Los influencers y streamers siguen en el foco de Hacienda y Competencia dada la novedad de esta profesión y las grandes cantidades de dinero que mueven. Muchos influencers españoles se trasladaron a Andorra para pagar menos impuestos, pero las autoridades españolas han remarcado que aún así muchos deben inscribirse en el registro español audiovisual.
Así lo ha confirmado la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con un aviso a los que trabajan en redes sociales. La conocida como 'ley influencer', que regula esta nueva profesión, determina que los creadores de contenido que cumplan determinados requisitos deben inscribirse en el Registro Audiovisual.
Un listado que busca equiparar a los influencers con otros prestadores de servicios de comunicación audiovisual para garantizar que cumplen con las responsabilidades que implica y someterse a las mismas reglas legales y de transparencia.
Los que viven en Andorra también deben apuntarse
Creadores conocidos como El Rubius o The Grefg, entre otros, se marcharon a Andorra para pagar menos impuestos, pero en muchos casos deben inscribirse igualmente en este registro.
Según recoge 'AutónomosYemprendedores', los influencers con grandes audiencias que sigan generando contenidos para el público español deben apuntarse en dicho registro.
Es el caso de muchos de ellos, pues aunque su residencia fiscal ya no esté en España, su público principal es español y sus contenidos van destinados a dicha audiencia.
Este recordatorio ha surgido a raíz de la investigación al conocido youtuber Vegetta777, a quien se comenzó a investigar por una presunta publicidad encubierta.
Influencers con residencia dentro y fuera de España, afectados
Finalmente se aclaró que no fue así, pero la CNMC comprobó que no estaba apuntado en el Registro Audiovisual y ha aprovechado su caso para recordar al gremio que vivir en Andorra no les exime de este registro si cumplen con los requisitos de ser figuras de especial relevancia en redes en España:
- Tener unos ingresos anuales superiores a 300.000 euros derivados de su actividad en redes.
- Más de 1 millón de seguidores en una plataforma, o 2 millones sumando varias.
- Publicar al menos 24 vídeos al año.
Los que cumplan con esto son considerados prestadores de servicios audiovisuales en España y deben cumplir con la normativa.
Por ello las autoridades españolas tienen potestad para controlar sus publicidades, los horarios...y demás factores relevantes en la industria. Una vigilancia que es posible pese a que no residan en España por la Directiva europea 2018/1808 de servicios audiovisuales, que habilita a los Estados a supervisar estas actividades.
Según los datos, actualmente hay 96 influencers inscritos en este registro.