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Crítica de la obra 'Cabezas de cartel': una propuesta para desobispoconstantinoplizarse

Crítica de la obra 'Cabezas de cartel': una propuesta para desobispoconstantinoplizarse

miércoles 08 de septiembre de 2021, 11:34h

El madrileño Teatro Lagrada acoge estos días a la Compañía Perigallo Teatro y a su 'Cabezas de cartel’, una deliciosa y tierna obra crítica y autocrítica, indulgente y ácida, drama y comedia a la vez sobre el mundo del teatro, sus luchas diarias, su permanente equilibrio entre la utopía y la realidad, la dura necesidad de tener que subirse a toda costa a un escenario para sobrevivir. Puede verse en funciones diarias hasta el próximo día 12 de septiembre, domingo.

La obra está escrita, producida e interpretada con estupenda garra y comicidad por Celia Nadal y Javier Manzanera, y dirigida con habilidad y oficio por Luis Felpeto.

‘Cabezas de cartel’ muestra en toda su grandeza y su crudeza los entresijos del proceso de creación teatral, sujeto a mil influencias que van desde la propia honestidad de sus creadores hasta la tentación de rendirse a lo fácil, a lo inmediato, a lo chabacano, para intentar asegurarse una cierta continuidad y un éxito fácil que permita a la compañía seguir en pie durante unos meses más.

El del teatro es un oficio inmerso siempre en un constante proceso de generación constante de propuestas sujetas a las leyes inexorables del mercadeo cultural. Y aún así, su actividad tiene que circular entre la entrega, el amor a una profesión milenaria, el sacrificio personal y mantener siempre erguida la bandera del humor como antídoto para la supervivencia.

Una profesión instalada permanentemente en medio de la incertidumbre, con una ilimitada capacidad de resistencia y entrenada en la subsistencia del día a día. Un oficio que debe ser crítico con la sociedad en la que vive y autocrítico con una actividad cuyo dolor va por dentro, aunque trata de esconderse en los oropeles de los premios y el reconocimiento de los compañeros de oficio y del público.

La tensión constante de la creación, la pulsión entre el ser y el deber ser atraviesan esta obra como el rayo zigzaguea en el cielo en medio de la tormenta. Siempre al borde del abismo, a la espera de la llamada de productores y exhibidores, siempre en función de los efectos que provoque eso de ser 24 horas al día relaciones públicas de sí mismos y de la compañía en la que están inmersos, para poder acumular bolos aquí y allá que, muchas veces, se diluyen en la agenda como un azucarillo en el café. Y no solo por un inesperado estado de alarma sino por contingencias mil que la propia compañía Perigallo ha sufrido en sus carnes a lo largo de sus primeros 25 años de existencia.

Y nada se explica sin el amor de sus protagonistas, Celia Nadal y Javier Manzanera, dos maduros creadores, dramaturgos, actores y productores de sus propias propuestas teatrales que, un cuarto de siglo después de iniciado su periplo artístico con Perigallo Teatro paran un momento con una propuesta metateatral para reír y reírse en un desgarrador examen de conciencia de la profesión, excesivamente encerrada en sí misma, en cultivar sus egos, en buscar una gloria que no dan solo, ni siquiera principalmente, los premios -Max incluidos-, sino la honestidad y el arrojo de seguir descubriendo la vida, el amor por un oficio y la ilusión de seguir creando frente a todo y frente a todos si hace falta, para seguir siendo fieles a sus principios éticos.

La acción transcurre en medio de una escenografía llena de objetos imaginables y sorprendentes, como los que uno piensa que pueden encontrarse en la sede de cualquier compañía teatral: una mesa de trabajo, un par de sillas, un marco sobre ruedas de un gran espejo, la piel de un cordero robotizado que se mueve a golpe de mando… Y todo ello bajo las letras de Cimarrón, apagadas primero y encendidas más tarde, el que iba a ser el título de la obra que están escribiendo y ensayando a la vez los dos creadores y que, al final, acabará transformándose en ‘Cabezas de cartel’, por razones obvias que descubrirá al final el agradecido y divertido espectador que acuda a verla.

Tierna, divertida, valiente, catártica y agradecida propuesta la de Perigallo teatro. Imprescindible, incluso, para desobispoconstantinoplizarse, un “palabro” made in Perigallo Teatro, cuyo sentido se entiende a la primera y que tiene mucho que ver con aquello de mirarse demasiado al ombligo.

'Cabezas de cartel'

Dramaturgia e interpretación: Celia Nadal y Javier Manzanera

Dirección: Luis Felpeto

Una producción de Compañía Perigallo Teatro

Teatro Lagrada, Madrid

Del 31 de agosto al 12 de septiembre de 2021

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