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'Al galope', siempre al galope…
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'Al galope', siempre al galope…

jueves 12 de noviembre de 2015, 17:21h
La revista de moda Vogue fraguó su prestigio en la década de los 60 del siglo pasado. Justo en el momento en que una mujer, Diana Vreeland ocupó en ella el puesto de editora (1962-1971). Entonces era, probablemente, de las mujeres más adoradas y temidas en Estados Unidos: “trabajar no es lo mío. A mí lo que me gusta es soñar. Trabajar puede hacerlo cualquiera”. Pero todo tiene su fin y la época Vreeland también. La personalidad de esa mujer, más que la historia de la editora, se recoge ahora en un monólogo que, desde hace unas semanas y hasta el próximo domingo, 15 de noviembre, se representa en la Sala Margarita Xirgu del Teatro Español de Madrid.

‘Al galope’ es el título de este monólogo, cuyo texto firman dos dramaturgos, Mark Hampton y Mary Luise Wilson, y que dirige otro dramaturgo -este último italiano-, Guido Torlonia. Ya en la temporada pasada se representó en Barcelona con gran éxito. Tanto en la Ciudad Condal como en Madrid, y es Carme Elías la actriz que figura en exclusiva en el cartel del montaje.

Carme Elías -hay que decirlo desde el principio- borda al personaje de Diana Vreeland. La actriz está plena de inspiración, de creatividad y seguridad en sí misma. Despliega sobre el personaje tal grado de genio, don, buen gusto, talento, estilo, sentido de la estética (no solo por fuera, sino también por dentro), originalidad, sensibilidad, belleza, temperamento y carácter… y con tal verosimilitud que se hace difícil concebir a una periodista y editora distinta a la que recorre la escena durante la hora y media de duración del monólogo, (con apenas un brevísimo lapsus musical -menos de un minuto, tiempo en que la actriz desaparece de escena y sube el volumen de la melodía que suena).

Los autores del texto sitúan a Diana Vreeland a la vuelta de un largo viaje -entre turístico, artístico y sentimental- por la vieja Europa, recorriendo Londres, Milán, Madrid y París, antes de regresar de nuevo a Nueva York para enfrentarse a la dura y cruda realidad: que poco antes de iniciar la escapada al viejo continente acababa de ser despedida de su puesto como editora en Vogue.

Sin dinero, con los amigos tan escasos como fieles, pero con la firme convicción de que su imaginación y sus ganas de salir adelante, la volverán a disparar hacia arriba en el momento menos pensado. Por lo pronto está sin un dólar en su cuenta corriente, pero con Ivonne, su ama de llaves, y su cocinera, intenta elaborar un menú para servir en una cena de hombres clave, que ella ha escogido más por su poder económico que por simpatía hacia ellos. Y, entre tanto, la periodista va contando sus viajes, sus contactos de toda una vida, las relaciones con Rick, su marido, con personajes de la jet set mundial del momento (Alfonso XIII, Balenciaga, Josephine Baker, Coco Chanel)…

Glamour

La acción se desarrolla en casa de Diana. Ramon B. Ivars firma la escenografía. Su salón, elegantemente decorado en tonos rojos (cortinas, sofás, sillones, cojines y alfombras). Los detalles de buen gusto (lámparas, fotos enmarcadas, numerosos jarrones llenos de flores, un biombo, bustos… están armónicamente distribuidos por todo el salón y también en ellos hay toques de rojos. La iluminación de David Bofarull ayuda a marcar los delicados tejidos y colores que se armonizan por toda la estancia. Por último, detrás del sofá, sobre un espejo, en el que se van proyectando imágenes -la fotografía es de David Ruano- alusivas a los personajes que la protagonista va citando -Alfonso XIII, cuadros de Velázquez cuando visita El Prado, Chanel, Balenciaga, etc.).

Diana es una mujer elegantísima, vestida con traje pantalón negro y camisa roja y zapatos de charol negros (el vestuario es de Andrés Andreu). El rojo no falta tampoco en sus labios y uñas. Todo en ella delata a una mujer triunfadora, despreocupada por todo lo cotidiano, lo inmediato y embebida de lleno en proyectos e ideas, en nuevos planes… Aunque el espectador no esté interesado en la moda, ni en el periodismo y la actividad mundana, la sola presencia de una actriz como Carme Elías provoca una ensoñación envolvente que lo cautiva.

Sofisticada, siempre con un vaso de vodka a su alcance, y un cigarro en su boquilla, la aparente seguridad de Diana delata, a veces, a una mujer frágil y quebradiza, capaz de emocionarse con el recuerdo de la canción que solía bailar con Rick, al que añora terriblemente después de tantos años juntos (¡absolutamente estremecedora esa escena en que baila moviendo graciosa y voluptuosamente su foulard, al tiempo que fuma y suena una canción de Sinatra…!). Nunca para de planear la forma de salir de ese atolladero en el que se encuentra, que le hace sobrevivir permanentemente ‘al galope’. Y esa es, sin duda, su mayor virtud, la de no dejar ni un resquicio al desaliento.


‘Al Galope’, de Mark Hampton y Mary Louise Wilson
Traducción: Joan Sellent
Dirección: Guido Torlonia
Interpretación: Carme Elías
Voz de Yvonne: Elsa Peretti
Caracterización: Eva Fernández
Joyas: Kenneth J. Lane
Ayudante de dirección: Javier López
Teatro Español de Madrid
Hasta el 15 de noviembre de 2015
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