Un desarrollador de inteligencia artificial que trabajaba en Google ha dejado su puesto para replantearse el futuro de esta tecnología y sus riesgos para la humanidad.
Una de las grandes preguntas que nos hacemos con la inteligencia artificial y los robots es si van a arrebatarnos nuestros puestos de trabajo tradicionales.
La inteligencia artificial lleva meses siendo tendencia no por las antiguas aplicaciones básicas que tenía, sino porque desde que se ha desarrollado a un nuevo nivel, como con ChatGPT, asusta por su potencial.