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Crítica de la obra de teatro 'La infamia': el precio de la verdad
(Foto: José Alberto Puertas)

Crítica de la obra de teatro 'La infamia': el precio de la verdad

viernes 17 de diciembre de 2021, 13:51h

Hacía tiempo que no me encontraba tan dolorosa y solidariamente hipnotizado y atravesado por un relato. El de ‘La infamia’, basado en el libro Memorias de una infamia, de la periodista de investigación y activista mexicana Lydia Cacho lo ha conseguido como no podía imaginar a priori. La adaptación al teatro, que ha llevado a cabo ella misma junto a José Martret, que también dirige la estremecedora y valiente propuesta que puede verse hasta mediados de enero próximo en la Sala Max Aub de Naves del Español en Matadero.

La obra, presentada en forma de monólogo está interpretada con una verdad, una fuerza, un desgarro y una emoción indescriptibles por Marta Nieto. Retrata el secuestro que sufrió Lydia Cacho en su país por sacar a la luz pública la red de delincuencia organizada de compra y venta de niñas, adolescentes y mujeres y denunciar la complicidad y la corrupción -impune hasta entonces-, entre autoridades políticas, policiales y judiciales, empresarios y la mafia mexicana. Narrada en primera persona por la actriz que, paralelamente, se coloca en las diversas situaciones de violencia (amenazas, seguimientos, secuestro, torturas, violaciones, interrogatorios, falsos juicios…), vividos por Lydia con enorme entereza, dignidad y ánimo irreductibles.

Martret, al que ahora, desgraciadamente, no podemos ver con tanta continuidad como en sus tiempos de La Casa de la Portera o La Pensión de las Pulgas, hace un ejercicio de dirección memorable. En una sala como la Max Aub, tan ancha y con una sola actriz en escena, siempre acompañada por la cámara de una operadora, propone al espectador que siga la historia mirando directamente a la actriz o (imposible sustraerse a ello) sobre una gran pantalla en la que se recoge en primer plano todas y cada una de las expresiones de horror, de sorpresa, de inquietud, de miedo, de rabia o de profundo dolor de la protagonista. ¡Inmensa Marta Nieto!

Nadie dirá, después de acudir a ver ‘La infamia’, que no ha visto sobre el escenario a sicarios, jueces, policías, empresarios, pederastas , políticos o niñas y chicas violentadas sexualmente. Los otros personajes que pueblan el drama de Lydia Cacho están ahí, presentes, corpóreos, inundando de lágrimas, de dolor, de impotencia y de miedo a todos y cada uno de los espectadores. La incomodidad, la tensión y la concentración que exige el relato no impide que buena parte de ellos se muevan inconscientemente sobre su butaca, supongo que en aras de acudir al escenario a consolar a la actriz o al personaje, o quizás a buscar a todos sus maltratadores para que no puedan escapar y seguir ampliando su oscura lista de delitos innombrables.

Ejemplares también el vestuario y la escenografía (una cárcel a la derecha, un cuatro por cuatro a la izquierda del escenario y la gran pantalla al fondo), de Alessio Meloni; la iluminación inquietante de David Picazo; el sonido siempre preciso de Sandra Vicente; el diseño de videoescena de Emilio Valenzuela, y el trabajo en directo sobre la escena de la operadora de cámara, Alicia Aguirre Polo.

Y, a pesar de la dureza de las situaciones, de las vomitivas palabras del hijo de puta del empresario Succar Kuri cayéndosele la baba al recordar sus violaciones a menores, de la complicidad de personas e instituciones públicas mexicanas, al final Lydia Cacho ha podido contarlo y la justicia y la verdad han brillado sobre el abuso y la impunidad.

El montaje, en fin, es soberbio y nadie debiera perdérselo. Aunque duele, sacude, impresiona, conmueve, irrita, aterra, enerva y levanta el deseo de acabar con tanta escoria como hay en lo más profundo de algunos seres humanos.

'La infamia'

De: Lydia Cacho

Adaptación: Lydia Cacho y José Martret

Dirección: José Martret

Reparto: Marta Nieto/Marina Salas - Marta Nieto en las funciones del 9 de diciembre al 2 de enero (excepto la del 21 de diciembre) y la función del 15 de enero; y Marina Salas en las funciones del 21 de diciembre y del 4 al 16 de enero (excepto la del 15 de enero)

Diseño de espacio escénico y vestuario: Alessio Meloni

Diseño de iluminación: David Picazo

Diseño de sonido: Sandra Vicente

Diseño de videoescena: Emilio Valenzuela

Operadora de cámara: Alicia Aguirre Polo

Ayudante de dirección: Pedro Ayose

Una coproducción de Teatro Español y Producciones Come y Calla

Naves del Español en Matadero, Madrid

Hasta el 16 de enero de 2022

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