www.diariocritico.com
Ruth Rubio rescata ‘La Fundación’, de Antonio Buero Vallejo, en una extraordinaria versión

Ruth Rubio rescata ‘La Fundación’, de Antonio Buero Vallejo, en una extraordinaria versión

miércoles 18 de noviembre de 2015, 16:52h

El teatro de Antonio Buero Vallejo (1916-2000), es un teatro de texto y de gran calidad literaria y no se representa en España como merece. Quizás por eso mismo, es doblemente bienvenida la iniciativa de Ruth Rubio de versionar y dirigir ‘La Fundación’, que ahora acoge La Pensión de las Pulgas. Esta, como las casi 30 obras restantes que firmó Buero, es una tragedia, en la que subyace la esperanza, pues, como el mismo autor dijo: “escribo de las pobres y grandes cosas del hombre; hombre yo también de un tiempo oscuro, sujeto a las más graves pero esperanzadas interrogaciones”.

La Fundación’ fue estrenada en 1974, un año antes de la muerte de Franco, y uno después de la muerte en atentado del jefe de gobierno, Carrero Blanco, cuando las fuerzas sociales y políticas contrarias al régimen franquista no dejaban de reunirse y elucubrar la fórmula más democrática, conveniente y adecuada para descabezarlo. Posiblemente ninguno de aquellos protagonistas podía ni imaginar que las cosas irían por el camino que fueron y que unos años después, en 1978, se aprobaría una Constitución democrática que casi 40 años más tarde, todavía rige los destinos de los ciudadanos españoles en paz y en libertad.

Digo esto porque asistí entonces a una de las primeras representaciones de ‘La Fundación’ en el Teatro Fígaro de Madrid y entonces-te lo aseguro- acudir a ver una obra de Buero era mucho más que ir al teatro. Si mi memoria no me engaña, en aquella ocasión el montaje lo dirigía José Osuna yel papel de ese Tomás que no ve-o, mejor aún, que no quiere ver- la realidad que le circunda, lo encarnaba Paco Valladares. Ahora es Abel Zamora quien se pone en la piel de Tomás y le insufla un aire delirante, soñador y voluntarista para acabar dándose finalmente de bruces con la terca realidad: que el lugar que habitan no es esa institución aséptica, exótica, bonachona y extraña, sino una cárcel donde todos los internos que pasan por allí acaban teniendo un final previsible que oscila entre la tortura, la delación o la muerte. Entenderás así la doble emoción que me recorrió en la representación de la tragedia en La Pensión de las Pulgas.

Junto a Abel Zamora, es Julio Vélez quien asume la personalidad de Asel, el hombre generoso, ético, de principios y posibilista -en realidad, la del mismo Buero Vallejo, a quien tantos sinsabores le trajo sostener esa óptica sobre el papel del teatro, frente a otra tan distinta como la de Alfonso Sastre-. Y junto a los dos protagonistas de la tragedia, Francisco Boira, hombre enfermo; Juan Caballero, Max; Javier Mejía, Lino y Noemí Rodríguez, Berta /Funcionario de prisiones. Todos, protagonistas y menos protagonistas, son actores entregados, convincentes, que ponen la carne en el asador y que hacen patente la fuerte tensión que atraviesa la historia de principio a fin, en un crescendo tan difícil de sostener como excelentemente ejecutado por los actores bajo la suave pero firme dirección de Ruth Rubio.

La obra comienza con Tomás limpiando una habitación de ‘La Fundación’ en la que, en uno de sus extremos yace un interno tirado sobre un camastro. La habitación tiene también una mesa y cuatro sillas, un sillón y aparador con radio antigua y teléfono. El vestuario y la escenografía son de Pier Paolo Álvaro y Roger Portal, que han sabido pronunciar con ella ese ambiente inquietante, asfixiante y opresor del espacio que se evoca. La iluminación -muy medida- ayuda a que el espectador se traslade a las distintas horas del día en ese ambiente tan cerrado. Y, como contrapunto a todo ello, la música de Rossini trata de suavizar la tensión sonando a lo largo de toda la obra, como si de un apacible y relajante hilo musical se tratara, y cuya única función es la de calmar “a las fieras”.

En conjunto, el montaje es formidable y el texto absolutamente vigente. Visto con los ojos de este principio del siglo XXI, y, aunque ya va para medio siglo de la muerte de Franco, la época en que fue escrita, otras realidades han sustituido a aquella y la palabra de Buero surge con la misma fuerza de entonces.

RTVE, en sus interesantísimos archivos, ofrece también una versión que protagoniza Paco Valladares (http://www.rtve.es/alacarta/videos/teatro-en-el-archivo-de-rtve/teatro-fundacion/3059523/), cuya visualización es más que recomendable para disfrutar aún más de la excelente versión de Ruth Rubio quien, además, se lanza con ella a la dirección de escena. El resultado no ha podido ser mejor.

Antonio Buero Vallejo encabezó la renovación de la escena española tras la guerra civil. Su postura posibilista le llevó a plantear un teatro activo pero sorteando los escasos y estrechos resquicios que mostraba la censura de la época. ‘La Fundación’ es, sin duda, un buen ejemplo de esa característica del teatro de Buero, que plantea los problemas humanos existenciales, en un entorno de crítica social, pero dejando la puerta abierta a la esperanza. Esperanza que nos devuelve ahora Ruth Rubio subiendo al escenario la tragedia de uno de nuestros grandes, Antonio BueroVallejo, Premio Cervantes de Literatura 1986.

La Fundación’, de Antonio Buero Vallejo

Versión y Dirección: Ruth Rubio

Intérpretes: Francisco Boira, Juan Caballero, Javier Mejía, Noemí Rodríguez, Julio Vélez y Abel Zamora

Escenografía y vestuario: Pier Paolo Álvaro y Roger Portal

La PENSIÓN de las PULGAS

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Diariocrítico.com

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.