www.diariocritico.com
'Entre tu deseo y el mío': doloroso viaje al pasado en una tormentosa relación madre-hija
Ampliar

'Entre tu deseo y el mío': doloroso viaje al pasado en una tormentosa relación madre-hija

martes 03 de noviembre de 2015, 15:54h

Una chica, treinta años, está en el baño de su casa ingiriendo pastillas y mezclándolas con alcohol con el claro, determinante y decidido objeto de acabar con su vida. Llorosa, llena de rabia, la borrachera no evita que pueda reconocerse que es el clásico ‘Somewhere over the rainbow’ la canción que tararea con voz profunda y turbia. En la mente de la joven se mezclan los recuerdos de situaciones vividas con su madre (“No mamá, no…. No mamá, no…”), cocinera en un restaurante de medio pelo que odia el permanente olor a carne de sus manos, y que está empeñada a toda costa en hacer de su hija una estrella de la canción como única vía de salida para esa vida mediocre que las dos mujeres parecen condenadas a vivir (“Para mi madre era lo único que contaba, ser alguien importante. Eso es lo que justificaba esa miseria de vida que llevaba porque iba a llegar lo otro…”).

La joven frustrada, desesperada y vacía hasta el extremo es María Rodríguez -encarnada por una versátil, frágil, quebradiza y estremecedora María Botto que no encuentra otra salida a su enfermiza y envolvente relación con su madre. Con una voz tan portentosa como la de su hija -piensa la madre-, hay que insistir, acudir a casting, pruebas y, al final, habrá algún productor que se dé cuenta de que está ante una mina de oro. Lo malo es que la madre de María -soberbia también Carmen Balagué- no es consciente de que su injerencia constante en la vida de su hija llega a anularla por completo, sin que la chica dé con la forma de encontrar la salida de esa pescadilla que se muerde la cola.

El texto del drama lo firma Juan Diego Botto a quien ha debido pesar su responsabilidad como autor después de su celebradísimo ‘Un trozo invisible de este mundo’ (http://www.diariocritico.com/ocio/teatro/456998). Los dos años de espera, sin duda alguna, han merecido la pena porque este es un texto que, al menos, está a la altura del anterior que -recordamos- fue merecedor de un premio Max de teatro.

Con toda seguridad, Juan Diego ha escrito ‘Entre tu deseo y el mío’ pensando en su hermana María como protagonista, y la dirección del montaje, que podría haberla asumido perfectamente el propio autor, finalmente ha corrido a cargo de Cristina Rota, madre de ambos, que también se ocupa de la iluminación. El tándem familiar, desde luego, no ha podido ser más afortunado a juzgar por los resultados obtenidos: una pieza con texto brillante, dirigida con mano maestra e interpretada con una profundidad tan intensa y estremecedora que será envidiada por cualquier actriz.

En casi hora y media de duración del espectáculo, su personaje transita por caminos tan extremos como los de la evocación, la borrachera, la desesperación, el anhelo, la falsa alegría, el enfrentamiento, la sumisión, la desesperanza, la rabia y la decisión de suicidarse. Y todo ello con una intensidad gestual, corporal y de desgarro interior que estremecen. María, además, es una cantante en toda regla, con una voz y un sentido del ritmo y de la melodía que para sí quisieran muchas de las tenidas por cantantes, aun habiendo alcanzado los primeros puestos de los hit parade nacionales. Sus interpretaciones en vivo y en directo de ‘Get happy’ de Judy Garlan y, sobre todo, ‘Cry baby’ de Janis Joplin, son vitales, palpitantes, turbadoras, inolvidables y antológicas porque la actriz combina en ellas una técnica vocal portentosa con todo el sentimiento y desgarro interiores que la recorren desde la cabeza a los pies.

En familia

Tres paneles de cortinas blancas que se corren a través de un riel ocultan los distintos espacios donde se desarrolla parte de la obra. La central es la correspondiente a la casa de María Rodríguez. (La escenografía corre a cargo de Mónica Boromello y Alessio Meloni). Allí tienen lugar las escenas de su pasado, mientras que delante de ellas, discurre el presente.
Viejos recuerdos surcan la mente de María, que lucha denodadamente por liberarse de la influencia del fantasma de su madre: “¡hela aquí, la madre, la víctima, la hija de puta! ¡Si para algo sirven los padres es para recordarte lo mal hijo que has sido!”, “Si no hubiera alguien que te sujetara a ese mundo,..., morir sería fácil”.

“Los recuerdos te atan a algo que no es real, no existe”. Y así, devaneo tras devaneo, sus recuerdos adquieren cuerpo, realidad patente en las escenas vividas en la otra parte de las cortinas, con su madre o con su exnovio, quien entonces era su chico, ahora metido a político, interpretado por Mateu Bosch (‘lo que se construye desde abajo no se lo lleva el viento’, reza un letrero xerografiado en su camiseta), que acaba abandonándola por otra chica, compañera académica y de correrías en el ámbito de la ‘res pública’.

La historia, no obstante, esta también llena de ironía, de humor -negro, en muchos casos-, que hace mucho más llevadero para el espectador ese drama interior vivido por María: “soy cantante,... No soy nada…”, “Acabo de vomitar las pastillas,... Ni matarme sé... A lo mejor tendría que matarme más a menudo”.

Tras la muerte de su madre, María encuentra un cuaderno con cartas que esta nunca le había enviado, entremezcladas con algunos planos -dibujos en realidad- de un teatro que las dos mujeres habían comentado, entre bromas y veras, que alguna vez llegarían a comprarse. La protagonista cobra la conciencia de la madre ausente y se dice a sí misma “De repente, me entran unas ganas de cantar como si ella pudiera verme y escucharme. Mi vida era odiar a mi madre, demostrarle que no tenía razón…, que yo no valía para eso...”. “... No podía cargar con tu felicidad sobre mí... Ahora lo que puedo pensar es que nunca te di las gracias”.

‘Entre tu deseo y el mío’ es uno de esos montajes que traspasan el alma del espectador, que lo transforman, que le hacen tomar conciencia de que el hombre o la mujer que salen son distintos de los que han entrado, de que hay en ellos un antes y un después de pasar por la Sala Mirador y haberse dejado empapar de los continuos momentos de vida y de poesía que se destilan en esta extraordinaria producción familiar de los Botto-Rota.

'Entre tu deseo y el mío', de Juan Diego Botto
Dirección: Cristina Rota
Intérpretes: María Botto, Carmen Balagué y Mateu Bosch
Producción: LA ROTA producciones
Sala Mirador
Todos los viernes, sábados y domingos hasta finales de noviembre

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios