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Estrena en Barcelona 'Yo, Quevedo' con el que irá después de gira

Borrajo sigue disparando en su nuevo espectáculo: 'Me cisco en el 21% del ministro de Cultura'

Borrajo sigue disparando en su nuevo espectáculo: "Me cisco en el 21% del ministro de Cultura"

Opina que "los que venden homosexualidad es que no tienen más que vender"

martes 01 de octubre de 2013, 08:56h
Inasequible al desaliento. Mucho más que un cómico de humor inteligente, crítico, críptico y ácido. Todo un personaje este Moncho Borrajo, que acaba de iniciar en Barcelona -Teatro Apolo- la gira con su nuevo espectáculo 'Yo, Quevedo', que, cómo no, es irreverente, polémico, divertido... puro Borrajo, puro. En él nos traslada a un universo cómico del Siglo de Oro. Hay participación del público,  y Carlos Latre pone voz en off  a personajes que charlan con el cómico gallego. En esta entrevista, desnuda su filosofía y su alma.Sin dejar títere con cabeza, muy especialmente contra los políticos en general y con el ministro de Cultura en particular: "Me cisco en el 21%, que es terrorismo cultural, del ministro, y sobre cómo intentan manejar los políticos al pueblo".
¿Cómo nació este espectáculo?.
          
-Tras mi último espectáculo "Golfus Hispánicus", yo me retiré dos años. Hace unos meses, repasando a Quevedo, me dí cuenta que tenía puntos en común con él. El escritor decía cosas que se podían aplicar a la sociedad española actual. Podía estar escrito hablando del Rey Juan Carlos o del presidente del gobierno. También aprovecho de sus versos la escatología: él escribió un libro sobre "El ojo del culo". Ofende más la pedantería que la grosería. Entró en la cárcel con mi misma edad- 63 años- y al salir murió en seguida. Fue odiado por unos y ensalzado por otros. El ingenio indiscutible que tuvo me  unía más a él  y era-como yo- una "mosca cojonera" de la política y de la sociedad.
         
 En el espectáculo no deja "títere con cabeza".


           -Ha sido mi estilo de trabajar siempre: me meto con Ana Botella y sus Olimpiadas, con el Rey y la monarquía.. Si fuera un atleta, sería un saltador con pértiga, porque compito conmigo mismo. El espectáculo dura dos horas, y al final suelto mi particular diatriba: un discurso en que me cisco en el 21% del ministro de Cultura, y sobre cómo intentan manejar los políticos al pueblo.

 Actuando en Barcelona,  y con el amiente crispado que se está viviendo, ¿no temía que alguien se molestara?

         -Yo siempre que voy a una ciudad me río - con acidez pero sin mala leche- de lo que ocurre en ese lugar. Si dices las cosas en clave de humor y sin odio, el público se lo toma bien, porque me conocen. Y el público catalán entiende muy bien el sentido del humor. No pasa nada si me meto con Mas. o hago broma con la cadena humana. Cuando hago el discurso final he escuchado "bravos", y gente que se ha puesto en pie.           

-Los políticos no acudirán a verle...

            - Antes sí, en la época de la transición me venían a ver Carrillo, Fraga, Felipe González... Ahora ya no, pero no me importa, porque yo no les gusto a ellos  y ellos no me gustan a mí. Piense que los políticos buscan sobre todo salir en la foto, pero cuando les quitan el cargo ya no son nadie. Y yo llevo 41 años  actuando.

-Siendo independiente, ¿le ha resultado difícil?.
         
- Es un peaje que hay que pagar. Yo no he podido actuar en muchos teatros oficiales ( en Córdoba no he trabajado en 15 años), y sé que hay teatros que nunca pisaré. El teatro es el último reducto de los que somos independientes. Al poder no les  preocupa, porque podemos congregar 200 o 300 personas.  Yo nunca he dicho: "vota a fulano...", ni he hecho la pelota a nadie.
        
-¿Hay muchos así?.

         -
No, está Pedro Ruiz ( con el que me quisieron enfrentar absurdamente, porque a mí  me gusta lo que hace). Pero cada uno tiene su estilo. Ante estuvo Rubianes , al que admiraba profúndamente por su independencia y su labor proselitista  con los pobres de África, en su última época.

¿Está desengañado con el  momento de España actual?

        -Totalmente, la gente  se desayuna sin entender nada de lo que les dicen  ni se creen, en el fondo, a los políticos. Se miente y roba con impunidad. Confío en que algún día esto cambie. Desde luego, lo que no voy a hacer es marcharme de este país. Antes monto una carpa , y organizo un espectáculo. (sonríe). 

 En el suyo, juega mucho con su homosexualidad.

Lo que hago es quitarle trascendencia. Yo me levanto a las 9.30 de la mañana, leo la prensa, contesto los emails y el facebook,  paseo, pinto, escribo, creo espectáculos. ¿Se me va a juzgar por lo que haga el último cuarto de hora del día?. Los que venden la homosexualidad. es porque no tienen nada más que vender. 


También se mete con los espectadores. ¿Qué tipo de público tiene?
      
Variado: de todo. Los que más se sorprenden son los jóvenes , no piensan de antemano que vayan  a reirse igual que lo hacían sus padres o abuelos. Me meto con el público sin afán de hacer daño, si hago salir a alguien es en grupo, no a una persona solo. Y poquísimas veces he tenido problemas serios.

En televisión no se le ve...
         -
Para mí es una medalla , teniendo en cuenta el tipo de televisión que se hace. En la época de Hermida me invitaba a los debates; hice algún "Un, dos, tres", y un programa en Antena- 3 donde me cortaban casi todo. No es un problema, mientras pueda seguir actuando en el teatro.

 Acaba de sacar al mercado un libro.

Es el primer tomo de mi biografía, explica desde mi niñez hasta  mis comienzos en Cleofás. Creo que gustará y llegará al corazón de la gente que me  quiere. Y no  gustará a mis enemigos. Algunos me han llamado hasta  facha,  pero saben que no soy de ningún partido. El tiempo es el asesino de los mediocres.

También le acusan de prepotente.
 
No sé por qué, me limito a decir lo que he hecho, me he pasado media vida llenando teatros. Nunca he vendido mi vida privada. A mis 63 años me encuentro en forma, tengo una vida personal bien construida. Soy un señor de carácter y con principios y escala de valores. No soy persona de manifiestos, yo me manifiesto en el teatro. Desconcierto porque soy inclasificable. Estoy en un momento de mi vida que me gusta...

¿Qué opinión le merece lo del 21% que se aplica a los espectáculos?.
         
Simplemente: terrorismo cultural. Se están cerrando teatros, bares, hay actores que acaban en la pobreza. No les importa la cultura, porque es más fácil manejar a la gente si ven partidos de fútbol y no van al cine ni al teatro.

-Hace dos años decidió retirarse. ¿Por qué?.

Fue a raíz de la muerte de mi padre, necesitaba un periodo de reflexión. Luego, curiósamente,  estuve un tiempo en que nadie me llamaba, mi agenda estaba vacía. Supongo que a muchos les debió fastidiar que volviera. Y lo hice con el espectáculo "Golfus Hispánicus".

¿Se queja de no  haber sido reconocido suficiéntemente?

No,  porque tengo un público fiel que nunca me ha fallado. Supongo que cuando me muera me harán un homenaje y dirán: "¡Qué cómico tan bueno era!... y esas cosas. Pero el mejor homenaje que se me puede hacer es que el público pague una entrada y venga a verme...
       
 
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