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acoso sexual

El diario 'The New York Times' asegura tener pruebas del abuso sexual de la actriz Asia Argento, una de las impulsoras del movimiento feminista 'MeToo', a un actor menor de edad. Según su información, la actriz que denunció por agresión sexual al productor Harvey Weinstein, habría llegado a un acuerdo con el joven actor Jimmy Bennett para frenar la denuncia en su contra. Por el momento, la actriz no se ha pronunciado al respecto del presunto abuso contra el entonces menor de edad, Bennett.

Sus nombres se han convertido en blanco de las críticas en Twitter tras ser acusados de haber cometido acoso sexual. Se trata del cantante Mikel Izal, líder de la banda que lleva su apellido, y el humorista Antonio Castelo. Mientras Izal ha negado las acusaciones en un comunicado, Castelo aún no se ha pronunciado al respecto de la acusación que ha partido de su compañera de programa en 'Yu no te pierdas nada' de Los 40, 'Soy una pringada'. Decenas de chicas han señalado a Izal y Castelo como acosadores sexuales, y en algunos casos han difundido los desagradables mensajes supuestamente enviados por ellos.

Médicos sin Fronteras (MSF) ha reconocido que el año pasado detectó 24 casos de acoso o abuso sexual a nivel interno y que despidió a 19 trabajadores involucrados. Estos casos son parte del total de 146 quejas o alertas que recibió la sede de la organización -excluidas aquellas que se resuelven sobre el terreno-, sobre distintos tipos de agravios.

Además de enfrentar las dificultades de trabajar en un mundo que sigue siendo masculino, las periodistas deportivas soportan en numerosas ocasiones el machismo con mayúsculas, y el evento más importante del fútbol no ha sido una excepción, más bien lo contrario. Numerosas periodistas deportivas de diferentes países han sufrido y sufren faltas de respeto, tocamientos e incluso besos indeseados mientras realizan su trabajo en el Mundial de Rusia, por lo que algunas de ellas han decidido gritar basta. Uno de esos gritos llega desde Brasil, y es que cerca de 50 periodistas brasileñas han lanzado la campaña 'Déjala trabajar' para denunciar estas situaciones que resultan, por desgracia, cotidianas.