, entendida en si ese grupo es original, tiene un sonido propio, algo que le haga único e intransferible de otros. Esta cualidad es una de las más escasas dentro de la música pop pero suele ser la que distingue a los buenos grupos de los mejores. En lo que llevamos de siglo XXI pocos grupos han aparecido con una personalidad tan pronunciada como Arcade Fire y su tercer disco fue la confirmación de que el maravilloso 'Funeral' no fue flor de un día. 'The Suburbs' fue la demostración de que Arcade Fire se habían convertido en el grupo de referencia de su generación.



4. Kendrick Lamar - Good Kid Maad City (2012)

La aparición más fulgurante del rap en lo que llevamos de década. Kendrick Lamar y su 'good kid, m.A.A.d. city' marcaron un antes y un después en el género, como anteriormente lo hicieron otros como Nas con 'Illmatic' o Public Enemy con 'It takes a nation of millions to hold us back'. Así de influyente es este disco que se podría denominar conceptual, siguiendo la historia de un joven Kendrick creciendo en Compton. El famoso barrio de Los Angeles desde el que salieron Ice Cube o Dr. Dre, que aquí ejerce como productor. La lírica de Lamar es excelente y podría servir como guión cinematográfico a una película tipo Tarantino, enseñando además una alternativa a esa cultura autodestructiva de las drogas y las bandas callejeras, sin caer jamás en la moralina o la autocomplacencia. enseñando además una alternativa a esa cultura autodestructiva de las drogas y las bandas callejeras, sin caer jamás en la moralina o la autocomplacencia. Kendrick Lamar adoptó una perspectiva distinta a la de la mayoría de sus antecesores de la Costa oeste, si Ice Cube, Dre, Snoop Dogg o Tupac se colocaban a sí mismos como gangsters, Kendrick se coloca a sí mismo como espectador de los mismos. Es como en ‘Ciudad de Dios’, se puede contar desde el punto de vista de Ze pequeño o se puede contar desde el punto de vista de Buscapé. ‘Good kid’ es Compton vista desde el punto de vista de un Buscapé, un 'buen chico' en una ciudad desquiciada.



3. Frank Ocean - Blonde (2016)

'Blonde' era el disco más esperado de los últimos años. Su creador, Frank Ocean había revolucionado la escena r'n'b con su 'Channel orange' de 2012 y todo el mundo se estaba volviendo loco por los continuos retrasos de la que debía ser su continuación. Cuando el disco apareció el 20 de agosto, un día después del disco visual 'Endless', pudimos comprobar que la (infinita) espera había merecido la pena. 'Blond(e)' es uno de esos discos en los que te puedes perder durante días, descubriendo cosas nuevas con cada escucha, un disco que va creciendo y que cuando crees que ya lo has exprimido completamente te vuelve a sorprender con un cambio fuera de lo normal, una interpolación de los Beatles, unos coros angelicales a cargo de Beyoncé o unas figuras de guitarra en las que no habías caído, todo ello con la personal voz de Ocean y su interesante manera de construir canciones, olvidándose del tradicional estrofa/estribillo/puente para desafiarte con nuevas partes. Ocean ha entrgado una obra que desafía las etiquetas, ¿es r'n'b? ¿indie rock? ¿rap? (por cierto, increíble el momento Andre 3000 de Outkast) No, como con todos los grandes artistas solo se puede calificar como algo propio, es Frank Ocean. Destacar canciones en un disco tan compacto y hecho para escucharse como un todo es muy difícil, y es que 'Blond(e)' está llena de ellas, desde el inicio con las múltiples voces de 'Nikes', a la mágica guitarra sobre la que se construye 'Ivy', la clase de 'Pink + White', el blues Siglo XXI de 'Self control', la cambiante 'Nights', los efluvios gospel de 'Godspeed' o los guiños a los Beatles y Elliott Smith en 'White Ferrari' y 'Seigfried', 'Blond(e)' es una caja de sorpresas en la que siempre se encuentra algo nuevo con lo que emocionarse.



2. Kanye West – My Beautiful Darkness Twisted Fantasy (2010)

Kanye West no es un MC particularmente dotado, tampoco goza de una buena voz pero, aun así, es el rapero más influyente de los últimos años. Su habilidad como productor se puede apreciar en toda su plenitud en su obra maestra, este 'My beautiful dark twisted fantasy', una compleja colección de canciones de más de 70 minutos de duración, lo que en los tiempos del vinilo se conocía como un disco doble, en la que este Phil Spector del hip hop se permitió todo tipo de lujos, tales como contar con 42 personas involucradas en una sola canción, "All of the lights", gastarse más de tres millones de dólares en su realización, conseguir las colaboraciones de Justin Vernon, Rihanna, Drake, Elton John, Pusha T, Alicia Keys, Nicki Minaj o incluir instrumentos con tan poco 'flow' como la trompa o el violonchelo. Además, ¿qué otro rapero recurriría a King Crimson para suministrarse de samples? Su tendencia a la ampulosidad se ve confirmada con un vídeo de presentación de más de treinta minutos, pero todos los ornamentos que rodean a este disco se le ajustan perfectamente. Kanye West puede que no sea un ejemplo de modestia pero hasta eso es adecuado a la hora de hacer un disco planeado para impactar y grabarse en la memoria.

1. Kendrick Lamar - To Pimp A Butterfly (2015)

‘To pimp a butterfly’ es un disco tan ambicioso que hace parecer pequeña a su anterior obra maestra, ‘'good kid, m.A.A.d city'. Pero sobre todo ha hecho que el artista haya ampliado la paleta, su disco ya no es una película sobre Compton, sino una enciclopedia sobre la historia, la música y la lucha de los negros norteamericanos. Tocando todos los palos de la música negra de los últimos 100 años, del jazz al funk, del soul al hip hop. De Miles Davis, a Parliament, hasta llegar al inevitable Tupac Shakur, la figura que cierra el disco, con una entrevista en la que Lamar pregunta a su fallecido ídolo. Como el disco, Shakur no tiene todas las respuestas pero, desde luego, Kendrick hace las preguntas adecuadas. A pesar de su gran respuesta comercial, ‘To pimp a butterfly’ es un disco complejo que requiere tu completa atención, un disco difícil pero con múltiples recompensas, en definitiva un disco que no te da lo que quieres pero sí lo que necesitas. Es, sencillamente, el mejor de de década.

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