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Crítica de la obra de teatro 'La noria invisible': vidas sencillas que merecen ser contadas

Crítica de la obra de teatro 'La noria invisible': vidas sencillas que merecen ser contadas

miércoles 07 de septiembre de 2022, 10:30h

El gaditano José Troncoso, dramaturgo de cabecera de La Estampida (premio Ojo Crítico 2020), tiene la facultad de ahondar en lo aparentemente sencillo, en lo cotidiano, con tanta hondura como gracia. Lo hizo desde Las princesas del Pacífico en los albores de la compañía, hasta llegar a Los despiertos –por poner sólo dos ejemplos de su ya notable producción-, y vuelve a hacerlo también en su doble faceta de dramaturgo y director de escena en su más reciente propuesta, ‘La noria invisible’, que se estrena mañana jueves, en la Sala Margarita Xirgu del Teatro Español.

Belén Ponce de León y Olga Rodríguez, entregadas, desternillantes, graciosísimas actrices, dan vida a dos jóvenes adolescentes quinceañeras. Es Belén Ponce de León quien abre fuego en la función lanzando a bocajarro y sin red “Me llamo Juana. Tengo 15 años. Y mi vida es un auténtico videoclip…”. Su compañera es Raquel, llega a clase a mitad de curso y, después de un primer encuentro algo complicado, sus vidas van a unirse sin remedio en torno a la amistad. Raquel es hosca, enfadada con la vida, llama “tía mongola” a su nueva compañera de instituto y, cuando ya van consolidando su complicada pero mutua simpatía, la primera propone a la segunda hacer una visita rápida a la zapatería de su padre. Allí Juana se prueba unos zapatos de tacón mediano y color corinto -igualmente apropiados para una estrella de la canción pop que de una aspirante a escritora-, mientras que Raquel decide calzarse unos “zapatos de casada”.

El germen de la amistad entre las dos adolescentes surge allí, en medio del almacén de una zapatería. Los compañeros de instituto, siempre simplificando trayectorias y apariencias, las conocen más por sus apodos respectivos: “La Gafas (Juana)” y “La Tetas” (Raquel). Su condición de marginadas, de diferentes, es el germen de esa inevitable amistad. Sus relaciones, llenas de altibajos emocionales, van a alcanzar su zénit ni más ni menos que en lo más alto de una noria a la que se suben en una imprevista y aventurada visita al parque de atracciones… Pero, desde entonces, no van a volver a verse hasta muchos años después y sus vidas, como casi siempre suele suceder, distan mucho de lo que algún día habían soñado llegar a ser.

Humor, pasión juvenil y existencialismo se funden y se confunden en esta propuesta tierna, emocionante, divertida y de mirada limpia entre dos quinceañeras que descubren juntas la vida, el amor, el sexo, la alegría y el dolor. Belén Ponce de León encarna a una Juana soñadora, que se siente protagonista permanente de un videoclip –el de su vida-, que sueña con ser escritora algún día. Olga Rodríguez se transforma en Raquel, esa jovenzuela arisca, descarada, deslenguada y radical con mil razones para serlo. Estupendo el trabajo de las dos actrices que, además de hablar, cantan y bailan sobre el escenario y bien que lo festeja el público. La música que surge del encuentro de ambos personajes –popera y pegadiza, como no puede ser de otro modo- la pone Mariano Marín. La luz, por momentos intimista o deslumbrante, es de Leticia L. Karamazana. La sencilla escenografía (un espejo de camerino a la derecha, brillantes tiras en el fondo, un perchero a la izquierda, y alguna silla por medio), ha sido construida con la ayuda de Alessio Meloni. Y, por último, ha sido Luis Santamaría el creador de la coreografía y el movimiento de las dos jovenzuelas.

La propuesta es de las que garantizan un rato estupendo, divertido y fresco, que no rehúye la reflexión y el análisis condescendiente con personajes que, probablemente, atraviesan la etapa más complicada, oscura y difícil de sus vidas. Muy interesante.

‘La noria invisible’

Dramaturgia y dirección: José Troncoso

Con: Belén Ponce de León y Olga Rodríguez

Diseño de iluminación: Leticia L. Karamazana

Ayudante de iluminación: José Muñoz

Asesoría de escenografía: Alessio Meloni (AAPEE)

Ayudante de escenografía: Iván López-Ortega

Música original: Mariano Marín

Coreografías y movimiento: Luis Santamaría

Ayudante de dirección: José Bustos

Una producción de La Estampida y Teatro Español

Teatro Español, Madrid

Del 8 de septiembre al 9 de octubre de 2022

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