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Ernesto Caballero lleva al María Guerrero 'Rinoceronte', de Ionesco, un teatro del absurdo contra la realidad del totalitarismo

Ernesto Caballero lleva al María Guerrero 'Rinoceronte', de Ionesco, un teatro del absurdo contra la realidad del totalitarismo

martes 30 de diciembre de 2014, 18:05h
El Centro Dramático Nacional (CDN) presenta en el Teatro María Guerrero, hasta el próximo 8 de febrero, el montaje de 'Rinoceronte', de Eugène Ionesco, uno de los iconos del teatro del absurdo, que estrenó esta obra en 1959. Ahora la versión y dirección es de Ernesto Caballero, director del Centro Dramático Nacional. 

El propio Caballero habla de su versión de 'Rinoceronte' en el programa de mano de la obra como "una fábula dramática acerca de la propagación y aceptación social del totalitarismo". Un totalitarismo  que  puede llegar a través de la represión y el miedo, a través del  populismo o, incluso, legitimado por las urnas (no olvidemos que el nazismo de Hitler alcanzó democráticamente el poder tras unas  elecciones políticas). 

En un montaje impresionante, digno de lo que debe esperarse de un  centro estandarte del teatro en España, como es el CDN, su director  ha propuesto un patio de butacas homogéneamente iluminado, convertido también en escenario, y una pasarela que lo circunda totalmente, y por donde discurren frecuentemente los 14 personajes de la obra, y que convierte en parte del espacio escénico durante el primer acto, en donde una hábil combinación de la sorpresa, la incertidumbre, la inquietud y el desasosiego extienden la tensión dramática al espectador ante la inminente entrada de un 'Rinoceronte' en el María Guerrero.

En el segundo y tercer actos, la atención se centra casi  exclusivamente en el escenario del teatro, en donde el personaje principal, Berenguer (Pepe Viyuela), se enfrenta, primero, a la transformación   de  hombre a rinoceronte  de su amigo y compañero Juan (Fernando  Cayo) y, después, a Daisy (Fernanda Orazi), su  amante, que se ve  seducida también por el imparable efecto de la masa, y que hace al protagonista sumirse en un profundo mar de pesimismo, desaliento e incomprensión que, no obstante, no le apartan de su camino  personal. 

Pepe Viyuela es el atribulado y creíble Berenguer, el personaje principal de la obra, y junto a él José Luis Alcobendas, Ester Bellver, Fernando Cayo (magistral transformación de hombre a rinoceronte), Bruno Ciordia, Paco Déniz (un Lógico, simpatiquísimo sobre todo en el rap que se marca en la transición de un acto a otro), Chupi Llorente, Mona Martínez, Paco Ochoa, Fernanda Orazi, Juan Antonio Quintana, Juan Carlos Talavera, Janfri Topera y Pepa Zaragoza.

La iluminación de Valentín Álvarez y el sonido de Luis Miguel Cobo, inmejorables. La compleja escenografía (Paco Azorín), compuesta por una estructura metálica que abarca toda la caja del escenario, y que queda oculta durante todo el primer acto por un telón blanco, impresionante. Tanto como el vestuario de Ana López Cobos y las máscaras de Asier Tartás.

Ionesco

El autor Eugène Ionesco (1909-1994), rumano de nacimiento y más tarde nacionalizado francés, refleja, a través de sus obras y  utilizando elementos cómicos, su punto de vista esencialmente pesimista respecto a la condición humana y un cierto sinsentido de la existencia del hombre. Considerado como el principal exponente del teatro del absurdo, en sus obras crea situaciones escénicas que no tienen ninguna lógica y en las que utiliza un lenguaje sin sentido alguno con el fin de resaltar el aislamiento y la extrañeza de los seres humanos. El público y la crítica teatral, habituados al realismo, acogió  en los años 60 y 70 del pasado siglo con desigual fervor e interés la propuesta de Ionesco que supuso llevar también al teatro técnicas dramáticas surrealistas.     
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