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'El curioso incidente del perro a medianoche': las apariencias engañan
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(Foto: David Ruano)

'El curioso incidente del perro a medianoche': las apariencias engañan

miércoles 19 de septiembre de 2018, 19:01h

Todo un best seller, la Novela juvenil de Mark Haddon, 'El curioso incidente del perro a medianoche', ha sido adaptado al teatro por Simons Stephens, con traducción de José Luis Collado, que ahora se ha transformado en un extraordinario montaje dirigido por José Luis Arellano, y que puede verse hasta mediados de octubre en el Teatro Marquina de Madrid.

En 'El curioso incidente del perro a medianoche' se cuenta la historia de Christopher Boone, un adolescente que padece un trastorno autista, el síndrome de Asperger, pero que posee una capacidad intelectual muy por encima de lo común. El joven se decide a investigar la extraña muerte de Wellington, el perro de su vecina, después de encontrarlo muerto un día enmedio del jardín (“…tenía los ojos cerrados. Parecía estar corriendo echado, como corren los perros cuando, en sueños, creen que persiguen un gato. Pero el perro no estaba corriendo o dormido. El perro estaba muerto"). Christopher tiene una visión del mundo muy singular. En ella no cabe la mentira, ni lo políticamente correcto, ni las metáforas y demás subterfugios del lenguaje con los que rodeamos las cuestiones más espinosas de las relaciones sociales. Ese es, precisamente, el talón de Aquiles de Christopher, su falta de habilidad en las relaciones sociales y eso le provocará un sinfín de contratiempos e inconvenientes cada vez que intenta saltarse sus rutinas diarias que le han circunscrito el mundo a su casa, las de sus vecinos y, como mucho, la del barrio residencial en donde habita. Sus relaciones con sus padres y especialmente con su profesora Siobhan dibujan una historia repleta de humanidad, de tolerancia, de empatía y de aceptación del diferente que todos debiéramos integrar en nuestras vidas.

No sólo para jóvenes

La inteligentísima dirección de José Luis Arellano hace posible que una historia orientada fundamentalmente al público juvenil enganche también de principio a fin, y en la misma medida al público adulto, y eso que el montaje tiene una duración de dos horas y media, con quince minutos de descanso incluidos. La clave del acierto está basada en dos pilares infalibles en teatro: por un lado, la excelente interpretación de un elenco de actores encabezados por el joven y magnífico Álex Villazán (Christopher Boone), acompañado por Marcial Álvarez (Padre de Christopher), Lara Grube (Shioban,la profesora), Mabel del Pozo (Madre de Christopher, al que abandonó para unirse al señor Shears), Carmen Mayordomo (señora Alexander, una simpática y agradable vecina), Anabel Maurí (señora Shears propietaria de Wellington, el perro asesinado), Boré Buika (señor Shears), Eugenio Villota (tío Terry / reverendo Peters, entre otros personajes), y Alberto Frías y Eva Egido (que interpretan también a varios personajes).

El otro anclaje del montaje lo constituye un equipo artístico de ensueño que encabeza Gerardo Vera, que ha diseñado una escenografía minimalista y futurista a la vez: varios delgados mástiles cuya mayor o menor presencia por su retroiluminación evocan espacios bien distintos (un apartamento, una escuela, la ciudad, el suburbano…); la siempre exquisita iluminación de Juanjo Llorens; el primoroso vestuario de Silvia de Marta; la inspirada música de Luis Delgado y Alberto Granados; el diseño de sonido; la delicada coreografía de Andoni Larrabeiti y, por último, hay que poner el énfasis en la sorprendente , brillante, deslumbrante e imaginativa videoescena de Álvaro Luna (poética, sugerente o funcional, según las conveniencias de cada escena), que pone una vez más en evidencia la falta clamorosa en los más prestigiosos premios de nuestro teatro –Max y Valle Inclán incluidos-, de un galardón específico dedicado a esta joven disciplina integrada hace no más de quince o veinte años en el hecho teatral. ¿Hasta cuándo…?

La sensibilidad y el mimo a la hora de plasmar el complejo mundo de Christopher; el acierto en la definición de todos los personajes que aparecen en escena; la sorprendente materialización en el escenario tanto del entorno físico como del mundo interior del protagonista y, sobre todo, el inmenso acierto de José Luis Arellano al haber sabido plasmar una historia juvenil con tal cantidad de recursos artísticos y técnicos, estoy seguro que hará de ‘El curioso incidente del perro a medianoche’ uno de esos montajes que acumularán varias temporadas en su haber, una vocación que debieran recobrar productores y compañías para asegurar la supervivencia de un ámbito de la cultura, el del teatro, que lleva ya demasiado tiempo atravesando el desierto de la precariedad.

'El curioso incidente del perro a medianoche'

Basada en la novela de Mark Haddon

Autor de la adaptación: Simon Stephens

Traducción: José Luis Collado

Dirección escénica: José Luis Arellano García

Reparto: Álex Villazán, Marcial Álvarez, Lara Grube, Mabel del Pozo, Carmen Mayordomo, Anabel Maurí, Boré Buika, Eugenio Villota, Alberto Frías y Eva Egido

Escenografía: Gerardo Vera

Iluminación: Juanjo Llorens

Videoescena: Álvaro Luna

Vestuario y ayudantía de escenografía: Silvia de Marta

Música: Luis Delgado y Alberto Granados

Coreografía: Andoni Larrabeiti

Caracterización: Sara Álvarez

Fotografía: David Ruano

Una producción de Grupo Marquina y Acción Sur en colaboración con La Joven Compañía

Teatro Marquina, Madrid

Hasta el 14 de octubre de 2018

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