www.diariocritico.com

Cortó una oreja a cada toro, con Padilla y Cid vulgares

San Isidro: la Puerta Grande está barata y Luque se aprovecha para abrirla

San Isidro: la Puerta Grande está barata y Luque se aprovecha para abrirla

jueves 05 de junio de 2014, 22:32h
Toros de PUERTO DE SAN LORENZO, (1º como sobrero), con trapío y que cumplieron en los caballos excepto los dos primeros; noblotes, con 1º y 2º, descastados, y 3º, encastado; todos flojos, con los dos primeros, inválidos. JUAN JOSÉ PADILLA. silencio; silencio. EL CID: silencio; silencio. DANIEL LUQUE: oreja tras aviso; oreja; salió a hombros por la Puerta Grande. Plaza de Las Ventas, 5 de junio. 28º de la Feria de San Isidro. Casi lleno. Incidencias: el subalterno José Miguel Neiro, que recibió un puntazo al banderillear al 6º,  sufrió traumatismo en la parrilla costal derecha pendiente de estudio radiológico, de pronóstico reservado.  
Una y una, dos. Pues, eso. Que reglamentariamente Daniel Luque realizó lo mínimo estadísticamente hablando para salir en volandas por la otrora dificilísima Puerta Grande de Las Ventas y ya cada día más baratera y olé. Su actuación, correcta tirando a buena, no es de las que dejan huella en el alma ni casi en el recuerdo, aun admitiendo que hubo pasajes en sus dos faenas de calado artístico, sí; pero también algunos desafueros, además de que no redondeó ninguna con las armas toricidas, pero...

Pero, lo dicho/escrito, la puerta debe haber sufrido los recortes gubernamentales y se ha quedado chica con los óbolos presidenciales de los que Luque no ha sido el único favorecido (El Juli, en Beneficencia e incluso el propio Perera en su segunda tarde cuando se le premió excesivamente con dos trofeos su faena al último 'adolfo', que le abría de nuevo ese portón soñado). En cualquier caso, si el meritaje del de Gerena es discutible para tan gran triunfo, reglamentariamente, poco que oponer, pues tras sus faenas hubo mayoría de pañuelos: eso sí, en menor grado en el último, por lo que el usía debió medirse más. 

Es lo que acontece cuando no ha pasado nada en las de sus compañeros y ya una Feria mediocre como se vaticinaba va pesando, por lo que Luque echó soplos de aire fresco, personalidad y originalidad, que no es poco sin serlo todo, claro. Exprimió la casta de su primero fijándole la embestida con fiimeza no exenta de ventajismo en los cites por ambas manos, por lo que junto a varios bellos naturales y redondos también hubo otros jugados al hilo en el cite y algún enganchón. 

El toreo fundamental y los adornos 

Aunque. eso sí, bordó los cambios de mano a base de quietud y se adornó bien, y luego largó media estocada que necesitó de un golpe de verduguillo, tras lo que afloraron los moqueros sobradamente entre el cotarro. El sexto, con menor celo, no le permitió mucho lucimiento en el toreo fundamental, pero de la imaginación del andaluz brotaron una sinfonía de adornos que caló en los tendidos, que le perdonaron un pinchazo antes de la estocada y volvieron a solicitar con fuerza la oreja para descorrer el cerrojo de la Puerta (de la calle) de Alcalá, por la que se fue feliz Luque, y no era para menos.

Como figura líneas arriba, el resto del festejo fue una sucesión de naderías, porque Juan José Padilla -que sólo banderilleó con su acostumbrada vulgaridad a éste- y El Cid poco pudieron hacer con sus respectivos primeros inválidos, excepto un par de series despegaditas del de Salteras a su flojísimo enemigo. Y ambos coletudos derramaron toneladas de vulgaridad en el otro de su lote, muy manejables, a los que molieron a mediocres, incoloros, inodoros e insípidos muletazos.

Favor que le hicieron a Luque. Favor que estadísticamente aprovechó para su primera (y barata, se insiste) Puerta Grande. Ojalá le sirva para, tras varias temporadas apuntando, mostrar de una vez todo lo que lleva dentro.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

3 comentarios