www.diariocritico.com
'Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte': maratón de pasión por Valle-Inclán

'Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte': maratón de pasión por Valle-Inclán

domingo 26 de marzo de 2017, 13:34h

Siete horas de un montaje de teatro cuidadísimo, minucioso, lleno de conocimiento y de pasión por uno de nuestros dramaturgos universales, dirigido por Irina Kouberskaya e interpretado por la práctica totalidad de la compañía Tribueñe, que Irina dirigejunto a Hugo Pérez de la Pica, y queel viernes 24 de marzo pudo verse en la Sala Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes de Madrid, con motivo del Incentenario Valle-Inclán. Se trata de una de las piezas fundamentales de don Ramón María del Valle-Inclán, ‘Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte’.

El montaje es, pues, un homenaje a la figura de Valle-Inclán (1866-1936), novelista, poeta y autor dramático español, además de cuentista, ensayista y periodista, y constituyó una verdadera fiesta para los sentidos que comenzó ya, incluso, antes de entrar a la sala porque el ambiente y los sonidos gallegos (gaitas, tambores, cantos populares, bailes…) ya los puso la agrupación artística Rosalía de Castro que, además, intervino también entre las representaciones entre pieza y pieza dramática, cuatro de las cinco que integran el Retablo: Ligazón, La rosa de papel, La cabeza del Bautista y El embrujado. La quinta, Sacrilegio,no ha sido incluida en esta versión, como tampoco lo fue en la que pudo verse en 2006, también de la mano de Kouberskaya y Tribueñe.

Como ya hiciera en Luces de bohemia, siete años antes, de lapublicación deeste‘Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte’, Valle-Inclán vuelve a centrarse sobre la estética de la deformación, por medio de la que estiliza lo bajo, lo feo, con una especie de expresionismo gestual y caricaturesco, y en unos ambientes de pesadilla, que él mismo llama “del héroe reflejado en el espejo cóncavo”, es decir, del esperpento, cuyos antecedentes hay que buscarlos en Quevedo y Goya. El resultado es una amarga y dura crítica de la sociedad española de la época, plagada de superstición e incultura.

Las fábulas

En Ligazón,una hermosa joven de una perdida aldea gallega se rebela contra la intención de su madre de vender su cuerpo a un rico judío. La segunda de las piezas, La rosa de papel, presenta aJulepe, un borrachín que se las da de anarquista, que ve el cielo cuando su mujer enferma y encamada le anuncia que va a heredar una gran cantidad de dinero -siete mil reales-. Pero su sorpresa aún se ve multiplicada por varios enteros cuando cae en la cuenta de la procedencia de esa fortuna (hace ya unos meses que dimos buena cuenta del montaje aquí. En la tercera, La cabeza del Bautista,Don Igi, dueño del café y los billares de una aldea gallega, cuya plácida existencia se ve amenazada por la llegada de El Jándalo, su hijo, un joven indiano que viene del otro lado del charco, con buenos dineros en el bolsillo, ganas de divertirse y acaso también de cobrarse una vieja deuda con don Igi, pero este, con la complicidad de su actual compañera, La Pepona, mata al único testigo del crimen cometido hace ya unos cuantos años en la persona de la madre de El Jándalo. Y, por último, en El embrujado, Valle-Inclánenfrenta a un rico terrateniente, dominado por la avaricia, Don Pedro Bolaño, con una joven tan valiente como descarada Rosa Galans, que paga muy caro el enfrentamiento con la vida de su único hijo pequeño.

En el montaje de Kouberskaya conviven una puesta en escena mínima y ejemplar, repleta de una estética exquisita (la luz, la música y el espacio sonoro, el vestuario y el vídeo son de verdadero ensueño) sobre una mínima escenografía, con un par de portones sobre ruedas, con las típicas chorreras de cortinajes -compartidas en las tres primeras piezas, cambiando simplemente de ubicación y utilidad-, y absolutamente desnuda en El embrujado, en los tres primeros actos, y con apenas unas sillas y una mesa alargada en el acto final.

Los personajes que deambulan por ese paisaje valleinclanesco recreado una vez más por Irina Kouberskaya, con esa mirada indulgente, comprensiva y admirada sobre todo lo español, son arrastrados con una fuerza irresistible por las pasiones humanas -¿qué otra cosa son, sin no, el amor, la avaricia o la lujuria-, hacia una muerte tan inevitable como cruel. Y todo ello en un ambiente en donde no faltan tampoco la brujería, la avaricia, el egoísmo, la magia o la corrupción. Con todos estos ingredientes, y con el genio compartido de don Ramón María y de Irina, la tragedia, el esperpento, lo grotesco y el humor negro de lo español están servidos en bandeja de plata. Ahora, a disfrutar, aunque sea por partes (cada una de las piezas continúan representándose cada semana), en la sala Tribueñe, que da nombre a la inmensa compañía, de la que forman parte todos los actores reseñados más abajo y a los que hoy no queremos distinguir singularmente, sino trasmitirles nuestra admiración y respeto para quienes hacen siempre de la excelencia y el trabajo bien hecho su objetivo cada vez que se suben a un escenario. Y, por último, una curiosidad final. Una vez terminado el maratón sobre Valle-Inclán, toda la compañía -con Kouberskaya y Pérez de la Pica incluidos-, recogió el aplauso entusiasta y prolongadísimo del público, puesto en pie, sin hacer reverencia alguna, erguidos, satisfechos y sonrientes. La reverencia, desde el Parnaso, la hacía Valle-Inclán, abandonando temporalmente otra de sus trifulcas motivadas por alguna discusión con algún otro laureado autor sobre el modernismo literario, ¡seguro…!


‘Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte’

Texto: Ramón María del Valle-Inclán

Dirección: Irina Kouberskaya

Intérpretes: Jesús Chozas, Antorrín Heredia, Catalina deAzcárate, Miguel Pérez-Muñoz, Chelo Vivares, Mª Luisa Gª Budi, Ángel Casas, Nené Pérez-Muñoz, Rocío Osuna, Carmen Rodríguez de la Pica, José María Ortiz, José Manuel Ramos, Pablo Mújica, Edgar Gómez, Badia Albayati, Virginia Hernández, Irene Polo, David García, Fernando Sotuela, Nereida San Martín, Matilde Juárez, María Barrionuevo, Rafael Usaola, Marina Valverde, Lucinda Usaola e Inma Barrionuevo

Diseño de vestuario: Hugo Pérez de la Pica

Coreografía: Sergey Grytsay

Diseño de luz: Paula Sánchez y Miguel Pérez-Muñoz

Compañía: Tribueñe

Teatro Fernando de Rojas, Círculo de Bellas Artes, Madrid

De las 19 h. del 24 de marzo a las 2 h. del 25 de marzo de 2017

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

1 comentarios