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El artista cree que la sociedad está en un "arriba las manos" 

La llamada a la acción de 'las manos' de José Luis Rayos: el alambre y la malla metálica convertidos en escultura

lunes 05 de enero de 2015, 09:12h
Su modo de pasar por la arquitectura y la vida se ajusta plenamente a su apellido: Rayos. Eso es lo que emite en sus conocimientos, en sus criterios, en sus interpretaciones, en sus ejecuciones. Rayos, más o menos imaginarios, que se propagan a 360 grados, rayos certeros de un profesional versátil, rayos de un arquitecto que sabe perfectamente lo que es el siglo XXI. La trayectoria profesional de José Luis Rayos es camaleónica: Ciudad y Medioambiente, Arquitectura Bioclimática, proyectos, rehabilitación, escultura, dibujo, fotografía y un largo etcétera que termina en su propia personalidad: un hombre comprometido con la sociedad y con el futuro
Sus manos y unos alicates de punta de pato dan vida a esculturas de material tan sencillo como alambre o malla de gallinero. Todo se encuentra en una ferretería. Algunas figuras, a tamaño natural, llaman realmente la atención. ¿Cómo podrá hacerlo? Material simple equivale a lenguaje espontáneo: líneas, curvas, dibujos, sombras, fotografías y "al final", la luz.  Hay expresividad, hay gestos, hay actitudes, nada está cerrado, todo está abierto porque la obra de José Luis Rayos permite imaginar, permite interpretar.

P.- En tus esculturas, siempre la presencia de manos. Hay un porqué, imagino.

R.- Sí, con las manos comunicamos, con las manos lo hacemos todo. Más que con el pensamiento, hacemos cosas con las manos.

P.- Y ahora la luz, nuevo elemento.
R.- Sí, metacrilato y tubos de neón. Pero siempre quedándome en pieza única y artesanía, al igual que en el resto de esculturas.

P.- Sin dejar el trabajo con la malla...
R.- Llevo más de veinte años con la malla y la curva.

P.- ¿Por qué la elección de estos materiales?, materiales muy sencillos, de ferretería.

R.- Soy autodidacta, elijo lo que tengo más cerca para ennoblecer y darle carga expresiva. No es un alegato.

P.- ¿Y ese tema recurrente de los gestos con las manos? ¿Qué gestos buscas mayormente y por qué?

R.- La mano que va a tocar es la que más me gusta, la mano que va a tocar a otra mano, o a otra persona. Me gustan los pares de manos, son diálogos. Busco una acción.

P.- En estos momentos, ¿qué buscas transmitir? ¿Hacia dónde ha ido y va tu evolución?


R.- Pues la evolución ha ido hacia la improvisación del propio material. Cuando paso cerca de una obra, de un edificio en construcción, miro a ver si hay alguna madeja de alambre. Si es así, lo cojo y luego en casa lo trabajo. Al principio buscaba la línea recta, ahora el alicate ha tomado vida propia.

P.- En los últimos años, el arquitecto ha pasado, o está pasando, en su profesión por una crisis tremenda. ¿Solo estáis sobreviviendo los que tenéis inspiración y creatividad?

R.- Como otros muchos sectores, la arquitectura está cambiando en estos momentos, está revisándose e incluyendo visiones que antes había dejado de lado, pero ahora hay gente joven que está incluyendo la construcción de la ciudad a partir de las demandas de los ciudadanos. Cosa que había sido al contrario, hasta ahora se había creado ciudad por intereses de gestión de suelo, especulación y las políticas de suelo que ha habido. En la actualidad, como eso ya se ha parado, se están volviendo a armar los barrios por las necesidades que tienen los propios habitantes; eso es fundamental.

P.- ¿En qué sentido?

El arquitecto hace de intermediador entre vecinos y administración -sobre todo en barrios desestructurados- y está asesorando. Se han construido barrios en los que no hay colegios, no hay suelo comercial, no hay tiendas de proximidad, no hay posibilidad de que la gente trabaje y viva en el mismo sitio. Y esto ha sido un descontrol muy grande, hay barrios enteros muy vulnerables, que no tiene recursos ni han ido acompañados de una educación cívica. Ya no es "el diseño", no es "la revista", "que me publiquen aquí y allí"... En el sector, los grandes dinosaurios siguen manteniendo clientes, pero esa estructura está obsoleta. Yo pertenezco a una generación que empezó a trabajar cuando esa estructura se estaba desmoronando, una estructura elitista de lo que era el arquitecto. Ahora la sociedad está cambiando desde ese punto de vista, aunque todavía hay personas que me llaman "señor arquitecto".. 

P.- ¿Qué "manos", qué escultura simbolizaría ahora mismo a la sociedad española y a la situación del país?

R.- Pues es un "arriba las manos", hay que actuar, hay que hacer. Manos amables, no hay manos crispadas, no hay tensión, hay saludos, "eh, estoy aquí"... Sonrisas hechas con las manos, aceptación, cordialidad. Llamar a la acción, conceptos de conciliación.
 
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